No más autodefensas
Teodoro Barajas Rodríguez
Michoacán registró de nuevo la alternancia, con ella arribó Silvano Aureoles Conejo y se pondrá el énfasis en la gobernabilidad como condición inaplazable para terminar con la irrupción de focos rojos que han sido indicativo de violencia e impunidad a gran escala.
Inicia una nueva historia que se espera sea diferente a los últimos años en los que proliferaron los problemas, algunos de ellos fueron una mayor presencia del narcotráfico, deudas multimillonarias, ausencia de ley que casi lleva a la entidad a ser un verdadero estado fallido. No es fácil el reto que además es inesquivable.
Se abre un compás de espera, que será breve, para medir los resultados en una entidad que los requiere con urgencia porque durante el último lapso parece que se careció de gobierno para dar mayor peso a la frivolidad y a las ocurrencias con un exmandatario de difícil trato y carente de formación política.
Silvano Aureoles gobernará durante un sexenio, las expectativas se han forjado, sólo que no se puede vivir con ellas porque deben volverse praxis, de ocurrir lo contrario vendrá de vuelta el desencanto que ha sido cíclico y amenaza con volverse permanente.
Aureoles Conejo definió su gabinete, como se esperaba, con una mayoría de perredistas como el secretario de Gobierno Adrián López, el secetario de Fomento Económico Antonio Soto Sánchez, por citar algunos. Dos expanistas también colaborarán en el nuevo gobierno, el exdirigente estatal albiazul Germán Tena así como Julio Castellanos, exdiputado panista.
Lo que sigue ya no es el activismo electoral ni partidista sino la administración, la inclusión y acentuar un tema prioritario: la gobernabilidad.
La alternancia en Michoacán debe traducirse en mejoras; son muchas las historias rojas que se han forjado en una entidad que durante largo lapsos estuvo crispada por el crimen organizado y la ausencia gubernamental, en los últimos días se ha registrado más presencia policiaca, ya el gobernador ha señalado que no habrá más autodefensas.
La oposición ha brindado un voto de confianza al nuevo gobierno de Aureoles Conejo, las expectativas ya están construidas; el siguiente paso deben ser los resultados. Las prendas que deben valorarse serán la capacidad de gestión para allegar recursos a un Michoacán que se asfixia entre deudas, la rectoría en materia educativa, una coordinación adecuada en materia de persecución de los delitos e infractores. Condiciones todas para que las inversiones encuentren en Michoacán un espacio de crecimiento económico. Todo pasa por la gobernabilidad.
Esperamos que el fantasma de la soberbia no se aparezca en el nuevo gobierno, ominosa condición que suele acompañar a los ganadores cuando piensan que por sí y sólo por sí han llegado a la victoria. Algo como lo que le sucedió a los troyanos que por su exceso de confianza vieron cómo sus defensas caían abatidas por los aqueos comandados por Ulises, siendo al final rematados por Aquiles, la política es ciencia pero es sobre todo arte.
