Artículo exclusivo para Siempre!
Carlos Arrieta
La revista de sátira, Charlie Hebdo ha rebasado los límites de la tolerancia y de manera irracional tocó un tema muy sensible: La muerte del pequeño Aylan Kurdi y la crisis de los refugiados en Europa, al caricaturizar las imágenes del niño muerto tras ser arrojado por el mar en una playa de Turquía en su intento por llegar junto con su familia a Europa.
El semanario francés Charlie Hebdo, en el que 12 de sus trabajadores murieron el pasado mes enero al ser atacada su redacción en París por yihadistas tras caricaturizar al profeta Mahoma, ha publicado esta semana varias viñetas sobre una de las grandes tragedias inspiradas en la muerte del pequeño de 3 años de edad.
En su edición de esta semana, Charlie Hebdo publicó una caricatura en su portada en la que se da la bienvenida a los migrantes mientras un hombre recostado en un sillón utiliza a un desplazado como reposapiés y le dice: “Aquí estás como en casa”.
En páginas interiores, los dibujantes parodian la fotografía del pequeño de 3 años ahogado en una playa turca cuando intentaba llegar con su familia a suelo europeo.
“La prueba de que Europa es cristiana. Los cristianos caminan sobre las aguas y los niños musulmanes se ahogan”, dice el texto de una ilustración que firma Riss, actual responsable del semanario tras el del director, Charb, y de varios de sus dibujantes más.
Otra de las imágenes duramente criticada, especialmente en las redes sociales y desde fuera de Francia, muestra al pequeño Aylan tendido en la arena sobre un titular que anuncia que falleció “tan cerca del objetivo”, mientras detrás puede verse una propaganda de la cadena de hamburgueserías McDonald’s que oferta “dos menús de niño por el precio de uno”.
Consignar el problema de refugiados y su intento por llegar a Europa, adoptado por el mundo, está bien hasta el momento en el que se utiliza la imagen de un niño para saciar sus instintos animales extremistas.
Charlie Hebdo ha denunciado a los fundamentalistas de sus radicales acciones, pero no han reparado en que su extremismo los ha llevado a promover el terrorismo informativo.
Como en ediciones anteriores resaltó Siempre! en su artículo “La cruentas batallas del periodismo” (http://www.siempre.com.mx/2015/08/la-cruenta-batalla-del-periodismo/), en el ejercicio periodístico hay reglas y cánones que deben regir la información.
No se trata de un control o de una autocensura, sino de cumplir con el único objetivo de informar con un fin social, más allá de la ideología religiosa o antireligiosa, capitalista o anticapitalista de cada uno de los países.
Es por eso que ocho meses después del atentado terrorista que conmocionó a Francia por el diario al semanario satírico, Charlie Hebdo pasó de ser una víctima del terrorismo a victimar con sus ideologías a millones de personas que lo único que quieren es justamente eso, huir de la guerra armada en su país.
La Campaña en redes sociales “#JeNeSuisPasCharlie” (Yo no soy Charlie), no ha disminuido y a pesar de que en este momento el terremoto en Chile de 8.4 grados Richter seguido de un Tsunami han sido otra de las noticias que conmocionaron al mundo, las denuncias en contra del semanario francés no han bajado.
Ni el asesinato de los turistas asesinados en Egipto a manos de su Ejército Nacional, en el que murieron ocho mexicanos ha logrado desvanecer la volcadura social e internauta en contra de Charlie Hebdo.
El ataque a la imagen desgarradora de un pequeño de tres años muerto y la violencia plasmada en sus imágenes, no es la forma de abordar un tema ya de por sí preocupante como el de los refugiados y exiliados por la guerra en sus países.
Los comentarios que critican las bromas que consideran de mal gusto por burlarse de la muerte de menores han dado lugar a una nueva etiqueta en las redes sociales: en la que pueden encontrarse numerosos mensajes contra la publicación.
“Reírse de la muerte de un pequeño. En eso consiste la libertad de expresión”, dice uno de los muchos usuarios de Twitter que han atacado a una cabecera caracterizada por un sentido del humor brutal y que se autodenomina “periódico irresponsable”.
En esa misma red social, un activista de la Asociación de Abogados Negros Peter Herbert ha anunciado que estudia llevar las bromas de la revista ante el Tribunal Penal Internacional por “incitar a los crímenes de odio”.
“Pues si tanto sentido del humor tienen y tan desorientados estamos todos los demás, ¿por qué no hacen alguna caricatura de la matanza de hace unos meses en su redacción donde murieron compañeros suyos?, imagino que a la familia le haría muchísima gracia. Creo que hay un límite con el tema del humor, libertad de expresión… y no es otra cosa que la decencia y el sentido común”, agregó el usuario @artemir #3 en el microblogging.
