Entrevista  a Cutberto Hernández Legorreta | Profesor de la Universidad La Salle | Exclusiva Siempre!

 

Recep Tayip Erdogan, el actual presidente de Turquía visitó México el 12 febrero del año pasado en un visita fugaz para firmar una declaración conjunta de cooperación y un memorándum de entendimiento en cultura y turismo específicamente en materia de Arqueología, Antropología, Protección y Preservación del Patrimonio Cultural.

La visita de Erdogan a México viene en respuesta al viaje del mandatario mexicano Enrique Peña Nieto a Turquía en diciembre 2013, cuando se firmaron acuerdos de asistencia aduanera, turismo y servicios aéreos así como en materia fiscal y de inversiones y promoción comercial que son las bases para un futuro acuerdo de libre comercio entre las dos partes.

En aquel entonces, Peña Nieto también participó en el Foro de Negocios Turco-Mexicano y en la Ceremonia de Condecoración con la Orden Mexicana del Águila Azteca al cónsul honorario de México en Estambul el 18 de diciembre de 2013.

Pero la visita del mandatario turco a México y viceversa fue considerada como exótica y de placer al igual que la visita de Peña Nieto de esta semana a los países árabes y petroleros.

Sin embargo, por debajo de las luces de los reflectores de los medios hay una guía de política exterior que busca, a toda costa, diversificar las relaciones internacionales de México. Hay que aplaudir que haya otras intenciones de política internacional en México que no se habían concretado con anterioridad que hacen recordar la vieja escuadra de diplomáticos mexicanos.

Este nuevo multilateralismo mexicano funge como rompehielos en las relaciones internacionales congeladas en administraciones pasadas, el cual México ahora sustenta con reformas estructurales.

Para el profesor Cutberto Hernández Legorreta, académico de la Universidad La Salle es fundamental tener muy claro el papel que juega Turquía en la actualidad ya que es un país políticamente estratégico desde su geografía hasta su articulación económica.

Cabe mencionar que el Profesor Hernández Legorreta es un investigador que se ha destacado por un interés académico en los estudios de Asia y África ya que colaboró con la misión de las Naciones Unidas para Angola y tiene varias participaciones académicas al respecto en España, Portugal, India, Timor Oriental, Filipinas y Hong Kong.

¿Cuál es el panorama de la relación México-Turquía?

Me parece que es muy acertada la política exterior que se está manejando hacia esta área del mundo. Históricamente, Turquía ha sido importante para México ya que hubo migraciones que, junto con las libanesas, ayudaron a formar parte de nuestro país.

En consecuencia, me parece que retomar la idea de Turquía es una de los aciertos de la política exterior mexicana pero que está un poco retardada porque el tratado de libre comercio con Turquía ya debió de haberse firmado, de hecho resulta un poco extraño que no se haya logrado ese tratado.

¿En qué radica la importancia de México en Turquía?

México no tiene proyección en el área que circunda a Turquía. Ambos tienen una industria automotriz importante, por lo cual podríamos desarrollar productos en conjunto para competir en mercados internacionales de una mejor manera y mucho más eficiente.

Por otro lado, no podemos negar la enorme experiencia que Turquía tiene en términos turísticos y que México ha decidido proyectar mucho más esta parte del país, dar más auge al turismo, facilitar los mecanismos que permitan las inversiones y justamente desarrollar esta industria en México, de tal suerte que dada la crisis del petróleo pudiera jugar un papel importante en el desarrollo de México.

Turquía tiene mucha experiencia en turismo ya que es el sexto país que recibe más turistas en el mundo.

¿En qué ayudaría el fortalecimiento de la relación bilateral entre ambos países?

El acuerdo que se está formulando es importante para formalizar el libre flujo de mercancías entre ambos países. Me parece que el tratado de libre comercio ayudaría mucho a diversificar el mercado y a tener un acercamiento con todos los países de oriente próximo.

Esta región tiene un dinamismo enorme y por ende se necesita una complementación económica, dado que en buena medida sus economías están sesgadas hacia la parte de guerra y que necesitan tener una serie de recursos de carácter no bélicos. Probablemente la gente de aquí tenga otras necesidades, la gente que vive cotidianamente.

¿Cuáles podrían ser los intereses de Turquía en México?

Cuando el presidente turco estuvo en México manifestó su entusiasmo e interés en México porque podría hacer presencia en América Latina dado el papel histórico que tiene México. Geopolíticamente, a los turcos les interesa muchísimo acercarse, y tener influencia en el área de cooperación.

¿Cómo debemos entender la cooperación entre México y Turquía?

No olvidemos que cuando se habla de cooperación se habla de soft power, es decir, una diplomacia de manera indirecta, a través de la política cultural, de cooperación de manera indirecta. México y Turquía han sido muy buenos en lo que han marcado en la cooperación del patrimonio cultural.

En el asunto de incrementar en materia de restauración y arqueología, lo que conocemos como diplomacia cultural que más adelante se puede convertir en otro tipo de acercamientos diplomáticos.

¿Entonces para Turquía, México es una puerta de entrada a América?

A Turquía le interesa mucho esta presencia en México para proyectarse a los países latinoamericanos, en donde México juega un papel muy importante.

Espero que México pueda ver la importancia de Turquía desde el punto de vista de los intereses mexicanos en el resto de Asia central en donde México tiene muy escasa participación.

También en términos de colaboración y en diplomacia cultural, que evidentemente se convierte en diplomacia geopolítica. No son gratuitos estos acercamientos y me parece que a la estrategia turca le queda muy claro el papel que México pueda jugar desde el punto de vista de la colaboración.

Si se saben tejer correctamente las redes, comprender el nivel de injerencia y canalizar los intereses empresariales mexicanos en aquella área, creo que ambas partes tienen una gran complementación geopolítica.

Se dice que Turquía es cuna de terroristas, en cuanto se firme el acuerdo, ¿México será paso de terroristas?

Tal vez nos estamos moviendo en términos de la efervescencia de histeria colectiva más que un hecho real. México colabora estrechamente con los servicios de seguridad en sus fronteras con Estados Unidos, por lo que tiene la plena capacidad de detectar cualquier célula que pudiera surgir, o movimiento que pudiese sugerir una filtración de estos grupos terroristas.

Esto se tiene muy claro y lo saben las agencias de seguridad de Estados Unidos y de México. Esto es un carácter publicitario que tiene claramente un sesgo político, México no es vulnerable en el sentido que lo han querido etiquetar. No debemos entrar al juego de medios que no han podido validar lo anterior.

No con esto quiero decir que México no sea vulnerable pero este tipo de afirmaciones obedecen a una xenofobia absurda y altamente ideologizada.

¿Cómo se va a manifestar el impacto de Turquía en los mexicanos si se firmase el tratado?

El impacto sería mínimo al principio pero poco a poco podría irse diversificando para estas pequeñas industrias que se puedan complementar. A nivel macro sí es importante porque viene a complementar esta parte de especialización en la industria automotriz, de pasajeros, dadas las necesidades de un mejor transporte público que actualmente está en malas condiciones, mala calidad e inseguro.

Esto sería lo más tangible para el mexicano común.

@ophelyas