En sesión solemne, el cabildo de Cuernavaca le tomó la protesta este miércoles al nuevo alcalde de Cuernavaca, Cuauhtémoc Blanco Bravo, quien aseguró que se “romperá el alma por esta ciudad”. En su cuenta de twitter aseveró que aunque le han puesto muchas trabas está dando la cara y “vamos a cambiar Cuernavaca”.
Blanco Bravo entrará en funciones a partir del primer minuto del primero de enero en medio de disputas con los regidores que conforman el cabildo — 9 de 15— que han declarado revisarán todas las decisiones que tome el ex astro del futbol y que deberán ser aprobadas por el pleno.
Y no ha sido para menos, el diario Reforma publicó hoy que José Manuel Sanz — quien manejó su carrera como futbolista y hoy funge como representante del alcalde electo— habría demandado a los dirigentes del PRD en la entidad interceder ante el gobernador Graco Ramírez — con quién no ha buscado ninguna comunicación— para que sean sustituidos los ediles de ese partido para que no bloqueen su gestión municipal.
Sin embargo las cosas fueron más allá, también pidió despachar de inmediato en el Palacio de Cortés — hoy habilitado como museo— y
que de los créditos que ha solicitado el gobierno estatal, deberán entregar una parte proporcional a Cuernavaca, alrededor de “700 millones de pesos”. Además, Sanz fue enfático al señalar que Blanco no será quien tome las decisiones en la alcaldía “el solo viene y firma”, según señalaron versiones de asistentes a la reunión, constatadas por el diario.
Cabe destacar que el pasado 20 de diciembre, el deportista dirigió una carta pública al presidente Enrique Peña Nieto, a quien le pidió ayuda para gobernar. Denunció una campaña en su contra que busca acotarle funciones a través de los regidores salientes que modificaron la legislación municipal.
Hasta ahora, nueve de los 15 miembros del cabildo han expresado su molestia ya que el personal del nuevo alcalde anunció recientemente la creación de una supersecretaría, que en opinión del regidor saliente Romualdo Salgado tiene duplicidades con 26 secretaría actuales y que solo aumenta el gasto.
Incluso aseguró que esta tarde se desahogará un documento “que les ayudará, de alguna manera, a entrar con condiciones para poder iniciar la administración sin ningún sobresalto”.
Frente abiertos
Otro de los frentes abiertos de Blanco Bravo es con el gobernador Graco Ramírez, luego de que el ex futbolista señalara que no estaba de acuerdo con el mando único implementado, lo que ha causado la molestia de los primeros círculos del gobierno perredista. Blanco en ningún momento ha buscado entrevistarse con el mandatario estatal para buscar acuerdos.
En el camino al poder, los representantes del ex futbolista han dejado en el camino a “varios saldos” como es el caso del ex presidente municipal, Manuel Martínez Garrigós, —que fuera del PRI y luego renunciará por no haber sido nominado candidato a la gubernatura— y quien asegura que junto con su equipo llevó a Blanco a ganar la alcaldía. Reconoció que lo sacaron de la jugada luego de que Sanz y el nuevo alcalde desconocieran los acuerdos que tuvieron con su equipo.
Ratificó que el ex deportista recibió 8 millones de pesos para ser candidato del PSD a la alcaldía; que no vive en Cuernavaca, que no tiene residencia mínima y que presentó documentos de la renta de una casa que pertenece al ex regidor del PSD Roberto Yáñez.
Primeras medidas
Previo a la toma de protesta de Cuauhtémoc Blanco, el gobierno estatal inició el desarme de la policía municipal y pidió a los mandos que entreguen uniformes y armas, lo que constituye un atentado contra los ciudadanos, según denunció Eduardo Bordonave Zamora, regidor electo y presidente del partido Social Demócrata.
De acuerdo al diario Excelsior, Bordonave dijo en conferencia de prensa que esta decisión no ha sido notificada al gobierno municipal solo a los mandos policíacos con lo que se deja desprotegidos a comercios y ciudadanos.
Hoy, los cuernavaquenses se preguntan cuál será el futuro de la ciudad si lo que empezó como una broma… ¿se convertirá en una pesadilla?
