Ante la situación de austeridad, representantes de los principales grupos políticos manifestaron la inconformidad que genera el exceso al gasto de mil 100 millones de pesos en la construcción de la nueva sede del Instituto Nacional Electoral (INE).
Por su parte el presidente del PAN en el DF, Ricardo Anaya, afirmó que el compromiso de austeridad tiene que ser serio y en todos los niveles de gobierno, haciendo un llamado a la cámara de Diputados para que revise a detalle los proyectos de 2016.
En el caso de Morena, Martín Batres, presidente del partido, rechazó el proyecto calificándolo de “oneroso”, ya que para el organismo no ha cumplido su función de lograr “elecciones sin fraude”.
Contrastes en diferentes niveles
Jorge Carlos Ramírez, representante del PRI en el INE, calificó como “contradicción” el anunció por parte del organismo, ya que si bien es justificable que se realice gasto, la realidad mundial hará que el país tenga menos recursos para atender las verdaderas necesidades.
Advirtió que el INE esta solicitando más dinero para actividades esenciales que se han quedado cortas, como las de capacitación y organización.
Mientras tanto el coordinador de los diputados del PAN, representados por Marko Córtes, dijo que la construcción no tiene cabida, ya que México se encuentra en crisis.
En la Cámara Baja Guadalupe Acosta Naranjo, vicecoordinador del PRD, dijo que de ser cierta la inversión podría ser válida para evitar gastos, como renta de oficinas, pero si son de lujo, serán excesos.
Mientras tanto, el senador José Rosas Aispuro del PAN, aseguró que no es el momento de que el INE realice esa inversión ya que para el senador no es momento para invertir en eso habiendo otras prioridades, mismas que hay que atender.
Miguel Barbosa Huerta, coordinador del PRD, ve poco probable se autorice los recursos para esa obra.
En el caso de Armando Ríos Píter, coincidió en que el INE debería posponer dicha inversión. Hay que hacer lo más que se pueda con la mayor calidad, pero con el menor recurso público posible.
