Embajada de la República Popular Democrática de Corea
Actualmente el Partido del Trabajo de Corea es reconocido en la sociedad internacional como el partido invencible. Durante 70 años, desde su fundación el 10 de octubre de 1945 hasta la fecha, desafiando tempestades de toda índole, solo alcanzó victorias. ¿A qué se debe esto?
Se debe, primero, a su idea rectora, el Kimilsungismo-Kimjongilismo con la idea Juche como quintaesencia. Kim Il Sung, Presidente de la República Popular Democrática de Corea, que tempranamente, a la edad de poco más de 10 años, había emprendido la lucha por emancipar el país de la ocupación militar de Japón, en los primeros días de sus actividades revolucionarias concibió la idea Juche. Inspirado en este pensamiento libró la Lucha Revolucionaria Antijaponesa y puso fin a la dominación colonial del imperialismo japonés, realizó la histórica causa de la liberación del país. Y en la postliberación fundó el PTC, que tiene la Juche como su idea rectora, que hizo posible que en Corea la revolución democrática antimperialista y antifeudal se realizara con éxito, que se instituyera la República Popular Democrática de Corea, primer Estado democrático y popular en el Oriente, el cual en la guerra de los años de 1950 venció a Estados Unidos, país que se jactaba de su “supremacía” del mundo; y que después del cese al fuego se levantara sobre los escombros un poderoso país socialista soberano, independiente y autodefensivo.
Por haberse atenido estrictamente a la idea Juche el PTC, aun ante los contratiempos, no erró en la línea ni conoció ningún fracaso, estancamiento y vacilación, sino pudo impulsar enérgicamente la causa socialista. Aun cuando con el desmoronamiento de la Unión Soviética otros varios países socialistas se venían abajo de la noche a la mañana, la RPD de Corea que según el postulado de la idea Juche, aplicaba la línea independiente, se mantuvo inalterable. Sobre ese país guiado por el PTC que rechaza el servilismo a las grandes potencias y el dogmatismo y según su propio criterio y de acuerdo con la realidad concreta de su país, impulsa los procesos revolucionario y constructivo, se lanzaron todas las fuerzas antisocialistas del planeta y le aplicaron duras intimidaciones militares y crueles sanciones y bloqueos económicos, pero no lograron doblegarla.
Se debe, segundo, a la férrea unidad de toda la militancia del PTC.
La dirección de Kim Jong Il, Presidente del Comité de Defensa Nacional de la RPD de Corea y heredero de la ideología y la causa de Kim Il Sung, hizo más poderoso el PTC. Desde mediados de la década de 1960 cuando había iniciado su trabajo en el CC del Partido se empeñó en hacer de este una organización política, cuyos miembros estuvieran compactamente unidos en torno a su líder y actuaran como un solo hombre. Formuló la ideología revolucionaria de Kim Il Sung como kimilsungismo y estableció una recia disciplina y un ordenado sistema de trabajo según los cuales, en atención a la ideología y la voluntad del líder, toda la militancia actuara unánimemente.
Como resultado, el PTC logró la plena unidad y no conoce sectas políticas e ideas heterogéneas. En el mundo hay muchos países y partidos políticos, pero ningún partido es como el PTC que tiene un sólido fundamento orgánico e ideológico centrado en el líder, asegura en su seno la unicidad de la ideología y la dirección y ha logrado la identificación ideológica de los militantes.
Se debe, tercero, al pleno apoyo y confianza de las masas populares de que el PTC disfruta.
Este se responsabiliza y cuida del destino del pueblo. En cada política y línea que establece, refleja del modo más correcto la exigencia y el interés de las masas populares. Considera como el principio supremo de sus actividades conceder preferencia al interés del pueblo y hacerlo todo para este. Como resultado, el Líder, el Partido y las masas se confunden en un solo cuerpo, cosa nunca vista en otros países.
“¡Todo el Partido, a compenetrarse con las masas!” y “¡Servir al pueblo!”, lemas lanzados por el PTC, reflejan la política de esta organización que considera al pueblo como el cielo y lo pone todo a su disposición. Los coreanos respetan y apoyan plenamente el lineamiento y la política del PTC. Consideran que la política del Songun (priorizar los asuntos militares) del PTC defiende firmemente su destino, el socialismo, en el agudo enfrentamiento con el imperialismo y que la línea de la construcción de un Estado socialista poderoso y próspero hace realidad todo su sueño y deseo, y hacen todo lo que está a su alcance para cumplirlas.
Lo que merece particular mención es que el PTC tiene eminentes Líderes.
Kim Il Sung y Kim Jong Il condujeron al PTC en varios decenios haciendo sempiterna contribución al fortalecimiento y desarrollo de este. Hoy el PTC tiene como su Líder a Kim Jong Un, Máximo Dirigente de la RPD de Corea, y hace alarde de su invencibilidad.
Kim Jong Un es fiel heredero de la ideología y la empresa de sus antecesores. Definió el Kimilsungismo-Kimjongilismo como la idea rectora del PTC y la identificación con esta doctrina de toda la sociedad como su programa supremo, manifestación de su firme voluntad de heredar y llevar a cabo la ideología y la causa de los predecesores. Lo construye, lo desarrolla y lo dirige a la manera de los antecesores. Sin ninguna desviación ni concesión alguna lleva adelante en el nivel superior la ideología y la causa de ellos. Definió seguir constantemente el camino de la independencia, el Songun y el socialismo como la eterna estrategia de la revolución coreana. Hacer realidad el deseo de los líderes antecesores, construir un Estado socialista poderoso y próspero y reunificar a todo trance el país, esta es la inmutable meta del PTC.
Kim Jong Un, joven y entusiasta es, de veras, símbolo de la dignidad y la imbatibilidad del PTC.
