Carlos Ángel Arrieta

Muy pocas veces se entiende el balompié como buenas noticias de formación y más al tratarse de niños y jóvenes en el que las naciones futboleras tienen una visión social, más allá del millonario negocio que les pueda representar.

Regularmente se ve a este deporte como un espectáculo y un jugoso botín para las empresas dueñas de los clubes; sin embargo, en esta ocasión, la Federación Internacional de Futbol Asociación (FIFA).

Y es que de acuerdo al organismo internacional rector, la fiebre del fútbol en Chile, tiene a “La Roja” ubicada desde hoy en un inédito quinto puesto en el Ranking FIFA, que podría alcanzar una nueva dimensión con el cierre de un extenso programa de fútbol base realizado por la FIFA como parte de la iniciativa de legado de la Copa Mundial Sub-17 en suelo chileno.

Unos dos mil menores de entre 6 y 12 años se encuentran entre los principales beneficiados del programa que incluyó festivales de fútbol base en cada una de las sedes del Mundial.

La iniciativa también incluyó entrenamiento específico para 80 entrenadores de fútbol base chileno, que aspiran a generar un efecto multiplicador en todo el país una vez concluido el evento mundialista. Las actividades fueron realizadas en conformidad con las últimas tendencias desarrolladas por los expertos de la FIFA para el fútbol base.

“Los menores y entrenadores que participaron del programa de legado representan una base importante para el futuro del fútbol chileno, pues a través de este proyecto la FIFA pretende incrementar el interés por el fútbol en aquellos países que visita y así crear una base de trabajo que permita una adecuada capacitación de jóvenes y técnicos”, dijo el experimentado instructor brasileño Mauricio Marques, quien estuvo a cargo de los trabajos con los 80 entrenadores.

“Estoy sorprendido por el alto nivel demostrado tanto por los menores como por los entrenadores, lo que de alguna manera refleja el gran nivel que está proyectando el fútbol chileno a nivel internacional”.

“La mayor problemática es poder masificar la actividad futbolística a nivel de menores. A través de estos programas se ayuda a que niños, niñas, entrenadores y padres sepan cómo se debe trabajar desde los inicios”, agrega Luis Ramírez, Director de Desarrollo Técnico de la Asociación Nacional de Fútbol Profesional (ANFP).

Entre 2011 y 2014, la FIFA organizó cerca de 300 cursos y festivales de fútbol base y formó a 15.000 entrenadores en 143 países; para el período 2015-2018 están previstos más de 350 eventos de este tipo.

El presupuesto para fútbol base se ha incrementado de 8 (2011-2014) a 10,5 millones de USD (2015-2018). Un total de 60.000 menores han participado, hasta la fecha, en festivales de fútbol base de la FIFA, y se espera que otros 80.000 lo hagan antes de finales de 2018.

En conclusión, el proyecto Grassroots es desde hace tiempo una de las prioridades de la Asociación Nacional de Fútbol Profesional de Chile (ANFP). La fiebre futbolística del país sudamericano luego de los últimos resultados de la Roja y la celebración de la Copa Mundial Sub-17 de la FIFA han incrementado el interés de chicos, chicas y futuros técnicos.