Pelearse con los trabajadores del volante, sea en la entidad que sea, es un error que no cualquiera comete y Héctor Serrano, titular de la Semovi en el Gobierno del Distrito Federal, lo hizo y a lo grande.

Pareciera que a los ojos del el exsecretario de Gobierno pleitos como el que ha iniciado contra los transportistas, vale la pena vivirlos con tal de que Uber y Cabify sigan operando en la aparente ilegalidad en que habitan y que así denuncian los taxistas inconformes.

Las malas lenguas afirman que Uber  y Cabify fondearán una aplicación que entrará en funcionamiento a partir de enero del próximo año y que abarcará a más de 130 mil taxistas.

Los que están en contra, los que no quieren, quedaron fuera de esa aplicación y reciben hoy el trato despótico de las huestes de Serrano, quien ya ordenó diversos operativos para llevarse al corralón a unidades de taxistas por varios y distintos motivos.

A los ojos de los trabajadores del volante, es una forma de presionarlos para lograr sus pretensiones malsanas, dicen que Héctor Serrana usa órganos reguladores como “brazos represores”.

Los taxistas organizados dicen que la dichosa aplicación es sólo una cortina de humo para la los acuerdos que tiene el gobierno capitalino a través de la Semovi con Uber y Cabify.

Para ejemplificar la viceralidad de Serrano, los operadores del transporte público sacaron a colación los levantones de unidades en distintas plazas; en un primer operativo fueron 7 unidades y luego, otras tantas en la plaza delta.

Para sacar su vehículo del corralón, cada taxista debe cubrir la cantidad de 16 mil pesos. Por eso hablan de represión e injusticia social; de revanchismos por parte del funcionario del gobierno del Distrito Federal.

Los inconformes recién ofrecieron una rueda de prensa y en un acto de evidente reto a las autoridades, la dieron frente a la Jefatura de Gobierno.

Ahí, los representantes de los transportistas de pasajeros en su modalidad individual detallaron que el Secretario de Movilidad está desesperado porque en los juzgados está a punto de caérseles el acuerdo ilegal que les permite a Uber y a Cabify operar sin mayores problemas en la urbe.

Los taxistas revelaron que sus juicios entraron a una etapa de verdadera seriedad jurídica y mientras el juicio de nulidad está aún en estudio, el de amparo fue radicado a la ciudad de Zacatecas donde podrían tener más posibilidades de que resuelvan a su favor. De ahí la desesperación de Serrano.

Los inconformes dieron además, pruebas de que hicieron la tarea y sacaron a colación las promesas no cumplidas en su etapa de secretario de Gobierno de Héctor Serrano, cuando les prometió las perlas de la virgen.

Por ejemplo, previo al proceso electoral en junio de 2015, ofreció meter al corralón 250 taxis pirata diariamente, como parte de una tregua pre-electoral; posterior al proceso ofreció detener diariamente 100 unidades pirata, 500 a la semana al corralón. Ofreció arreglos técnicos en temas como la cromática para los vehículos; garantizó la entrega de 35 mil convertidores catalíticos para que vehículos modelo 2009 pudieran circular todos los días y nada cumplió.

Hoy, a pesar de tanta promesa, siguen circulando en esa gigantesca ciudad más de 30 mil vehículos pirata, dicen ellos que eso les representa una pérdida de 24 millones de pesos por día a los que sí cumplen con lo que marca la legalidad.


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