“Ante la ineficacia del Gobierno, tanto federal como estatal, están fabricando culpables”, declaró una sobrina de Francisco Navarrete Serna, detenido junto con su hijo José Francisco y de su empleado y amigo Junior Alarcón, por su presunta participación en la desaparición de cinco jóvenes, en el municipio de Tierra Blanca, en Veracruz.
A través de un comunicado -mostrando fotografías como prueba-, según información del diario Reforma, familiares de Navarrete — quien es acusado también de ser integrante del Cártel de Jalisco Nueva Generación (CJNG)—, denunciaron a la Fuerza Civil de Veracruz de inculpar a los señalados mediante un montaje y siembra de armas.
Entre las discordancias que se muestran en las fotografías se expone que los señalados fueron arrestados el sábado 23 de enero por policías estatales, y no el domingo 24 en la madrugada por la Policía Federal como lo reportó la Comisión Nacional de Seguridad (CNS). También se observa que en ningún momento se realizó un solo disparo ya que Navarrete y sus acompañantes se encontraban sin armas. Originalmente se había informado que en su detención se les había encontrado en sus camionetas estacionadas varias armas de fuego.
La familia presentó la denuncia ante el Ministerio Público de Tierra Blanca por la detención, ya que consideran que se están violentando los derechos de sus parientes, que actualmente se encuentran recluidos en los penales de Durango, Sonora y Guanajuato.
Por otro lado, hasta el momento no se sabe el paradero de los cinco jóvenes desaparecidos después de festejar el cumpleaños de uno de ellos en el puerto de Veracruz. Según información de la Fiscalía del estado, siete policías han sido procesados penalmente por el delito de desaparición forzada –ya que apuntan, estos entregaron a los jóvenes a integrantes del Cártel Jalisco Nueva Generación-, además de los tres presuntos integrantes de este cártel.
