Gerardo Yong
Ataques terroristas perpetrados por simpatizantes del llamado Estado Islámico dejaron más de 120 personas muertas y numerosos heridos.
La noche del 13 de noviembre, París sufrió uno de los ataques más cruentos que se hayan registrado desde los atentados ocurridos en Madrid, en 2004. Ocurrió cerca del Estadio de Francia, donde se realizaba un partido de futbol entre las selecciones de Francia y Alemania.
Alrededor de las 21:30 hora local dos atacantes hicieron explotar sus chalecos explosivos en las inmediaciones del estadio, mientras otro grupo de terroristas ubicado a unos 8 kilómetros del lugar, dispararon con ametralladoras en una concurrida área de bares y restaurantes, matando e hiriendo a las personas que estaban a su alcance. Otro grupo de terroristas atacó la sala de conciertos Bataclan asesinando a un gran número de asistentes al concierto de rock que se presentaba. Un cuarto atacante suicida se inmoló poco después cerca del Boulevard Voltaire, mientras los dos agresores continuaban ametrallando a la gente. El resultado de la escalada de violencia fue de 129 personas muertas y 352 heridos, en el que se ha considerado como el ataque terrorista más grande que ha sufrido la Ciudad Luz en los últimos años.
Las acciones fueron reivindicadas por el llamado ISIS o Estado Islámico.
Tres de los atacantes fueron identificados, uno es Ibrahim Abdeslam, uno de los tres hermanos franceses que habían estado viviendo en Bélgica, y quien fue el que se inmoló en un restaurante del Boulevard Voltaire. Samy Amimour, de 28 años de edad, nacido en París y sobre quien ya pesaba una investigación por vínculos de terrorismo. El otro es Omar Ismael Mostefai, identificado como uno de los agresores suicidas que se inmoló en el sala de conciertos. Otro hombre que integró el comando de ataque en el estadio de futbol de Francia, era procedente de Siria. Su pasaporte hallado cerca de sus restos, lo señalaba como Ahmad Al Mohammad.
Acto de guerra
El presidente francés, Francois Hollande, calificó la acción como “un acto de guerra” y, en consecuencia, ordenó responder con una campaña bélica más intensa contra las posiciones del Estado Islámico en Siria.
La fuerza aérea gala, en coordinación con aeronaves de Estados Unidos, atacaron una día después de los ataques terroristas, posiciones estratégicas del grupo delictivo en Raqqa.
En el marco contextual, hay que recordar que tanto Estados Unidos como Francia han estado participando en una escalada aérea contra el grupo islamista en Siria, país que fue dominado por París después de la caída del Imperio Otomano, al finalizar la Primera Guerra Mundial. Asimismo, durante las cruzadas, los cruzados franceses constituyeron una de las principales fuerzas de combate en Medio Oriente en la defensa de Jerusalén; algo que los grupos islamistas no olvidan desde la época de la Edad Media Baja.
Para el experto en temas interculturales, Beniamin Chalupinski, esa rivalidad está presente desde los tiempos de las cruzadas, al grado que el mismo Estado Islámico denomina “cruzados”, a la manera antigua, a las potencias que ahora la combaten.
“En sus mapas virtuales de Europa mencionan a España con el nombre “El Andalus” tal y como se llamaba en árabe durante la dominación musulmana de España. Además, se expresan de los occidentales como “infieles”, señaló Chalupinski. “Los musulmanes que llegan a Europa tienen su propia escala de valores conceptuales y religiosos. Cuando los españoles llegaron a México y vieron las pirámides y los sacrificios humanos, lo consideraron como algo bárbaro, profano y diabólico, asimismo, para los extremistas musulmanes es profano ver a una mujer en una falda corta, que la gente se alcoholice y ver las Iglesias y la Cruz en todos lados, símbolos de una dominación cristiana occidental”.
El Estado Islámico defiende esos principios que datan de tiempos medievales. Por una parte, ha declarado que se conformará en un gran califato en torno a su líder Abu Bakr al-Bagdhadi, basado en la ley islámica o Sharia, desde Siria e Irak, extendiéndose hasta el Lejano Oriente, a través del Cáucaso, es por ello que Rusia ha tenido que participar en ataques dirigidos contra este grupo islamista, en apoyo del régimen sirio, al que considera su principal aliado en Medio Oriente.
La denuncia de Moscú
Durante su discurso ante la ONU en septiembre pasado, el presidente de Rusia, Vladímir Putin prácticamente acusó a potencias occidentales como Estados Unidos, Francia y Alemania de financiar a las milicias islamistas, a sabiendas de que esa acción se les puede revertir en su contra, como parece estar pasando en el caso de París.
Incluso, Moscú advirtió que había “agentes durmientes” entre los refugiados que llegan a Europa.
Agradece Francia solidaridad internacional
La Embajada de Francia en México agradeció los mensajes de solidaridad recibidos, luego de los abominables atentados perpetrados la noche del 13 al 14 de noviembre en París y compartió el dolor de las familias de aquellos que perdieron la vida en esta tragedia. Reconoció que en la adversidad, la comunidad internacional permanece hombro con hombro en torno a los valores de la república.
La representación diplomática francesa respaldó las palabras pronunciadas por el presidente de la República, Francois Hollande, quien dijo: “Debemos dar muestras de compasión y solidaridad, pero también de unidad y sangre fría. Ante el terror, Francia debe ser fuerte, debe ser grande”.
Por su parte, Anne Hidalgo, alcaldesa de París, se expresó en estos términos: “Esta noche es el momento del dolor, de las lágrimas, del duelo, pero París está ahí, de pie”. “Los parisinos que van a sufrir con aquellos que cayeron esta noche, sabrán también levantarse para estar ante todo al lado de las víctimas, y para mostrar que esta libertad que hay en nuestra ciudad no lograrán tocarla”.

