Casi 18 meses después del día de la tragedia, un tercer peritaje se inició en el basurero de Cocula en la búsqueda de respuestas que les den tranquilidad a los padres, familiares y amigos de los 43 estudiantes normalistas de Ayotzinapa.

El problema es que en realidad no buscan donde tienen qué hacerlo; tal parecer que hay alguien que no los quiere encontrar, pues ya tienen varios detenidos que presuntamente están relacionados con la Desaparición Forzada o Privación Ilegal de la Libertad.

¿Qué ninguno les ha dado los elementos para saber en dónde están los estudiantes de la Normal Isidro Burgos?

Autoridades de la Procuraduría General de la República y del Grupo Interdisciplinario de Expertos Independientes, que son quienes llevan a cabo las nuevas investigaciones, se han marcado un mes con fecha fatal para presentar resultados; el peritaje pues debe estar concluido antes del 31 de marzo.

Mientras esto sucede, los expertos independientes también tendrán acceso a toda la evidencia acumulada en los expedientes integrados y que ha sido recolectada por los otros peritos que encabezaron, en su momento, los primeros estudios sobre el caso.

La Procuraduría General de la República informó que estos expertos deberán analizar y comparar las evidencias que colecten antes de dar a conocer su informe.

Mediante este tercer peritaje, los especialistas aplicará el estudio de fuego, que es necesario para que ellos determinen finalmente si los estudiantes fueron o no incinerados en el basurero de Cocula, con lo que se reabre la versión desechada hace más de un año por el Grupo de Investigación de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, que rechazó el dictamen oficial sobre la ejecución de los normalistas, detenidos por policías de Iguala y entregados a los Guerreros Unidos, quienes los asesinaron y quemaron.

La versión oficial fue refutada por el grupo de la CIDH, que aseguró que los muchachos no habían sido incinerados en el basurero y que habían llegado a esa conclusión luego del peritaje particular que llevaron a cabo con el apoyo de un experto, del que se derivó que no había evidencias de la incineración.

La noticia obligó a las autoridades a reconocer la posibilidad de que la investigación no se llevaba por los cauces adecuados, por lo que el caso seguiría abierto, a la espera de un nuevo peritaje. Una segunda opción, esta vez de los especialistas del Equipo Argentino de Antropología, fortaleció el dicho de la CIDH, cuando se aseguró que no había ninguna posibilidad de que los jóvenes hubiesen sido quemados en Cocula.

Los especialistas internacionales y de México que cuentan con una reconocida trayectoria académica y profesional en la materia, comenzaron el domingo sus pesquisas; ellos han abierto con sus trabajos una nueva línea de investigación, alimentando con ello la esperanza de los familiares y amigos de los 43 estudiantes para que por fin la verdad salga a la luz y conozcan finalmente el paradero de su hijos perdidos.