En una entrevista con Félix Luis Viera en 2012, el dramaturgo cubano Pedro Monge Rafuls refirió: “Yo comencé a presentar mi trabajo en Nueva York, cuando ya había cumplido cuarenta años. En mi pubertad y juventud había leído novelas y cuentos, y a partir de los veinticinco comencé a leer incontable teatro, y a ver magníficas puestas en escenas estadounidenses. Escribí un par de comedias, que nunca enseñé a nadie, hasta que en una ocasión, bastante cohibido se las mostré al dramaturgo mexicano Hugo Argüelles, el maestro del teatro de humor negro, quien quedó entusiasmado con mi manejo de los temas y el diálogo. Argüelles fue quien me guió en la técnica de la escritura teatral. Desde entonces he escrito más de veinte obras, entre breves, de dos actos y algunos monólogos, uno de ellos en inglés, Trash, que ha tenido reconocimiento y lleva años en el repertorio del acreditado grupo londinense Escape Artists, en Cambridge. He tenido la suerte de que mucho de mi teatro se ha estrenado y ha sido traducido. Todas mis obras han sido publicadas en libros y revistas especializadas, incluyendo importantes antologías. Varias de mis obras se enseñan en distintas universidades de Estados Unidos y de América Latina, e incluso en un par de España”.

El pasado 19 de noviembre, Artefactus Cultural Project, en colaboración con Antiheroes Project, celebró los 72 años de vida del dramaturgo Pedro Monge Rafuls (Placetas, 1943) y sus aportes a la cultura cubana. Rafuls, dramaturgo conocido también por su actividad de promoción de las artes latino-estadounidenses y latinoamericanas, compartió la noche con un selecto grupo de artistas e intelectuales. Entre los invitados se encontraron los ponentes Carolina Caballero, de Tulane University y Jorge Febles, de la University of North Florida. También le acompañaron Marelys Valencia, de University of Miami y el dramaturgo Jorge Carrigan. La celebración incluyó una exposición de libros del autor y lecturas dramatizadas a cargo de Daisy Fontao, Marcia Arencibia, Déxter Capiro y Leandro Peraza, como su obra Los franceses no son de la Habana que se encuentra entre sus piezas más representativas. Con esta iniciativa Artefactus Cultural Project rindió un merecido homenaje a este relevamte creador escénico, mediando la velada “Celebrando a Pedro Monge Rafuls”, en Artefactus Teatro, en Miami, Florida.

Dainerys Machado escribe en su blog personal Estas letras que ves: “El de Pedro R. Monge Rafuls aparece entre los pocos nombres de cubanos que poseen idéntico significado en las dos orillas constitutivas de nuestra historia reciente. Tanto en Cuba como en Estados Unidos, se sabe que Monge es dramaturgo, gestor cultural, crítico de arte… hombre de teatro./ Salió del archipiélago en 1961, con apenas 18 años de edad. En realidad más que a Cuba, entonces dejó atrás a Placetas, un pueblecito ubicado en la zona central del país, en la provincia de Villa Clara, donde Pedro había nacido y donde vio nacer también sus dudas sobre el futuro, sus sueños. La primera partida lo llevó a Miami. Allí vivió un año. Después se fue a Honduras. Hasta que en 1963 se instaló en Medellín, Colombia. Pero el peregrinar no había terminado. Cuando se mudó a Chicago, Estados Unidos, sin saberlo, estaba ya muy cerca de su destino final: Nueva York./ En todo su trayecto, da igual si fuera por el sur, norte, este, oeste, Pedro llevó a cuestas su curiosidad por el arte. (El arte que alivia los sentidos, que da sentidos). Ya en Illinois “cofundó el Círculo Teatral de Chicago, el primer grupo teatral de esta zona que monta y representa obras en español”. Una historia muy larga que quiere reconstruir ahora el libro Identidad y diáspora: El teatro de Pedro R. Monge Rafuls, coordinado y editado por Elena M. Martínez y Francisco Soto, e impreso bajo el sello de Aduana Vieja Editorial (Valencia, 2014)./ Pero más que historizar la vida de Monge, el volumen pretende “ofrecer una diversidad de perspectivas que motive a otras y otros investigadores a continuar el estudio” de su obra y del teatro cubano en Estados Unidos. Comprenden bien Martínez y Soto que el principal valor del desempeño del dramaturgo no ha sido sólo su elevada producción escritural, también ese aporte como mentor, que ha alcanzado academias y espacios creativos de varios países de América Latina, como Colombia, Honduras, República Dominicana y, afortunadamente, Cuba”.

Y cita al propio Rafuls: “La dramaturgia surgió en mí como una atracción en los Estados Unidos, sobre todo después de ver muchas obras en Brodway y Off Brodway. De pronto me vi escribiendo porque deseaba decir algo con la aspiración de verlo vivo en el escenario”, declara Monge en una extensa entrevista que cierra el libro, y por la cual ya vale la pena acercarse a Identidad y diáspora”.

Identidad y diáspora: el teatro de Pedro R. Monge Rafuls es sobre todo un homenaje al valor de los autores latinos en Estados Unidos que depositan toda la carga y autenticidad de su experiencia como migrantes en la escritura en español, a riesgo de ser ignorados por el mercado anglosajón. Es también un homenaje a uno de los autores cuya obra habrá que revisitar siempre cuando se escriba sobre teatro cubano”, concluye Machado en letrasqueves.wordpress.com

Pedro Monge Rafuls fundó en Nueva York el OLLANTAY Center for the Arts y la revista teatral bilingüe del mismo nombre, ofreciendo arte y literatura, en los distintos géneros, con casi 25 años de publicarse.