Tercera y última parte
Más premios y aniversarios para recordar
El doctorado honoris causa post mortem de la Universidad de Guadalajara a Eduardo Galeano demostró que Helena Villagra, su viuda, escribe tan bien como el poeta e historiador y comparte las mismas causas. En esas líneas expresó su dolor y su solidaridad con los normalistas de Ayotzinapa. Rememoró cómo en un acto en Montevideo, frente a la embajada mexicana, escuchó a una muchacha, casualmente cerca de ella, decir el poema “Los nadies”, que nuestros lectores podrán leer en un número anterior de este suplemento.
En la Feria del Internacional del Libro de Guadalajara, el premio correspondió a Enrique Vila-Matas, un escritor que como Sergio Pitol y Fernando Vallejo, han borrado las fronteras de los géneros literarios: autobiografía, ensayo, metaliteratura. Sin embargo, el calificativo que estoy segura que Vila-Matas prefiere es su apodo (epíteto): “Buster Keaton de la literatura”.
Los Folkloristas se llevaron el Premio Nacional en el área de Artes y Tradiciones Populares que otorga el gobierno de la República. Representan toda una época en México, porque encarnan el clima cultural de los setentas, artistas comprometidos con las causas populares, latinoamericanistas como se acostumbraba entonces y militantes en todo momento. Los que lo conocimos recordamos, claro, a René Villanueva.
Feliz cumpleaños de Gringo viejo y Farabeuf
Gringo viejo, de Carlos Fuentes, y Farabeuf, de Salvador Elizondo, cumplieron 30 y 50 años respectivamente. Creo que en la Fil de Guadalajara se recordaron los 40 años de Terra Nostra, la obra mayor de Fuentes y la más extensa. Monsiváis siempre bromeó que para leerla se necesitaba beca. El gringo viejo, encarnado en el cine por Gregory Peck, está inspirado en la desaparición en México del escritor Ambrose Bierce durante la Revolución. La novela de Elizondo explora las relaciones entre la tortura y el erotismo. Es la crónica de dos instantes, el de la muerte y el del coito o de la vida.
Poeta en Nueva York en la tercera edad
Se cumplieron los 75 años de Poeta en Nueva York. Poemario que, junto con Romancero gitano, ejercieron una influencia profunda en las letras de América Latina y el Caribe, influencia no suficientemente estudiada, en especial por la amplitud de autores de diversas nacionalidades que abarcó y su presencia no exclusivamente literaria, sino vital, pues cambió actitudes ante los grupos marginados (gitanos en España, negros en el Caribe) y las preferencias sexuales del propio García Lorca, no siempre expresadas así, creo, en Poeta en Nueva York. Lo dicho, habría que profundizar, aunque se antoja tarea de romanos y de detectives. Estos 75 años que se cumplieron en 2015, parecen una buena invitación.
Dos Nobel, espiados: Lessing y García Márquez
Se reveló este año que durante décadas el FBI espió a Gabriel García Márquez y el servicio británico a Doris Lessing. El autor de Cien años de soledad a causa de inaugurar la agencia cubana de noticias en Nueva York y para colmo ser amigo personal de Omar Torrijos y Fidel Castro. Doris Lessing por pertenecer un tiempo al Partido Comunista y haberse casado con un refugiado comunista del que, por cierto, tomó su nombre como escritora.
Ignacio Solares festejó 70 años
Se ha caracterizado por llevar al teatro y a la novela su propia versión de la historia, en El Jefe Máximo ve a Plutarco Elías Calles en su enfrentamiento con el Padre Pro-y su más reciente libro Un sueño de Bernardo Reyes reivindica al militar porfirista que murió a las puertas de Palacio Nacional intentando derrocar a Madero. Si Alfonso Reyes había comparado a su padre con el Cid, Solares lo hace con el Quijote.
Plácido Domingo en Tlateloco
Para conmemorar el terremoto de 1985, Plácido Domingo dirigió en Tlatelolco el Réquiem de Verdi. Como nadie olvida, ahí el tenor estuvo, con otros rescatistas, tratando de salvar vidas. Familiares del más grande tenor del mundo, vivieron (y murieron ese día) en ese conjunto habitacional. En el concierto estuvo acompañado por Elena Poniatowska, autora de Nada, nadie: las voces del temblor.
Monsiváis y Bolívar, cinco años
También se cumplieron cinco años de la muerte de Carlos Monsiváis y Bolívar Echeverría. En Bellas Artes se les hizo un homenaje, junto con el amigo de ambos, José María Pérez Gay, quien murió en 2013. Participaron Marta Lamas y Raquel Serur. En otro homenaje a Monsiváis, en El Estanquillo, estuvieron Rafael Barajas, el Fisgón, Alfonso Morales y el flautista Horacio Franco. En otro más, en la UNAM, Elena Poniatowska, Carlos Bonfil y Jean Franco, entre otros.
Aniversario luctuoso de Pardavé
Se cumplieron 60 años de la muerte de Joaquín Pardavé, y nuestro suplemento contó con dos notas estelares, una de Luis Terán, y otra de Mauricio Peña, recuperada en una antigua publicación. Para mi sorpresa, las notas no eran tan elogiosas, pues, para quien esto escribe, Pardavé es el mejor cómico que ha dado el país. Nomás tome nota: es el Don Susanito de México de mis recuerdos, el Justiniano Conquián, de Cada loco con su tema; el Casimiro de Cuando los hijos se van, el Agapito de Al son del marimba (mi película preferida), el autor de Negra consentida, de Aburrido me voy y de La Panchita: “Aquella que va río abajo se llama Panchita, y tiene los ojos grandes la boca chiquita…”. Dirigió Los hijos de don Venancio, (su continuación, un viaje a Asturias de Don Venancio es una joya), El baisano Jalil, El mil amores. Total puras maravillas, entrañables, de esas que se quedan a vivir en el recuerdo.
La Secretaría de Cultura
Una de las noticias más importantes del año fue la tan anhelada Secretaría de Cultura. Y sin embargo, como que fue recibida con cierto recelo. ¿Por qué? Unos, los que tienen su zona de confort en el régimen, como que no se llevan la mar de bien con el titular, entonces de Conaculta y ahora de la recién estrenada secretaría, la mayoría porque los nombró Chuayffet y no el mismo Tovar y de Teresa. Y tan es así que Nuño, ahora al frente de la SEP, los destituyó de volada, como ejemplo, porque lo estaba haciendo muy bien, Enriqueta Cabrera de Canal Once.
Otros ven con desconfianza a la nueva secretaría porque permanece en la misma indefinición jurídica que cuando se instituyó al vapor Conaculta, y ahora ya no me refiero a personas, sino a los organismos culturales más importantes del país: el Instituto Nacional de Bellas Artes y el Instituto Nacional de Antropología e Historia. En Bellas Artes, todos se quejan: los bailarines porque destituyen intérpretes con argumentos que se consideran no válidos, los de ópera porque hay unas cuantas funciones al año y grupos artísticos del INBA protestaron durante el Festival Cervantino porque se desprende Bellas Artes de la Secretaría de Educación Pública. Si eso ocurre en Bellas Artes, desde hace rato, el INAH está amenazado por el turismo arqueológico que está llevando los centros comerciales a los pies de las pirámides en áreas que se juzgan reservadas.
Sin embargo, lo más preocupante es la llamada privatización de la cultura que se manifiesta en la participación de la burguesía en forma de supuesto mecenazgo y decimos supuesto, porque las inversiones en cultura son deducibles de impuestos. Al contrario, el Estado copatrocina museos privados, (en terrenos federales), galerías particulares (a cuyos pintores manda a las bienales), obras teatrales de empresarios del ramo (mediante préstamos pagaderos en taquilla), etcétera. Y eso no parece que vaya a detenerse, sino a intensificarse con la Secretaría de Cultura.
De la reforma educativa a la necrocultura
Los cambios culturales no ocurren exclusivamente y me atrevería decir que casi nunca en el campo del arte. Suceden en la sociedad. La crisis de la institución matrimonial existe en la sociedad y los escritores toman nota: Tolstoi en Anna Karenina, Balzac en La mujer de treinta años o en Las Ilusiones perdidas, Flaubert en Madame Bovary o Clarín en La Regenta. La alfabetización de la población inmediatamente después de la Revolución Rusa, la Revolución Mexicana o la Revolución Cubana son fenómenos de largo alcance. Por eso es necesario observar esos fenómenos con detenimiento. El neonomadismo ha ocasionado una fusión y sincretismos de nuevo tipo entre los migrantes y las culturas receptoras, principalmente Estados Unidos, Japón, Alemania y Francia. Ha alentado la más nefasta de las ideologías: el racismo.
Reforma educativa: la ola privatizadora
La reforma anterior con la sustitución de la materia de Lengua Nacional por la gramática estructural dio al traste con la ortografía de todo el país y hasta con la división silábica de la industria editorial. Ahora, hay quejas de docentes evaluados sobre la mala ortografía de las pruebas del Instituto Nacional para la Evaluación de la Educación.
A pesar de que ya se demostró, con sobradas pruebas de que sólo se trata de una reforma administrativa, es decir, la nueva ley laboral aplicada a los profesores para reducir sus derechos sindicales, el peligro mayor proviene de la ola privatizadora, que tiene su origen en la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) y que ya ha recorrido parte de Estados Unidos, Canadá, Chile, o Colombia. En México, el gobierno la incluye entre sus prioridades al colocarla en la lista de las reformas estructurales, le hacen segunda, Mexicanos Primero, de Claudio R. González y Televisa con más de 221 mil becas en 2014 (el informe de 2015 no está actualizado). Otros empresarios que están en esta tarea son Grupo Nacional Provincial y la Asociación de Banqueros de México.
Sin embargo, lo más preocupante es la reforma silenciosa, la que atañe a los contenidos, y que pretende, en la educación primaria, eliminar los conceptos y enseñar sólo habilidades (le llaman por “competencias”), el paso del homo sapiens al homo faber. En la educación media y superior, formar técnicos (la protesta en el Instituto Politécnico Nacional fue por eso, los Conalep son otro de los intentos de esta índole) y en las universidades personal a la medida para las empresas nacionales y transnacionales. Por eso, la enseñanza de la Literatura y la Filosofía desaparecen, la historia se disminuye, el civismo (principios de derecho) se deja de lado. Se fundan las cátedras de Lingüística Forense (para identificar voces en espionaje telefónico y juicios orales), arte forense (para retratos hablados y reconstrucción de cadáveres), antropología forense (para lo mismo). Algunos teóricos comienzan a llamar a esta la etapa necrocultura. Por otro lado, se ofrecen títulos al vapor a quien demuestre que puede no teorizar, sino hacer en algún campo, vale decir que hayan ejercido algún trabajo en alguna empresa.
Ayotzinapa
Si algo movilizó a los intelectuales en este año, a pesar del tiempo transcurrido, fue la desaparición de los 43 normalistas en la noche de Iguala. Exposiciones, conciertos, solidaridad al principio o al final de obras teatrales, funciones de danza o de ópera, premiaciones de escritores o cineastas. Otro elemento que hay que destacar es la indignación y la consecuente solidaridad internacional, que recorrió el mundo hasta Australia y alcanzó instituciones como la ONU. (Sara Rosalía)
