POR LOS CAMINOS DEL SUR
Acapulco.- El problema de violencia En Xochipala ciertamente no es nuevo, no obstante los habitantes se consideran en la indefensión ante la falta de respuesta de las autoridades a sus planteamientos.
En diciembre de 2015, Florencio Salazar Adame, secretario de Gobierno, se reunió con ellos para aprobar la instalación de un filtro militar que entraría en funciones en enero, pero que nunca se instaló.
Pero los datos indican que la acción de grupos del crimen organizado es muy anterior, generada seguramente de la lucha que desde el 2011 observa una nueva etapa de recrudecimiento por la disputa para controlar rutas y zonas de trasiego y siembra de drogas en la entidad.
La noche del jueves 18 de febrero ocurrió una nueva irrupción de un grupo armado en la comunidad de Xochipala, municipio de Eduardo Neri, Guerrero, dejando como resultado tres casas incendiadas y un automóvil abandonado además de que las familias que habitaban en esos domicilios se encuentran desaparecidas.
Héctor Astudillo, gobernador de Guerrero, negó que se haya registrado algún tipo de enfrentamiento en la localidad de Xochipala, en el municipio de Eduardo Neri, indicó que se trata sólo de una riña entre familias.
A decir de Jaime Bello Carreto, comisario municipal, los hechos ocurrieron alrededor de las ocho de la noche y, a pesar de que el comisario, pidió apoyo de la Policía Estatal y Federal, ningún agente de estas corporaciones ha arribado a la localidad. Sin embargo, esta acción provocó que se suspendan las clases y que la gente no salga a las calles“.
“No pudimos saber que más pasó, nos tuvimos que refugiar en nuestras casas y esperamos a que llegaran policías pero hasta la fecha no aparecen. en la localidad únicamente hay cinco policías rurales y no cuentan con cascos, chalecos ni nada de equipo; no están capacitados y por eso solicitamos el apoyo de las fuerzas de seguridad, pero sólo nos hablan para preguntar cómo sigue la situación”, narró el comisario.
Posteriormente trascendió que en total tres viviendas fueron incendiadas – una, hecha de adobe, fue reducida a cenizas – y a unos metros del lugar localizaron un automóvil abandonado tipo Tsuru color blanco.
La noche del domingo 10 de enero un comando armado irrumpió en el poblado de Xochipala, donde asesinaron a tres personas y dos más resultaron heridas.
Los reportes policíacos, indicaron que alrededor de las 21:00 de ayer (domingo) se recibió una llamada anónima al número de emergencias 066, reportando que en el poblado antes mencionado se había registrado una balacera. Luego de un recorrido localizaron el cuerpo de una persona privada de la vida por arma de fuego dentro de una vivienda en el barrio de San Nicolás, quien fue identificado como Víctor Guerrero Solis, de 28 años de edad.
También se corroboró que fueron asesinados otros dos hombres identificados como José Martínez Aponte, de 26 años de edad y Antonio Aponte Simón, de 22 años de edad. Las dos personas heridas fueron identificadas como Erick Mejía Najera y David Ocampo Chino, de 22 y 17 años de edad, por lo que fueron trasladados a un hospital para su atención médica.
La versión de los habitantes indicó que un grupo de hombres fuertemente armados llegaron por la noche y entraron a las viviendas del barrio de San Nicolás para asesinar a las tres personas del sexo masculino. Los tres cuerpos fueron recogidos por sus familiares y en el lugar de los hechos fueron localizados 22 casquillos percutidos para AK-47 conocido como “cuerno de chivo”, así como 18 casquillos percutidos de R-15.
El 27 de agosto del 2014, el servicio de transporte público que conecta la zona de la sierra con la región centro de la entidad fue suspendido, luego de que un grupo delincuencial interceptó y mantuvieron retenidas al menos cuatro unidades.
En los puntos que conectan los poblados de Mezcala y Xochipala, municipio de Eduardo Neri, ubicados sobre el tramo Iguala-Chilpancingo de la carretera federal México-Acapulco, opera desde entonces una gavilla dedicada al secuestro, robo y extorsión, denunciaron transportistas y pobladores de Tlacotepec.
El 11 de mayo de 2014, en el municipio de Eduardo Neri, (Zumpango), fueron detenidos por agentes de la Policía Federal, ocho integrantes del cartel de los Beltrán Leyva, relacionados con el tráfico de droga, además de extorsiones, homicidios y robo de vehículos.
Luego de la desaparición de los 43 normalistas de Ayotzinapa, la búsqueda de los más de 400 desaparecidos en Iguala, se extendió a otros municipios en el centro de la entidad, toda vez que las denuncias de los pobladores siguen acrecentando las posibilidades de hallar más restos humanos en cementerios clandestinos.
En la periferia de Zumpango, anteriormente fueron halladas fosas clandestinas. En la parte oriente del poblado, en años anteriores se han encontraron tiraderos humanos con hasta 11 cuerpos en una sola fosa, por lo que las denuncias e investigaciones que realiza la Subprocuraduría Especializada en Investigación de Delincuencia Organizada (SEIDO) se ha extendido hasta las cercanías de la capital del estado.
Tras la detención de un integrante de la banda delictiva ‘Guerreros Unidos’ por pobladores de Carrizalillo, fueron revelados nuevas fosas clandestinas en esa comunidad que pertenece a Eduardo Neri.
