Con una población de casi 120 millones de habitantes, México enfrenta el embate de las enfermedades crónico-degenerativas y mortales. Factores hereditarios y otros derivados de los (deficientes) hábitos alimenticios y de vida, vienen detonando estos padecimientos, algunos de los cuales rompen por completo la calidad y dignidad de las personas que les aquejan.

Uno de esos padecimientos, asociado a distintos factores y, principalmente, a la edad avanzada, es el alzheimer, enfermedad mental progresiva que degenera las células nerviosas del cerebro y provoca la disminución de la masa cerebral. Actualmente, se habla de que al menos 800 mil mexicanos, la sufren.

Este padecimiento, cuyas principales manifestaciones son la pérdida de memoria, la desorientación temporal y espacial, y el deterioro intelectual y personal, es uno de los problemas de salud que más preocupa a las autoridades sanitarias por su creciente incidencia.

Directamente asociado a la vejez, se calcula que la enfermedad podría alcanzar nuevos niveles de incidencia, toda vez que en México existen más personas mayores de 60 años, que niños menores de cinco.

Nuestro país registra una alta velocidad de envejecimiento, pues la proporción de mexicanos mayores de 65 años aumentará de 6.2 a 15 por ciento en el 2036, según estudios de investigadores y especialistas de instituciones académicas y de salud.

Preocupa el hecho, por ejemplo, que la incidencia de alzheimer es 100 veces superior a la de cáncer de mama y no hay, hasta el momento, programas especialmente dirigidos a detectar, prevenir ni atender de manera eficiente esta problemática, dentro de las acciones destinadas a las personas de la tercera edad.

El diagnóstico del padecimiento ha ido en incremento pero la incidencia se calcula mucho mayor a las estadísticas actuales. Y es que ante señales de demencia u olvido, es común el dicho de “ya está viejo”.

Lo que para muchos es el olvido normal que acompaña a la vejez, con estudios clínicos adecuados podría diagnosticarse adecuadamente y evitar la serie de síntomas que se derivan de la degeneración de las células nerviosas del cerebro y la disminución de la masa cerebral además del olvido, como la hipersensibilidad, la agresividad, la depresión y otras enfermedades asociadas, como el mal de Parkinson.

Aumenta también la preocupación el hecho de que investigaciones clínicas asocian al alzheimer con la diabetes mellitus, otra enfermedad crónica degenerativa y mortal, que ha escalado grandes niveles en los últimos años, que sin embargo ya tiene operando acciones sanitarias concretas de atención y prevención.

En México no hay un programa concreto para atender esa enfermedad de “viejitos”; no hay protocolos ni instancias dedicadas a la atención y cuidado de las personas que lo padecen.

La publicación de una nueva investigación sobre el tema, que revela que los adultos mayores con un gen de riesgo para la enfermedad de Alzheimer, que comían por lo menos una porción de pescados y mariscos por semana, mostraron menos signos de los cambios cerebrales relacionados con el padecimiento, abona esperanzas a los estudiosos del tema y a las familias de quienes han tenido la oportunidad de un diagnóstico temprano.

Los resultados de la práctica fueron comparados con los datos obtenidos del mismo estudio aplicados a personas que no tenían el gen de riesgo para la enfermedad. 

Destaca la publicación que al inicio del estudio, los participantes eran normales en términos cognitivos, pero algunos finalmente desarrollaron deterioro cognitivo y demencia. Los cerebros de 286 participantes en el estudio, cuya edad promedio fue de 90 años, fueron analizados para detectar neuropatologías, o cambios cerebrales perjudiciales, de la enfermedad de Alzheimer y otras demencias”.

El alzheimer es una enfermedad que roba todo, la memoria y la dignidad humana, de ahí la importancia de implementar acciones y programas sanitarios que abonen a la educación y a la concientización social para que la gente pueda estar mejor preparada para identificar los primeros síntomas o adoptar medidas preventivas para alentar la evolución de este despreciable padecimiento.