CoSon jarocho
Es verdaderamente incierto el futuro del gobernador de Veracruz Javier Duarte de Ochoa. Los señalamientos que le hizo a la actual administración veracruzana el auditor superior de la federación, Juan Manuel Portal, son tan graves como para que de inmediato el mandatario de esa entidad fuera objeto de una demanda penal.
La Auditoría Superior de la Federación (ASF) detectó que el Fondo de Aportaciones para el Fortalecimiento de las Entidades Federativas fue usado irregularmente por Javier Duarte en gasto corriente y transferencias.
Esa irregularidad asciende a casi 2 mil millones de pesos de recursos federales. Y el gobierno de Javier Duarte los utilizó para gasto corriente a pesar de que estaban etiquetados para otros objetivos.
La ASF presume que existe un probable daño o perjuicio, o ambos supuestos, a la hacienda pública federal por un monto de mil 980 millones de pesos, más los intereses generados por el pago a maestros veracruzanos que no son financiados por los recursos del fondo federal referido.
Las cifras dadas a conocer por la ASF serían suficientes como para proceder a denunciar ante autoridades competentes, por la vía penal o la civil, en contra de Duarte de Ochoa.
La situación irregular del manejo del dinero federal por parte del gobierno veracruzano se cruza en el camino del proceso electoral que habrá de celebrarse en junio próximo.
Después de que la ASF realizara sus denuncias sobre el uso irregular de los fondos federales, el líder nacional del PRI, Manlio Fabio Beltrones, desde Tabasco conminó al gobernador veracruzano a que rindiera cuentas claras de la manera en que ha venido manejando los recursos que envió Hacienda a la entidad.
Dentro de la tradición política del presidencialismo mexicano priista, es difícil pensar que tanto Portal como Beltrones se hayan lanzado por su cuenta y riesgo a realizar tan drásticas y condenatorias declaraciones.
Es de suponerse que ambos traían línea de los mandos superiores del gobierno para pronunciarse en la forma tan categórica en que lo hicieron con respecto a los malos manejos de Duarte de Ochoa.
Javier Duarte ya no le sirve al PRI en esta etapa electoral ni como factor de control político y menos como promotor de la candidatura al gobierno de su compañero de partido, Héctor Yunes Landa, quien por cierto también declaró al periodista Joaquín López Dóriga que de llegar al gobierno metería a la cárcel a todos los corruptos, incluyendo, si fuera el caso, al propio gobernador Duarte.
Al inicio del gobierno del presidente Ernesto Zedillo, por desacuerdos políticos existentes entre el entonces secretario de Gobernación, Esteban Moctezuma Barragán y el gobernador de Tabasco Roberto Madrazo Pintado, éste fue conminado a dejar la gubernatura a causa de una actuación irregular en su administración.
El operador de Estaban Moctezuma fue identificado por el ahora consultor político Carlos Salomón Cámara, que en aquellos tiempos fungía como un poderoso jefe de la comunicación de Los Pinos con el pleno respaldo de Bucareli.
Una noche del tempranero inicio del régimen zedillista apareció en las cercanías del Zócalo una camioneta cargada con documentos incriminatorios para Madrazo Pintado.
Al tabasqueño le fue ofrecido un puente de plata y convertirlo en titular de la Secretaría de Educación Pública. Madrazo no lo aceptó porque se pondría de esa forma a tiro de piedra de Esteban Moctezuma quien lo podría remover del cargo en cualquier momento. Madrazo aguantó.
Y la consecuencia fue que Moctezuma tuvo que dejar la Secretaría de Gobernación y Carlos Salomón la Dirección de Comunicación Social de la Presidencia.
¿En aquellos tiempos tenían línea de actuar contra Madrazo tanto Moctezuma como Salomón Cámara? Si la tuvieron, fallaron en su operación. Y si no la tenía fue peor su escenario ante el presidente. Por ello su defenestración fue inmediata.
Ahora la pregunta es si las acusaciones al insostenible Javier Duarte traen efectivamente línea de Los Pinos y Gobernación o tanto Portal como Beltrones andan por la libre enjuiciando al corrupto mandatario veracruzano.
Si Javier Duarte resiste los meses que le quedan al frente del gobierno, Beltrones y Portal quedarán colgados de una injusta brocha.
Y una vez que se conozca el resultado de las elecciones para gobernador en junio próximo, tendrá que esperarse a ver si el nuevo mandatario es el Yunes del PRI o el Yunes del PAN.
Tragicomedia política veracruzana en la que el único pagano es el pueblo sumido en la pobreza, asolado por la inseguridad y vulnerado por la corrupción.
¿Quién quiere de verdad bailar ese complicado son jarocho?
