Gerardo Yong
El fin de la Segunda Guerra Mundial marcó no sólo la derrota para Alemania, sino la división de su territorio, el cual quedó bajo cuatro esferas de influencia (Estados Unidos, Gran Bretaña, Francia y Unión Soviética). La idea era garantizar que Berlín no volviera resurgir como potencia beligerante nuevamente. El embajador de Alemania en México, Viktor Elbling, comentó a Siempre! cuál fue el trasfondo que representó la división de su país, no sólo para su pueblo, sino para Europa misma.
GY.- ¿Cómo se encontraba Alemania al término de la Segunda Guerra Mundial?
VE.- No sólo quedó Alemania dividida en zonas de influencia, fueron zonas de ocupación por tres potencias (Estados Unidos, Gran Bretaña y Francia) en el oeste del país y la Unión Soviética en la parte este. Eso fue muy importante porque después del final de la ocupación en 1955, al término de la ocupación oficial, se fundaron dos estados sobre el territorio alemán: el oeste conformado en un estado democrático con los valores de Occidente, conocido como la República Federal de Alemania, y la República Democrática Alemana, que formaba parte del bloque soviético en ese momento. Fue ahí cuando empezaron los 45 años de la separación del pueblo germano.
GY.- ¿Qué impacto tuvo esta división en el pueblo alemán?
VE.- La división de Alemania no es sólo la separación del pueblo alemán, que fue un hecho que duró 45 años, después de la Segunda Guerra Mundial , fue más bien una separación de Europa, a través del territorio alemán. Los dos grandes bloques políticos y militares tenían su frontera en nuestro país; la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN), por el lado del oeste y el Pacto de Varsovia, en la parte soviética. Berlín estuvo dividida por un muro, que era un muro de muerte, por donde los que querían salir de Berlín este, eran disparados a muerte por el simple hecho de dejar su propio país y querer pasarse al lado occidental. Era una situación en la que había por un lado, un estado que marcados por principios de libertad y, por el otro, un estado caracterizado por la falta de libertad.
GY.- ¿Berlín significó la separación de un continente?
VE.- Es importante destacar que el Muro no sólo pasaba a través de Berlín, sino de toda Europa, dividiéndola en dos bloques muy distintos y, al mismo tiempo, se vivía bajo la amenaza de una guerra nuclear. Esta situación afectó duramente a la nación alemana, al pueblo germano en general y fue un hecho que se vivió hasta 1990, cuando tuvo lugar la reunificación alemana y cuando se logra también la reunificación de Europa, bajo esquemas de libertad que ahora conocemos.
GY.- ¿Cuál fue el costo de la reunificación alemana?
VE.-Es muy difícil calcular el costo de la reunificación alemana, porque fue un proceso largo y variado. Podemos decir que las trasferencias llegaron a un volumen de dos billones de euros, sobre todo en el ámbito social, en la procuración de atención social a los nuevos ciudadanos alemanes. Si uno mira también los costos que trajeron la introducción de la moneda única, podemos decir que fueron costos necesarios y que finalmente se ha tenido mucho éxito. Hoy vemos que lo que era Alemania del este, ya ha conseguido alcanzar en gran medida a Alemania del oeste en cuanto a zonas industriales, seguridad social y fomento al empleo.

