Navegando y explorando es como vivió Jacques Cartier, quien se cree nació el 31 de diciembre de 1491 en Saint–Maló, Francia. Desde muy pequeño su deseo por navegar, inspirado en Vasco de Gama, Hernán Cortes y Magallanes, le permitió realizar su primera expedición a temprana edad.

Por orden del rey Francisco I de Francia, en abril 1534, llevó a cabo su primera expedición al Norte de América con el objetivo de encontrar una nueva ruta a China por el noroeste. Sin embargo, no fue hasta 20 días después que vieron las costas de Terranova, bordeando el golfo de San Lorenzo , desembarcó en la península de Gaspé y el estuario del río San Lorenzo.

Al regresar e informar acerca de sus descubrimientos, en 1535 regresó al mar por ordenes del rey Francisco, sólo que esta vez bautizó como San Lorenzo al río al que desembocó luego de cruzar el estrecho de Belle-Isle. Durante este viaje llegó al poblado Stadacona y siguió al poblado Hochelaga, bautizando a la montaña donde se encontraba este poblado como Monte Real. Cabe resaltar que una vez que pasó el invierno regresó a su natal Francia.

Luego de seis años, realizó su último viaje con el objetivo de establecer una ciudad francesa; por lo que en esta ocasión se dirigió a los directos de Lachine, los cuales había observado en un viaje anterior desde Monte Real. No obstante, regresó un año después a Francia sin haber logrado su objetivo. Además, se llevó una gran decepción cuando le dijeron que lo que él creía era oro no lo era.

Finalmente, Jacques Cartier falleció el 1º de septiembre de 1557 en Saint-Malo. Pero sus exploraciones fueron determinantes para la presencia de Francia en Canadá en 1763.