Mientras Elba Esther Gordillo era dirigente del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE), éste mantenía el control de hasta 16 secretarías de educación en distintas entidades del país; hoy, a dos años de la detención de la presidenta vitalicia, solamente hay tres secretarios locales relacionados al sindicato.
Para el 2012, cuando finalizó el sexenio de Felipe Calderón, quedaban seis titulares de educación que pertenecían al SNTE, sin embargo eran 22 los subsecretarios de educación básica ligados al magisterio.
Asimismo, en la Secretaría de Educación Básica (SEP), el SNTE controlaba la subsecretaría de Educación Básica, pues en esta departía Fernando González, yerno de Elba Esther Gordillo; hoy, solamente en Zacatecas un funcionario pertenece al sindicado: el subsecretario local.
A la fecha, solamente dos funcionarios educativos han sobrevivido a la puesta en marcha de la reforma educativa y cuyos nexos a Gordillo son comprobables, es decir, los secretarios de Chiapas, así como la Administración Federal de los Servicios Educativos del DF.
Con información de Reforma.
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