Entrevista a Jaime Labastida | Director de la Academia Mexicana de la Lengua
El nivel de educación en nuestro país es deprimente. Las cifras no engañan: México se encuentra en el último lugar de 36 naciones, tanto en nivel de educación y competencias, de acuerdo con el informe “¿Cómo va la vida?”, de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE).
Asimismo, los resultados más recientes del Programa para la Evaluación Internacional de Alumnos (PISA, por sus siglas en inglés) indican que el rezago entre los estudiantes mexicanos y los de países miembros de la OCDE es de dos años de escolaridad. México es la nación con el peor desempeño en matemáticas, lectura y ciencias.
México está reprobado en esas materias desde siempre, es una certeza desalentadora que exhibe rezagos, ineficacia y falta de compromiso con la educación de niños y jóvenes. ¿Qué está fallando? Por lo pronto, el diagnóstico interno también es preocupante en los niveles de dominio de los estudiantes en lengua y matemáticas.
Hace unos días se revelaron los resultados del Plan Nacional para la Evaluación de los Aprendizajes (Planea) —instrumento que sustituyó a Enlace—, que consistió en muestras representativas de alumnos de sexto de primaria y tercero de secundaria de todo el país.
Tan sólo en el área de lenguaje y comunicación en alumnos de sexto de primaria se detalló que 49.5% están en el nivel más bajo, es decir son capaces de hacer tareas muy básicas; 33.2% están en el segundo nivel de logro, tienen un nivel indispensable para entender textos expositivos y literarios; en el tercer nivel están 14.6%, en este rango los alumnos tienen un dominio satisfactorio; mientras que sólo el 2.6% de los estudiantes tiene un dominio sobresaliente y son capaces de entender textos argumentativos, como artículos de opinión.
Para el nivel de tercero de secundaria, 29.4% se ubicó en el nivel más bajo, los alumnos son capaces de realizar tareas muy básicas; 46% está en el segundo nivel y son capaces de reconocer la trama y el conflicto en un cuento. El 18.4% de los evaluados están en tercer nivel y logran comparar el tratamiento de un mismo tema en dos relatos; sólo 6.1% lograron el nivel más alto y logran identificar secuencias argumentativas y valorar fundamentos en ensayos.
Ante estos resultados negativos, el secretario de Educación Pública, Aurelio Nuño, anunció que el próximo año se pondrá en marcha un nuevo modelo para la educación básica, a fin de reforzar la enseñanza del español y las matemáticas.
“Parte de este nuevo modelo en educación básica tendrá una nueva concentración en dos temas fundamentales para la vida de cualquier persona y de cualquier mexicano. Un dominio correcto y adecuado del idioma español, saber leer y entender en español, saber escribir y redactar de manera correcta en español y tener una expresión oral y adecuada en el español; tener el vocabulario necesario y suficiente que deben de tener los niños que están en primaria.”
Para Jaime Labastida, director de la Academia Mexicana de la Lengua, los actuales planes y programas de estudio no fomentan la crítica y el pensamiento libre de los estudiantes.
“De lo que se trata es que los alumnos aprendan a pensar, que establezcan dudas, que sean críticos, porque eso es lo que les va a desarrollar la inteligencia. Los programas vigentes son enciclopédicos, sólo promueven la memorización de datos.”
¿Qué opina del anuncio del secretario de Educación de reforzar la enseñanza del español?
Me parece fundamental. Creo que la enseñanza debe apoyarse primordialmente en dos ejes y tienen que ver con las lenguas. Por una parte, se tiene que apoyar en la lengua natural, la lengua que nos es propia, nuestra lengua materna, que es el español, incluso preferiría decir lengua matriz. Me gustó mucho esa expresión del filósofo español Emilio Lledó, quien obtuvo el primer Premio Internacional de Ensayo “Pedro Henríquez Ureña” que convocó la Academia Mexicana de la Lengua. Por qué matriz y no sólo materna, porque en ella incubamos las ideas, porque en ella expresamos nuestros sentimientos, porque ella nos hace pensar. Incluso, la palabra concepto viene de concepción, de generar la idea. Así que, en primer lugar, el apoyo en la lengua matriz es fundamental. En segundo lugar, el apoyo de una lengua artificial como es la matemática. Sobre estos dos ejes será después todo lo que una persona pueda obtener en el curso de su vida, porque estos dos lenguajes le permiten el desarrollo integral a la persona.
¿Qué aspectos deberían incluirse en los nuevos planes y programas de estudio?
Por décadas se ha puesto el énfasis en programas casi enciclopédicos, en donde se intenta proporcionar a los alumnos una enorme cantidad de información. Pero esos datos no los forma como sí los formaría el apoyo, la insistencia en los dos tipos de lenguaje que mencioné. Insistiría en que lo fundamental es lograr lecturas intensas a lo largo de la semana, formas de escritura en donde los alumnos dialoguen entre sí con sus profesores, que conviertan a los profesores también en lectores y escritores, y que puedan comentar lo que leen cada vez de una manera más compleja. La inteligencia se desarrolla a través de la palabra y no hay pensamiento sin palabras.
¿Cómo saber leer y entender el español, escribir, redactar, expresarse, cuando los niños prefieren la TV y las redes sociales?
La tecnología y las redes sociales no son el problema, el obstáculo es la falta de atención a la enseñanza en el campo de la lectura y la escritura. En México hay un desprecio implícito a nuestra lengua. La lengua española no está reconocida como la lengua oficial de nuestro país. México carece de lengua oficial. Todo el mundo cree que es el español, porque en los hechos es el español, porque el Acta de Independencia fue redactada en español, porque la Constitución desde la primera hasta la actual fueron redactas en español, porque nuestras leyes están escritas en español, porque la gran literatura de México se ha escrito en español. Sí la reconoce en organismos internacionales. Lo que mucha gente ignora es que México, cuando España no formaba parte de la Organización de las Naciones Unidas porque la dictadura franquista estaba impedida de entrar, logró que el español fuera nombrado lengua oficial de la ONU y lo mismo hizo nuestro embajador en la UNESCO: logró que el español fuera una de las lenguas oficiales y ese embajador que cumplió esa hazaña es nada menos que el primer nahuatlato del país Miguel León Portilla, decano de la Academia Mexicana de la Lengua. Éstos son triunfos internacionales de México y por qué si tenemos voz en español en el mundo, ¿por qué no la tenemos en el interior?
El 50% de los alumnos que concluyen la primaria no tienen el dominio suficiente en lectura en español, ¿cómo alcanzar la excelencia en las aulas?
Uno de los libros de texto que examinó la Academia Mexicana de la Lengua, un libro de lectura, está vinculado al programa escolar. Es decir, si ven problemas de higiene, hay una porquería de poema que tiene que ver con ese tema, y así por el estilo. Cuando debiera ser lo contrario, la lectura tiene que proporcionar primero un goce y después se tiene que convertir en una verdadera adicción, porque de esa manera se desarrolla la sensibilidad y la inteligencia de todo ser humano. ¿Por qué estos resultados? Porque no atendemos el desarrollo de los dos ejes fundamentales en los cuales se debe apoyar la educación: la lengua materna o matriz, y la lengua artificial que es la matemática. Y de ahí se deriva la lógica, porque la lógica está implícita en el lenguaje natural que es el español. Deberían cambiarse los libros de texto gratuito, los planes de estudio, los programas de enseñanza básica.
Específicamente, ¿qué elementos tendrían que modificarse para fortalecer la enseñanza del español?
No soy pedagogo, estoy estableciendo aspectos de orden general. Habría que discutirlo a fondo con pedagogos, pero sin que esto se convierta en una camisa de fuerza, porque a veces ciertas normas pedagógicas son una camisa de fuerza para la verdadera enseñanza. No estoy de acuerdo en que tengamos métodos de evaluación por objetivos, que se elija entre tres posibilidades, porque de esa manera algún mono más o menos bien adiestrado podría obtener todos los resultados favorables.
Una ecuación que arrojó Planea es que los niños pobres, de las regiones pobres, tienen un pobre aprendizaje…
Pero los malos resultados también están en las escuelas privadas. Verdaderamente me causa un asombro enorme ver que los alumnos de escuelas particulares, que son bilingües, tienen mejor desarrollo: piensan y escriben mejor en inglés que en español. Aquí hay un déficit tremendo, no es posible que aprendan mejor una segunda lengua que no es la nuestra y no dominen la lengua que nos da vida que es el español.
¿Las lecturas mexicanas que editaba la SEP, libros de grandes autores nacionales, pueden ser una buena alternativa para que los niños comiencen a pensar de forma crítica?
Los libros de lectura deben poner el acento en el placer del texto, que los alumnos gocen. Esa primera incitación a la lectura los va a llevar a continuar leyendo otras cosas. Lo más grave que sucede es que sí están alfabetizados, saben leer y escribir pero no saben pensar. La estadística es verdaderamente agobiadora y terrible: en otros países como Alemania, Francia, Inglaterra, Estados Unidos, leen 14-15 libros por año. Hay diferencias: los libros que se leen en esos países son libros de ensayo, libros que obligan a la gente a pensar. En cambio, en España, son libros de entretenimiento, de narrativa. Aquí se dice que leemos por gusto aproximadamente tres libros por año, creo que la estadística falsea la realidad, porque si suprimen de ahí los libros de texto gratuito quedamos reducidos a uno, y si hacemos lo mismo en secundaria todavía esa cifra se reduce. No se lee ni un libro per cápita al año. Estamos en una situación de desastre.
¿Aurelio Nuño tiene la capacidad para implementar la reforma educativa?
Espero que la tenga, le queda poco tiempo, pero si en este corto tiempo de que dispone se va en un camino adecuado, creo que se pueden hacer las cosas bien. La primera condición ya se superó: que el Estado recupere la rectoría de la educación que había abandonado en manos del Sindicato Nacional de Maestros de la Educación y de la CNTE.
