Luego de cuatro años de austeridad, el primer ministro portugués, Pedro Passos Coelho, de centro-derecha del PSD-CDS, logró la victoria en las elecciones de este domingo, aunque no obtuvo la mayoría absoluta en el Parlamento, en manos de la izquierda.
Los cuatro escaños de los diputados del extranjero serán atribuidos el 14 de octubre, pero la alianza gubernamental ha obtenido 104 de los 226 establecidos hasta el momento (132 en 2011), contra 85 para el Partido Socialista (74 en 2011).
De acuerdo con resultados oficiales en un 85% de circunscripciones, la alianza gubernamental de centroderecha de primer ministro, en el poder desde 2011, obtendría un 39.16% de votos, y el Partido Socialista del exalcalde lisboeta Antonio Costa un 31.77%.
Passos Coelho dijo que está “listo para formar gobierno”, mientras que el líder de la oposición socialista portuguesa, Antonio Costa, reconoció su derrota y aseguró que no piensa dimitir.
El Bloque de izquierda, formación parecida a Syriza, que gobierna en Grecia, logró el mejor resultado de su historia con un 10.2% de sufragios y 19 escaños, en lugar de los 8 precedentes, con lo que supera al Partido Comunista, que aliado con los Verdes obtiene un 8.3% de votos y 17 escaños, siete más que en 2011.
La izquierda dispone de la mayoría de escaños parlamentarios y podría impedir la formación de un gobierno estable en manos de la derecha.
“Espero que el país no esté bloqueado al día siguiente de las elecciones por falta de mayoría en el Parlamento”, había expresado el viernes Passos Coelho, que pidió a los portugueses que le dieran “la estabilidad necesaria para gobernar”.
Este domingo, Costa indicó “el PS no contribuirá a una mayoría de bloqueo sino está en condiciones de proponer una alternativa creíble de gobierno”; el partido PAN (Personas, animales, naturaleza) entra en el parlamento con un 1.4%, y la abstención alcanzó un 43.1%.
Por su parte, el dirigente del Partido Comunista, Jerónimo Sousa, declaró que “el PS puede formar gobierno” y que la coalición “obtuvo el número más alto de votos, pero encajó una derrota; una alianza entre el PS y la izquierda antiliberal se encontraría con discrepancias en principio insuperables.
La salida del euro exigida por el Partido Comunista portugués y la reestructuración de la deuda preconizada por el Bloque de Izquierda son puntos clave que los socialistas no parecen estar dispuestos a ceder.
Gobiernos minoritarios
En un inicio, la coalición de gobierno presentó pronósticos negativos, sin embargo, fue ganando seguidores en los sondeos de las últimas semanas de campaña electoral; el resultado de este domingo guarda una marcada distancia del 59.4% logrado por la derecha cuando hace cuatro años apartó del poder al socialista José Socrates.
Desde la llegada de la democracia en 1974, Portugal ha tenido varios gobiernos minoritarios, tanto de izquierda como de derecha, y sólo uno completó su mandato.
Los electores se han resignado a votar de nuevo a favor de la alianza gubernamental, que ha sacado al país del abismo financiero a cambio de una severa austeridad.
Pedro Passos Coelho, de 51 años, fue elegido en junio de 2011; el centrista liberal tomó las riendas de un país al borde del default. Su predecesor, el socialista José Sócrates, acabada de pedir una ayuda de 78 mil millones de euros a la Unión Europea (UE) y al Fondo Monetario Internacional (FMI).
La opinión de los expertos
“La derecha logró transmitir el mensaje de que el regreso de los socialistas al poder significaría la bancarrota, como en 2011”, dijo a AFP el politólogo Antonio Costa Pinto; tras un plan de rigor sin precedentes, con aumento de impuestos y cortes salariales en la actualidad el país registra una recuperación aún frágil y baja el desempleo.
El socialista Antonio Costa, de 54 años, que prometió “pasar la página de la austeridad” respetando las reglas europeas, buscó apartarse de los males provocados por Socrates, que también marcaron la campaña socialista; detenido por corrupción y blanqueo de dinero en noviembre de 2014, el exprimer ministro portugués se encuentra desde septiembre bajo arresto domiciliario.
La victoria de la coalición de Passos Coelho es la primera de un gobierno que ha aplicado las duras medidas impuestas por la troika para salir de la crisis; ha sido el alumno de la austeridad y un ejemplo, según la canciller Angela Merkel, cuando Syriza alcanzó el poder en Grecia y buscó el apoyo de los países del sur para renegociar la deuda.
Información de Milenio y El País, España
