Acuerda la Unión Astronómica Internacional
René Anaya
A partir del pasado 15 de diciembre, los cielos tienen un sistema planetario con Tonatiuh como sol y Meztli como su planeta, gracias a una proposición de la Sociedad Astronómica Urania, con sede en Tlaquiltenango, Morelos, que resultó ganadora en el concurso organizado por la Unión Astronómica Internacional (UAI).
No es la primera vez que un nombre azteca o prehispánico es utilizado para designar alguna región del Universo, pero sí es la primera ocasión en que un sistema planetario recibe nombres significativos de la cultura mexicana, debidamente avalados por la UAI.
Nombrar estrellas y planetas
Desde el siglo pasado, la UAI es el organismo encargado de la designación de los cuerpos celestes y de los accidentes orográficos de sus superficies. Este año, por primera vez se dio oportunidad a todas las personas de proponer nombres para 19 sistemas planetarios o exomundos (14 estrellas y 31 exoplanetas que giran alrededor de ellas), por medio del concurso NameExoWorlds.
La Sociedad Astronómica Urania propuso que la estrella HD 104985 y su único planeta, HD 104985 b, llevaran el nombre de Tonatiuh y Meztli, respectivamente. Con más de ocho mil votos, la mayoría provenientes de México, esta candidatura le ganó a otras diez propuestas, de las cuales seis fueron presentadas por asociaciones japonesas.
De esta forma, desde el 15 de diciembre, la estrella HD 104985 tiene un nombre de la mitología azteca. Tonatiuh se encuentra a 333 años luz de la Tierra, en la constelación Camelopardalis, la cual está situada en el hemisferio norte, entre las constelaciones de Auriga y las osas Mayor y Menor. Los griegos llamaban camelopardalis (camello-leopardo) a las jirafas, ya que decían tienen cabeza de camello y manchas de leopardo.
Tonatiuh, que en condiciones ideales es visible a simple vista como un lucero muy débil, es diez veces más grande que el Sol, 58 más brillante, su temperatura es de 4 406° Celsius, y es muy joven, ya que se formó hace 870 millones de años, en comparación con los cerca de cinco mil millones de nuestro Sol.
Por su parte, el planeta Meztli (antes llamado HD 104985 b), descubierto en 2003 por un equipo de astrónomos japoneses, es un gigante de gas, con una masa 6.33 veces más grande que la de Júpiter. Meztli tarda 198 días en dar una vuelta alrededor de Tonatiuh, a 117 millones de kilómetros de distancia; en comparación con nuestro sistema solar, está a unos nueve millones de kilómetros más lejos de Tonatiuh, que Venus del Sol.
Un concurso pluricultural
Además de Tonatiuh y Meztli, la UAI dio nombres a 19 sistemas planetarios, aunque en principio se convocó a nombrar a veinte, pero el Comité Ejecutivo de la UAI anuló el voto para el sistema tau Boötis porque “el nombre ganador no se ajustaba a las normas de la UAI para nombrar exoplanetas. La UAI organizará un nuevo concurso en el futuro para decidir el nombre de tau Boötis”, refirió la organización astronómica en un comunicado.
El concurso NameExoWorlds logró convocar a agrupaciones astronómicas de 45 países, que incluyeron astrónomos aficionados, colegios, universidades y planetarios, las cuales propusieron 274 nombres para los 45 cuerpos celestes. Del 12 de agosto al 31 de octubre de este año, 573 242 personas de 182 países votaron por algunos de los nombres propuestos.
De acuerdo con información de la UAI, las candidaturas ganadoras provinieron de diferentes regiones del mundo: seis de América del Norte (Estados Unidos, Canadá y México), dos de Oriente Medio y África (Marruecos y Siria), seis de Europa (Francia, Italia, Países Bajos, España y Suiza) y seis de Asia y Oceanía (Japón, Tailandia y Australia).
En su comunicado, la UAI precisa que los “nuevos nombres adoptados provienen de figuras mitológicas de diferentes culturas, así como de científicos o escritores célebres, caracteres de ficción, ciudades antiguas o palabras de lenguas desaparecidas”, como la nueva estrella Cervantes y sus cuatro planetas: Quijote, Rocinante, Sancho y Dulcinea.
El sistema planetario Cervantes, antes μ Arae se encuentra a 49.8 años luz de la Tierra, en la constelación Ara, tiene 108% de la masa del Sol, es un tercio más grande que la estrella de nuestro sistema planetario y su luminosidad es 1.7 veces mayor que la del Sol.
De los planetas de Cervantes, tres probablemente sean gigantes gaseosos: Quijote, Rocinante y Sancho y el otro sea rocoso o gigante gaseoso con poca masa: Dulcinea.
Las 45 nuevas designaciones de estrellas y planetas, por medio de un concurso mundial, permitió la selección de nombres con un criterio menos etnocentrista.
reneanaya2000@gmail.com
f/René Anaya Periodista Científico
