MÉXICO EN EL MUNDO

 Atentados en París

 

b_roblesLos atentados cometidos en París han vuelto a centrar la atención de la comunidad internacional en el grave flagelo del terrorismo, un fenómeno que traspasa fronteras y no cesa, sino que parece ir en aumento junto a la brutalidad con que se comete.

Lo primero que hay que destacar es la comprensible reacción furibunda del gobierno del presidente François Hollande, reflejado en la intensa actividad militar de tropas galas y el bombardeo de éstas a posiciones de ISIS.

Aun cuando reconozco el derecho legítimo de toda nación democrática a defenderse con determinación, en lo particular no respaldo este tipo de medidas aplicadas por las potencias militares, sobre todo cuando son motivadas por un afán de revancha, pues la experiencia nos ha mostrado en reiteradas ocasiones que semejante ímpetu suele cobrar la vida de miles de civiles inocentes y estoy convencido que la lucha contra el terrorismo de ninguna manera justifica la pérdida de vidas inocentes como simples daños colaterales.

Lo ocurrido en Francia propiciará un replanteamiento del marco jurídico internacional en materia de seguridad; por lo pronto, las medidas se han reforzado en todo el mundo. Pero estoy convencido de que esta discusión debe llevarnos a reflexiones mucho más profundas, porque lo que está por desencadenarse a partir de los atentados debe ser motivo de preocupación para todos.

Estamos en la antesala de una potencial crisis de derechos humanos y de un grave recrudecimiento de la xenofobia, en el contexto del preocupante aumento de este problema que ya venía suscitándose a lo largo del continente europeo.

Se recrudecerá también la crisis humanitaria que hoy ya es de por sí grave, de las miles y miles de personas que buscan huir del conflicto armado en Siria y buscan refugio en territorio europeo. Los atentados en París, por lo pronto, les han cerrado la puerta de manera definitiva.

Mención aparte merecen los riesgos que todo estado de excepción implica para los derechos y libertades de las personas y que el presidente Hollande ha anunciado que se extenderán por tres meses, durante los cuales se podrán llevar a cabo cateos y detenciones sin orden judicial, cierre de centros de reunión públicos, así como control de prensa.

El panorama en materia humanitaria y de derechos humanos es poco alentador, y estoy convencido de que es un aspecto que no debemos hacer a un lado en el justo afán de condenar el terrorismo y solidarizarnos con Francia y sus víctimas.

La nación francesa no debe soslayar los derechos humanos a costa de una reacción colérica contra ISIS. Hoy más que nunca el gobierno y el pueblo galo deben tener presente que Francia es ni más ni menos que la cuna del garantismo moderno, que su gran aportación a la humanidad fue precisamente la Declaración de los Derechos del Hombre y del Ciudadano de 1789.

Ojalá el pueblo y, sobre todo, el gobierno francés honren ese papel histórico. Esperemos que la lucha que han emprendido en contra de ISIS no sea motivo para el abuso, el autoritarismo y el menoscabo de los derechos humanos, incluidos los de sus connacionales.

Será de vital importancia que la comunidad internacional se mantenga atenta a lo que está por venir.

Es necesaria una reflexión profunda y crítica del terrorismo con el objetivo de activar una conciencia colectiva que pugne efectivamente porque los gobiernos en todo el mundo convengan acciones en contra de grupos terroristas.

Pero es necesario también que tales medidas no se originen por un mero afán de revancha, pues de lo contrario, más que una lucha legítima en contra de un grave flagelo mundial, esto se convertirá en una sangrienta venganza en contra de una organización terrorista.

@BenjaminRoblesM

Integrante del Grupo Parlamentario del

PRD-Senado de la República