Hasta ahora, las pruebas clínicas de un analgésico con base de cannabis dejó cinco personas hospitalizadas y una con muerte cerebral en la ciudad de Rennes, al noroeste de Francia.

La prensa local ha develado la información anterior aunque la ministra de salud, Marisol Touraine, descartó la versión hasta no contar con el resultado de las investigaciones por parte de la fiscalía nacional.

La prueba se realizó en un laboratorio privado con licencia llamado Biotrial, Drug Evaluation and Pharmaceutical Research, que trabajaba con voluntarios quienes iniciaron la fase 1, la cual implica trabajar con personas sanas para evaluar la seguridad de su uso, pero la primera persona con síntomas fue llevada al hospital central CHU de Rennes a principios de esta semana del 11 de enero.

En la fase 2 contemplaría la administración del medicamento a personas con problemas médicos asociados y la fase 3 involucraría a miles de personas sanas y enfermas para comparar las reacciones ante medicamentos similares.

BBC/Le Monde
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