POR LOS CAMINOS DEL SUR
Manuel Nava
Acapulco, Gro.- En esta entidad suriana, los planes de seguridad pública, se han multiplicado sin llegar a alcanzar su objetivo. En los últimos cuatro años, debido al clima de violencia derivado de las acciones del crimen organizado se ha tenido prácticamente uno por año, sin que se observe una disminución considerable en los niveles de violencia o las acciones delictivas, como el secuestro, la extorsión y el cobro de piso.
Sin ir más lejos, en diciembre de 2014 se presentó el Plan Nuevo Guerrero objetivo respaldar a la entidad, debido a “la compleja situación” que vivó en los meses posteriores a los hechos de Iguala.
El plan incluyó la puesta en marcha del Operativo Especial de Seguridad en Tierra Caliente en 36 municipios de Guerrero, Estado de México, Morelos y Michoacán. La medida reforzó una serie de acciones tendientes a lograr la recuperación económica del estado.
Sin embargo, los empresarios de la entidad manifestaron la falta de resultados y la parálisis de la Policía Federal, pues continúa el cobro por derecho de piso, extorsión y secuestros por parte de elementos del crimen organizado.
De acuerdo con información de la Fiscalía del Estado, un promedio de tres personas son ejecutadas cada 24 horas en este Municipio.
Guerrero también es la entidad con la tasa de homicidio doloso más alta de todo el país, con más de 40 asesinatos por cada 100 mil habitantes.
De enero a septiembre más de 2 mil personas fueron víctimas de homicidio en la entidad y el mes pasado se registraron 217 víctimas de homicidios y 163 fueron registrados como habitantes.
Los empresarios han denunciado que continúa el cobro de derecho de piso, extorsión y secuestros por parte del crimen organizado.
En el mes pasado, se registraron 217 víctimas de homicidio y 163 casos fueron registrados como homicidios intencionales.
A principios de ese año, cuando aún era gobernador de la entidad Ángel Aguirre Rivero, se anunció un plan de seguridad para Guerrero, que daría prioridad a los municipios colindantes con Michoacán, Chilpancingo y Acapulco.
Se incluyó además un plan emergente, en el cual se contempló reforzar la vigilancia con más policías federales y establecer retenes, durante el día o la noche, con elementos de la Marina y el Ejército.
La Policía Federal puso en marcha el dispositivo de seguridad, vigilancia y orientación para cubrir 49 mil kilómetros de la red carretera federal, con el objetivo de evitar delitos y auxiliar a los usuarios.
Como parte del programa “Cuadrantes Carreteros”, se instalaron puestos de ayuda a la ciudadanía en terminales aéreas y de autobuses, puertos marítimos, centros turísticos y puntos fronterizos, se desplegaron 7 mil 513 elementos de la Policía Federal, apoyados con 3 mil 191 carros radio patrulla y 34 unidades blindadas, además de ambulancias, motocicletas y aeronaves.
Participaron las Divisiones de Seguridad Regional y Fuerzas Federales, quienes realizan varios operativos antiasalto y de prevención de ilícitos, a fin de brindar vigilancia y seguridad en zonas de alta incidencia delictiva; así como garantizar que conductores y pasajeros utilicen el cinturón de seguridad.
Pero el operativo tuvo un dramático antecedente, un día antes, el empresario Pioquinto Damián Huato sufrió un atentado a balazos, en el cual murió su nuera Laura Rosas Brito y resultaron lesionados su hijo Valter Damián y su esposa Karen Areli. Por este hecho, el líder de la IP en Chilpancingo culpó al alcalde Moreno Arcos.
Programas similares se anunciaron durante el 2013 cuando se expandieron las policías comunitarias y tras el impacto de los huracanes Ingrid y Manuel en Acapulco.
También en el 2012 cuando las confrontaciones en grupos del crimen organizado subieron a consecuencia de la división y la disputa de zona geográficas.
Durante el periodo de Felipe Calderón también se instrumentaron programas de seguridad especiales, uno de ellos para combatir el efecto cucaracha tras la incursión de tropas en Michoacán.
Ciertamente se dieron despliegues de fuerzas federales y una marcada presencia de uniformados con armas de alto poder en la franja turística de Acapulco que lejos de inspirar confianza, generaban temor.
Posterior a la toma de posesión de Héctor Astudillo como gobernador del estado, realizada este martes, se anunció el nuevo plan de seguridad sin abundar en detalles. Trascendió que incluye una estrecha colaboración del Gobierno estatal con las fuerzas policiacas federales, del Ejército y de la Marina, la participación de la ciudadanía e impulsar una policía vecinal o de barrios en los 81 municipios del Estado. La creación de esta policía vecinal deberá de darse dentro del marco de la ley, dijeron las fuentes.
En cambio, se resaltó que se incluye la reestructuración a fondo de las corporaciones policiacas estatales y municipales entre otras cosas porque existen indicios de que una cantidad importantes de éstos agentes están involucrados con grupos de la delincuencia y en actos de corrupción. El nuevo plan pretende dar primeros resultados en seis meses.
En estos momentos las expectativas son altas pero también es enorme el desafío.
La entidad también es afectada por una fuerte conflictiva social que incluye problemas de marginación e inconformidad de los lugareños por la explotación de los recursos naturales, expresiones armadas como vía de reivindicación de demandas sociales además de las disputas entre los cárteles de Sinaloa, Los Zetas, La Familia y el Independiente de Acapulco.
La violencia provocada por el crimen organizado ha provocado que en tan sólo un año, las denuncias ante la Procuraduría General de la República (PGR) se desplomaran un 61 por ciento ya que los delitos con menores denuncias son los asociados a operaciones del narcotráfico, violaciones a la Ley Federal de Armas de Fuego y Explosivos, secuestros y delincuencia organizada.
En su informe, la CNDH responsabilizó a las fallidas e ineficientes políticas de los niveles de gobierno del estado y de los municipios para combatir la inseguridad y el aumento de la violencia, la cual se traduce en que 46 de los 81 municipios del estado existan grupos de autodefensa.
