Este viernes fue ingresado al Centro Federal de Readaptación Social número 11 de Hermosillo, Jorge Emilio Esquivel Muñoz mejor conocido como El Yorch , quien fuera detenido la noche del miércoles por elementos de la Policía Federal Ministerial y al que se le encontraron envoltorios de cocaína, pastillas psicotrópicas y una bolsa de mariguana.
Su detención, en las inmediaciones de Ciudad Universitaria, provocaron una serie de desmanes por parte de un grupo de encapuchados—quemaron una unidad de seguridad, contenedores de basura además de lanzar bombas molotov a oficinas de vigilancia y golpearon a vigilantes —ya que pertenece al grupo de “activistas” que mantiene tomado el auditorio de la Facultad de Filosofía y Letras, de la UNAM.
El Yorch, fue detenido luego de que se recibieran una serie de denuncias ciudadanas acusándolo de ser narcomenudista. Al momento de ser arrestado, se le aseguró una maleta con 50 envoltorios de cocaína en piedra, 26 pastillas psicotrópicas Ribotril y una bolsa con mariguana en greña, con un peso aproximado de 300 gramos.
En un comunicado de la máxima casa de estudios —emitido este jueves—, fue expresado el rechazo a los actos vandálicos de los presuntos integrantes de los grupos que ocupan el auditorio Justo Sierra en la Facultad de Filosofía y Letras, desde hace 16 años.
Se destaca que la UNAM, es una institución académica diseñada para la docencia, la investigación y la difusión de cultura “que no cuenta con la estructura ni con un cuerpo de seguridad que le permita repeler este tipo de provocaciones”. Apunta que la gran fuerza de la institución “está en su autoridad moral”.
Por ello, apuntan, la comunidad universitaria demanda en su conjunto, la desocupación del auditorio, lugar donde los provocadores se refugian. “Hechos como los ocurridos hoy, hacen evidente la naturaleza violenta de su ocupación”.
Historia ocupación
El auditorio Justo Sierra o del Che Guevara, como hoy se le conoce, es considerado desde 1963 Patrimonio Cultural de la Humanidad, ya que ha sido escenario de asambleas estudiantiles y de movimientos sociales históricos, así como sede de la Orquesta Filarmónica de la UNAM y de
homenajes a grandes creadores.
Actualmente, la mayor parte de los estudiantes universitarios no lo conoce ya que no es posible acceder al recinto, tomado por grupos ajenos a la comunidad estudiantil y que ha dado pie a enfrentamientos y focos de violencia dentro y fuera de la institución.
El auditorio fue tomado en 1999 por activistas que se instalaron en el sitio como forma de presión para las autoridades universitarias— encabezadas en ese entonces por el rector Francisco Barnés— en rechazo al reglamento general de pagos que fijaba cuotas de inscripción y por servicios.
En 2002, el grupo que ocupaba el lugar lo entregó a las autoridades por su falta de capacidad para mantener el sitio pero fue tomado nuevamente por colectivos un año después y surge entonces el grupo Okupa Che Guevara, que se mantiene hasta ahora. De acuerdo a varias denuncias desde entonces se comercian drogas y se ejerce la prostitución.
En 2010, se intentó recuperar el auditorio pero falló el intento. Cuatro años después ex estudiantes universitarios apoyaron el pronunciamiento del Consejo Técnico de la Facultad de Filosofía y Letras para “exigir” la devolución del inmueble.
Incluso un grupo de personas encapuchadas realizó un desalojo violento — se encontró en el interior del lugar cocteles molotov, botellas de licor, equipo de laboratorio como pipetas, embudos, matraces, mecheros, así como balas y casquillos— pero los okupas recuperaron el espacio… hasta ahora.
