Recaptura del Chapo
Joaquín Guzmán Loera, el Chapo, acapara la atención tras la recaptura que significó una bocanada de aire nuevo para un gobierno habituado a los yerros como acostumbrado a los reproches; ha sido un acierto la detención de un fugitivo vip que se fugó dos veces de sendas prisiones de alta seguridad, ahora parece que el derrotero será la extradición a Estados Unidos, para ello pueden abreviarse las formas.
El Chapo Guzmán fue visto como una rara celebridad, publicitado por la revista Forbes, próximamente se proyectará una película acerca de su última fuga; entrevistado por el actor Sean Penn para la revista rockera Rolling Stone y cosas por el estilo mientras en el país no cesa la inseguridad motivada, en gran medida, por los barones de la droga.
La recaptura es un acierto desde cualquier perspectiva que se analice el suceso, es un hecho consumado, esa nota se globalizó para figurar en las marquesinas de los principales medios de comunicación porque se afirmó que era el narco más buscado del mundo. El capo retornó al Centro Federal de Readaptación Social número 1 El Altiplano, ya conoce el terreno, del citado penal se fugó para evidenciar la maquinaria de corrupción que prevalece en ese rubro como en tantos otros, algunos dicen que tales manchas forman parte de nuestro sustrato cultural.
Las congratulaciones para con el gobierno mexicano desfilaron en cascada, en un mundo globalizado la resonancia del hecho descrito es al momento. No era para menos si ya de manera doble se había fugado para ridiculizar a las autoridades.
La primera vez que el Chapo se fugó fue en la administración del presidente Fox, en aquel entonces se encontraba recluido en el penal de Puente Grande del estado de Jalisco; de ahí se evadió, se dicen muchas cosas al respecto, si salió por su propio pie o se ocultó en un vehículo, el caso fue que se escapó, escurrió el bulto y nadie supo cuál sería el siguiente capítulo, ni la futura narrativa del señor del crimen.
El año anterior fue nuevamente capturado y remitido al penal que se ubica en Almoloya en Estado de México, la información oficial es que se fue a través de un túnel. Nadie supo, nadie sabe cómo se realizaron las obras que concluyeron con ese surrealista escape que provocó la detención de funcionarios públicos; tales hechos no dejan lugar a dudas respeto a la maquinaria corrupta aceitada ex profeso para quebrantar la ley.
La detención se realizó un día en que el dólar hace ver su suerte al peso mexicano, el tipo de cambio más desfavorable en los últimos tiempos; el precio del petróleo desciende, no se presagia un acelerado crecimiento económico.
No obstante, el secretario de Gobernación Miguel Ángel Osorio Chong anuncia, simulando ser profeta desde Morelia, que con el arribo del papa Francisco regresará la paz a nuestro país; tal vez se piense en algún exorcismo tras hechos cruentos que revelan lo contrario.
Muchos comentarios, conjeturas e hipótesis revolotean en torno a la recaptura del jefe del Cártel de Sinaloa, dubitaciones que dejan la marca del padecimiento crónico de la desconfianza que no es gratuita; las teorías de la conspiración son diversas para no probar nada pero sí esparcen más dudas porque los vacíos se llenan de cualquier manera.
