A un día de que arribe Jorge Mario Bergoglio a México, donde uno de los motivos de su visita es encontrarse con un grupo de reos en Ciudad Juárez, Chihuahua, donde atestiguará la liberación de alrededor de 50 presos; en otro estado del norte del país, Nuevo León, la violencia se desató precisamente en un centro penitenciario dejando un saldo de 52 muertos y 12 heridos, entre reos, y, posiblemente, custodios.

La violencia se desató en Topo Chico, luego de que los reos del lugar decidieran amotinarse para, presuntamente, proteger a sus líderes y facilitar su escape. Quizás no dimensionaron.

Apenas había pasado la medianoche, cuando la policía intentó controlar la manifestación y los concentraron en el patio del penal. Una hora después, al filo de la 1.30, ingresaron al lugar elementos del Ejército Mexicano.

Los primeros reportes indican que son a menos 50 los fallecidos y que el problema inició con un incendio provocado por los reos para permitir el escape de sus compañeros, a quienes vinculan con 

En las últimas tres décadas, en México, se han registrado al menos 14 motines que han dejado un saldo, en global de 293 muertos, de ellos, 280 son reos y el resto guardias de las cárceles; adem´s de 241 heridos y 30 fugados.

Estos sucesos se han registrado enEn penales de Tepic, Nayarit; Matamoros, Tamaulipas; Los Mochis, Sinaloa; Villahermosa, en Tabasco; Tijuana, Baja California; Reynosa, Tamaulipas; Durango; Gómez Palacios, Durango; Ciudad Juárez, Chihuahua; Matamoros Tamaulipas; Altamira, Tamaulipas; Apodaca, Nuevo León; Gómez Palacios, Durango y La Pila, San Luis Potosí.

Entre los episodios más sangrientos de motines en México, destaca el de ocurrido en febrero del 2012, en la cárcel de Apodaca, Nuevo León, donde, en un encontronazo entre fieles de los cárteles de “los Zetas” y el del Golfo, donde murieron 44 reos y 30 más lograron escapar.

Las cárceles mexicanas son famosas por las pésimas condiciones en que habitan los presos; hay hacinamiento y algunas, muchas, están sobrepobladas. En general, hay una población interna en estos lugares que supera el cuarto de millón de personas.

Pero además, los centros de reclusión son nidos de bandas que luchan por el control de las cárceles y éstos se acentúan cuando ingresan miembros o líderes de los grupos criminales que amenazan a la sociedad y que presumen grandes actos de violencia, sin que hasta ahora ninguna autoridad haya logrado ejercer un control adecuado de dichos lugares.

Por si fuera poco, otro de los estados que visitará el Papa Francisco es Michoacán donde los jóvenes ya no solo ingresan a las filas del crimen organizado a más temprana edad, sino que también, ahora, lideran grupos delictivos en ese rango promedio.

Michoacán mantuvo durante el mes de enero de este 2016 la estadística de 2.5 y hasta  ejecuciones diarias en promedio, como lo fue el año 2015, pero a decir del procurador Martín Godoy Castro, estos últimos días disminuyó esa constante.

“En lo que va del mes la incidencia que llevamos casi casi vamos al uno por día y si seguimos así estaremos con 30 al mes, pero veníamos de 160. Nada que ver a como estábamos. El 30% de la incidencia delictiva en el estado la están cometiendo jóvenes menores de 23 años de edad”, dijo Godoy Castro.

Justamente uno de los encuentros que sostendrá el Papa será con 58 mil jóvenes de todo el país y así explica el fiscal michoacano la situación actual de ese sector en la entidad.

“No es tanto el que sean reclutados. Yo considero que se van integrando, porque si se agarra a los líderes, los líderes también tienen 23-24 años. Si hubiéramos trabajado y evitado la incorporación de estos nuevos actores menores de edad a la actividad delincuencial, pues estuviéramos dentro de los primeros cinco o seis lugares del estado más seguro de la República”, explicó el fiscal michoacano.

Ante este escenario solo hay una interroga te que antecede la visita del Santo Padre a México: ¿serán coincidencias o diosidencias las que están ocurriendo en México?…