Desde la terminal de Iguala

Manuel Nava

Acapulco, Gro.- Antes de que se produjera la Revolución Mexicana, Guerrero estuvo aislado del resto del territorio nacional. Era más más fácil tomar una embarcación de Acapulco a Estados Unidos que trasladarse de ese puerto a la Ciudad de México.

La era posrevolucionaria no mejoró las cosas. Juan R. Escudero tuvo como propuesta de gobierno la construcción de una carretera federal México-Acapulco, que, junto a otras cosas, le costó la vida, cuando era alcalde de ese municipio.

Aun en el periodo de la política moderna, José Francisco Ruiz Massieu, pensó en la Autopista del Sol como opción para el desarrollo de la entidad suriana. La crisis deudora de 1982 acentuó la migración de guerrerenses. En los municipios de Tierra Caliente, la migración hacia la Unión Americana se volvió un valor social. Joven que no había migrado en algún momento de su vida, era un joven sin prestigio.

De Tlapa, cada semana salía un autobús hacia Nueva York. De Iguala y Altamirano, el autobús tenía como destino Chicago. Pero esas unidades no solo trasladan pasajeros, sino también droga, armas o dinero.

Eso que se mantiene como un secreto a voces parece ser una realidad cotidiana que las autoridades del ramo mantienen en secrecía ya que se trata “un tema muy delicado y que divulgarlo entorpecería las investigaciones que se llevaban a cabo.”

El hecho es que los autobuses entran y salen de la terminal de Iguala y sólo se presume que algunos de ellos, que llegan a ser rentados como viajes chárters, sirven para ese fin además de trasladar personas al otro lado de la frontera.

El opio viene de Guerrero

Lo confirmado es que aproximadamente la mitad de la heroína que llega a Estados Unidos se produce en México, que el tonelaje se incrementó 39 por ciento con respecto a lo que se supone se producía en el país en 2008 Y la mayoría del opio mexicano, que termina procesado en heroína, proviene de Guerrero.

Es casi la misma cantidad de heroína que la producida por América del Sur, que un día predominaba en el mercado, según un estudio de la DEA.

Además, el tráfico de drogas ha contribuido a que Guerrero sea uno de los estados más violentos de México. En 2014, se registraron mil 268 asesinatos, una tasa de 37.3 por cada 100 mil habitantes, la más alta del país.

A un año de la desaparición de 43 estudiantes de la normal “Isidro Burgos” de Ayotzinapa, la pregunta clave continua siendo “¿por qué?”

Debe recordarse que los hechos de Iguala ocurrieron en medio de una pugna entre los carteles Guerreros Unidos y Los Rojos que no sólo implica el control de las rutas de tráfico sino los laboratorios de procesamiento de la droga.

Las autoridades de Estados Unidos refieren el seguimiento de un caso en el cual los autobuses Estrella Roja llevan cargas de droga o dinero entre Iguala y ciudades del sur del Estados México, y Morelos, otra zona de influencia de Guerreros Unidos donde han sido capturados varios implicados en el caso.

Choferes veteranos indican que, ya sea hacia la frontera o a destinos mexiquenses o morelenses, “la carga la meten en cajas de huevos, de detergente o como si fuera paquetería o equipaje. Algunas veces incluso se usa el camarote del conductor. Te dicen ‘lleva este paquete y entrégalo’. Éste es un método bastante sencillo de esconder droga, requiere muy pequeño volumen pero tiene muy alto valor y en las estaciones de autobús hay mucha menos vigilancia que en los aeropuertos”.

El poder de Los Rojos

Los Rojos están acusados de delincuencia organizada, extorsiones, secuestros y producción de droga en La Montaña de Guerrero. Dominan las regiones Centro, la parte alta de Costa Chica y de la Costa Grande del estado.

La agrupación nació bajo la conducción de Arturo Beltrán Leyva, cuando era el principal líder del Cártel de Sinaloa.

El poder de Los Rojos se extendió tanto que llegó a esferas más altas, ya que varios elementos de la corporación policíaca de Yautepec, en Morelos, estaban involucrados con el cártel, desde el director hasta los uniformados de los niveles más bajos.

En 2012, Crisóforo Rogelio Maldonado Jiménez, alias El Bocinas y líder de la organización, fue asesinado dentro de las instalaciones del Hospital Médica Sur de la Ciudad de México por Los Guerreros Unidos, grupo delictivo y supuesto rival de Los Rojos.

Antonio Elí Miranda Román, alias La Moña, sustituyó a Crisóforo, pero al igual que sus antecesores fue abatido en 2013 en Tequesquitengo, Morelos.

El 6 de marzo de 2014, elementos de la Policía Federal detuvieron a María del Carmen Nava Romero, esposa de Rogelio Maldonado, El Bocinas y presunta lideresa del cártel. Nava está acusada por delitos en contra de la salud, secuestro y extorsión.

El 11 de abril de ese mismo año, Antonio Reina Castillo fue detenido por la Policía Federal. A quien le apodan La Borrega es el presunto líder de este cártel en el municipio de Tixtla, en Guerrero.

Pelones, Rojos, Caballeros, Guerreros, La Familia…

Jesús Nava Romero fue ubicado como el máximo líder del grupo hasta el día de su muerte. Nació en el pueblito de Corral de Piedra, Guerrero. Fue jefe de una banda de sicarios llamados Los Rojos que operaba en los estados de Morelos y principalmente Guerrero, asentó su cártel por Chilpancingo y Chichihualco. Fue jefe de Jesús Basilio Araujo, alias El Pollo, a quien se le imputan 109 ejecuciones y era encargado de colocar narcomensajes con la firma de El jefe de jefes en Guerrero y Morelos.

Jesús Nava fue considerado responsable de haber decapitado a nueve militares en Chilpancingo, Guerrero, el 21 de diciembre de 2008.

Por otro lado, la organización Guerreros Unidos fue fundada en 2011, con presencia en Iguala, Arcelia y Ciudad Altamirano, y disputan territorio a La Familia Michoacana y a Los Caballeros Templarios en el Estado de México.

A este grupo se le unieron Los Pelones, que eran los ejecutores del cártel de los Beltrán Leyva. Su forma de amedrentar a la sociedad es asesinando a los adversarios de una manera muy violenta.

Mario Casarrubias fue ubicado como el líder máximo y desde 2011 se sabía que la policía municipal de Iguala estaba fuertemente infiltrada por este grupo del crimen organizado de la agrupación criminal.

Aunque Guerreros Unidos controla Iguala, sus competidores más directos, Los Rojos, les siguen peleando la plaza.