Artículo exclusivo para Siempre!
Carlos Arrieta
La secretaria de Relaciones Exteriores, Claudia Ruiz Massieu, ha dado inicio a su gestión con la claridad de que la cancillería mantendrá una línea firme de rechazo a cualquier tipo de expresiones racistas o prejuiciosas.
La recién nombrada en el cargo, se refirió a los comentarios que ha hecho con insistencia el aspirante republicano Donald Trump; incluso puntualizó que promoverá la imagen de México desde una perspectiva equilibrada.
Una vez más se ha olvidado que no podrán promover a plenitud a un país en decadencia política, económica, social y con alto índice de desempleo, pobreza, feminicidios, homicidios y desapariciones sin resolver.
Ruiz Massieu insistió que el gobierno de México reaccionó de manera muy firme a las expresiones “inaceptables” del aspirante republicano Donald Trump, que revelan una visión prejuiciosa, llena de racismo y de ignorancia sobre México y los mexicanos.
Sin embargo, aunque la misión de la SRE es conducir la política exterior de México mediante el diálogo, la cooperación, la promoción del país y la atención a los mexicanos en el extranjero, así como coordinar la actuación internacional del Gobierno de la República, hasta el momento no han podido detener el abuso que sufren los migrantes mexicanos al llegar a los Estados Unidos.
La primera pared con la que se topan quienes buscan el sueño americano es con cruzar la línea; cuando lo logran, la paga es poca y el trabajo rebasa por mucho las ocho horas, sin derecho a que les paguen horas extra.
No cuentan con atención médica, y muchas veces no les pagan la jornada laboral, ya que llaman a las autoridades migratorias, quienes los detienen y los deportan sin oportunidad de que vayan por sus pertenencias, por lo que pierden lo mucho o lo poco que han reunido.
Aún así, Ruiz Massieu recriminó que Trump “ignora las contribuciones que millones de mexicanos han realizado en Estados Unidos para su fortalecimiento y desarrollo económico para su construcción como un país lleno de expresiones y de diversidad cultural. Nosotros desde la Cancillería seguiremos promoviendo que la imagen de nuestro país y de los mexicanos se aborden desde una perspectiva equilibrada”.
Además, destacó que el mayor reto será revigorizar el papel de México en el entorno internacional, por lo que para la segunda mitad de la administración trabajará con mayor fuerza para que todo lo que se realice en el ámbito exterior se traduzca en bienestar para los mexicanos dentro y fuera del territorio nacional, poniendo énfasis en la protección de los derechos de los mexicanos.
Pero como siempre no dijo ni cuándo, ni dónde, ni cómo, tal parece que la nueva canciller ha comenzado su gestión con promesas y con un dibujo de futuro incierto. Ahora, cómo se pretende proteger a los mexicanos en el exterior -cuando en México las desapariciones forzadas ascienden a más de 25 mil 700 personas y la alerta de feminicidios ya se extendió de Ciudad Juárez al Estado de México y Morelos.
Por lo pronto, la nueva canciller indicó que buscará “que en los lugares donde vivan o trabajen (los connacionales) sientan una cercanía y protección muy afectiva de México a través de la red consular y las representaciones”.
Entonces, tendrá que trabajar en la propuesta que hizo el presidente de Estados Unidos, Barack Obama, -en diciembre del año pasado-, en la que aseguraba regularizar la situación de varios millones de inmigrantes indocumentados tornará el sistema migratorio más justo.
Por ahora sólo queda esperar, ya que será el tiempo el que demuestre si la nueva canciller cumplirá lo que por ahora ha prometido.
