Inspirado en el asesinato del general Francisco Serrano y de una docena de sus seguidores, escribió Martín Luis Guzmán La sombra del Caudillo. En la exposición, un titular del periódico Excélsior atrapa la mirada del visitante: “Fue el general Calles quien ordenó la ejecución de Serrano y sus compañeros. Sensacional declaración del general Álvarez que arroja luz a la matanza”. La fecha del diario es 18 de febrero de 1938. La matanza de Huitzilac, como se le conoce en la historia, fue el 3 de octubre de 1927. Piensa el visitante de modo automático: “Siempre se les olvida que todo termina por saberse”. En Huitzilac, fueron once años; en el 2 de octubre de 1968, se tardó hasta el sexenio de Carlos Salinas, por más que todos lo sabíamos al día siguiente. ¿El de Ayotzinapa?

            La exposición en honor de Martín Luis Guzmán se titula “La otra fiesta de las balas”, alusión a El águila y la serpiente, pues el capítulo que dedica a Rodolfo Fiero se titula precisamente “La fiesta de las balas”.(Entre paréntesis este libro y ese capítulo en particular, son también los mejores textos que escribió Guzmán).

            Varias pinturas, ya que la exposición se realiza en el Museo de Arte Moderno, nos muestran el ambiente de la época. Dos retratos de Martín Luis Guzmán destacan entre toda la obra exhibida, uno es de Diego Rivera, en su etapa cubista, en la que surgieron El matemático y el famoso Zapata, obras maestras todas, incluso el retrato de Guzmán, de 1915, que se convirtió en la imagen de esta exposición. El otro es de José Luis Cuevas y tiene la fecha de 1978.

            Se registra el gran homenaje que recibió el escritor en 1967 que encabezó otro escritor, Agustín Yánez, entonces Secretario de Educación Pública. Las palabras fueron de Carlos Monsiváis. Después de eso, en que la intelectualidad mexicana lo homenajeó, vino su declinación a causa de Tlatelolco. En 1969, aceptó decir el discurso principal del Día de la Libertad de Prensa, hecho que no registra la exposición, ni tendría por qué hacerlo. Luego aceptó dirigir la Comisión del Libro de Texto Gratuito, lo que sí se menciona en la muestra e incluso se exhibe la famosa portada de los libros de texto, obra de González Camarena.

            Sin embargo, el plato fuerte son las ediciones de La sombra del Caudillo y otras obras de Guzmán, incluso desconocidas para los especialistas. Se pueden observar, aunque no todas quedan cerca del espectador, las muchas ediciones y los distintos idiomas. The Shadow of the Chief, en traducción de Hamet d’Onis, es un ejemplo.

            La exposición termina con palabras de Guzmán tomadas de la entrevista que le hizo Eduardo Blanquel en 1971. Sin duda, la más famosa, si descontamos la de Emmanuel Carballo en que Martín Luis Guzmán comenta que La sombra del Caudillo es una novela en clave y revela quién es quién en las páginas de su obra. (Carmen Galindo).