Para el PRI

Para todos los partidos serán importantes las elecciones a trece gobernadores, pues de los resultados de 2016 se ira perfilando el probable partido ganador en las próximas elecciones presidenciales; para el PRI será decisivo, pues su fuerza electoral, además de su voto duro, se basa en la acción política de los gobiernos electos bajo su signo; hasta ahora parece ser que su forma de enfrentar estas elecciones será con base a la decisión de sus gobernadores actuales.

Como ejemplo de esto, en Durango habrá una candidatura de unidad priista, en torno al presidente municipal, Esteban Villegas, sin duda delfín del gobernador Herrera; lo mismo está sucediendo en Chihuahua, donde la candidatura tiene que ver con el apoyo directo del gobernador César Duarte.

En Colima no sucedió así, y por eso, está por repetirse la elección en la que el candidato al parecer no forma parte de la decisión del gobernador Anguiano, quien no se sumó con suficiente fuerza en los comicios anteriores para lograr el éxito electoral y ahora tiene un Congreso local con mayoría panista.

En Veracruz renunció al PAN Juan Bueno Torio, en una jugada del gobernador para dividir al PAN y darle mayor oportunidad a su delfín, que parece ser es el actual presidente del Partido el estado, tratando así de disminuir la indudable fuerza que ha creado el ex priísta, y hoy panista, Miguel Ángel Yunes, que seguramente será un hueso duro de roer, difícil competencia a pesar de que solo se trata de un gobierno que durara solo dos años.

En Tamaulipas no se ve clara la decisión, Baltazar Hinojosa se dice que es apoyado por el Secretario de Hacienda, Luis Videgaray, mientras que Marco Antonio Bernal cuenta con su vieja y leal amistad con el presidente del PRI, Manlio Fabio Beltrones, en este caso ninguno de los dos se ve como el delfín gubernamental.

En Puebla, para Rafael Moreno Valle será la oportunidad de apuntalar sus aspiraciones presidenciales al interior del PAN, mientras que el PRI puede postular a la senadora Blanca Alcalá, a pesar de tratarse de una gubernatura de sólo dos años, jugará un papel estratégico en la sucesión presidencial.

En Oaxaca la división entre el PRD y Morena y la decepción que causó el mal gobierno de Gabino Cué, abre las puertas para la victoria priista, cuya candidatura será disputada entre Alejandro Murat, hijo del ex gobernador, y Eviel Pérez Magaña, quien ya fue candidato a la gubernatura y cuenta con el apoyo de Ulises Ruiz.

En Zacatecas ya lograron una extraña alianza el PRD y el PAN con un candidato perredista, mientras que el PRI puede postular al senador del Partido Verde, Carlos Puente, o alguno de los cercanos al gobernador.

En Tlaxcala habrá división de las izquierdas entre las senadoras Lorena Cuellar del PRD y Martha Palafox del PT y ahora de Morena, el PAN no aceptó la alianza con el PRD, por lo que ese partido irá sólo con la senadora Adriana Dávila, esa división de votos le da fuertes posibilidades al PRI, el cual tiene como candidatos probables a Marco Antonio Mena, diputado local y Ricardo García Portilla, diputado federal, ambos de la tierra de González Zarur.

En Sinaloa donde formalmente no gobierna el PRI, pues Mario López Valdez (Malova) se salió de éste partido para obtener el triunfo electoral, sin embargo su nexo político sigue siendo de primer orden con el presidente del PRI. Malova apoya la candidatura de Gerardo Vargas, exdiputado priista, sin embargo, Beltrones analiza las opciones de los grupos priistas que quedaron excluidos.

En Quintana Roo, desde hace tiempo existe una fuerte pugna entre el gobernador Borge que ha intentado por todos los medios cerrarle el camino al subsecretario de turismo, de la familia Joaquin e impulsa a un delfín propio; deberán buscar la unidad dentro del PRI, pues de no ser así, puede ser una elección altamente competida

En Hidalgo, no hay problema, es un estado históricamente priísta, donde existen múltiples opciones para obtener el triunfo electoral, entre otros figuran los senadores Omar Fayad, con un amplio curriculum local, David Penchina, el diputado Fernando Moctezuma y también tiene altas posibilidades Nubia Mayorga directora de la Comisión Nacional de Pueblos Indígenas.

Como se ve, el PRI puede superar a una oposición dividida, preparándose a contender en el 2018 a la candidatura presidencial, para Beltrones es crucial esta elección de 2016, pues si logra conservar o aumentar las gubernaturas que actualmente tiene el PRI, se convertirá en un precandidato de enorme fuerza interna y con posibilidades de vencer a los otros aspirantes que se encuentran en el grupo cercano al presidente Enrique Peña Nieto, es decir, Luis Videgaray, Miguel Ángel Osorio Chong, José Antonio Meade y el joven Aurelio Nuño, con poca experiencia pero con una fuerza respaldada por los medios y por sus acciones de contención a la rebelión de los profesores insurgentes de la Cente.

Sin duda, la selección del candidato presidencial estará estrechamente vinculada a los resultados que en este 2016 se obtengan en las elecciones de las trece gubernaturas en juego.