El pasado sábado 20 de febrero, en el marco de la XXXVII edición de la Feria Internacional del Libro de Minería, la Universidad Veracruzana (UV) presentó dos recientes publicaciones del escritor Rafael Solana (1915-1992): La trompeta y otros cuentos y Palabra en movimiento.

Los nuevos libros forman parte del homenaje que la UV le rinde al autor de La casa de la Santísima con motivo de los cien años de su nacimiento, los cuales el año pasado fueron celebrados en un nivel nacional por varias instituciones culturales del país.

En la presentación de las dos antologías participaron el escritor y Premio Nacional de Ciencias y Artes 2015 en el campo de lingüística y literatura y Premio Xavier Villaurrutia 2011, Felipe Garrido (quien resaltó que estos trabajos “recogen una parte, mínima pero sustantiva” de la producción de Solana), la investigadora y escritora Raquel Huerta-Nava y el periodista y promotor de la obra de Rafael Solana, Claudio R. Delgado.

La trompeta y otros cuentos es una antología seleccionada y prologada por R. Delgado, la cual concentran ocho narraciones cortas de un total de 22 que dejara escritas don Rafael; en la nueva publicación aparecen: La trompeta, El concerto, La décima, El director, La capilla dorada, El crimen de tres bandas, Cirugía de guerra y El oficleido.

Claudio R. Delgado, en su prólogo a este libro, nos dice: “Rafael Solana se distingue por ser un autor que huye de lo dramático, de la manía insistente y en ocasiones fastidiosa de transformar en melodrama lo que observa a través de su aguda crítica; esa realidad que el escritor prefirió retratar a través de su obra y analizar desde lo ridículo, lo satírico, lo gracioso y alegre. Hombre de letras con un alto sentido de su realidad supo “realizar el deseo” de León Tolstoi: “Si quieres ser universal, describe a tu pueblo”.

En Palabra en movimiento, Raquel Huerta-Nava, rescata una serie de artículos periodísticos de juventud de Rafael Solana publicados entre 1936 y 1946, los cuales aparecieron en diarios y revistas como: El Diario del sureste, El Nacional, El Popular, Letras de México, El Hijo Prodigo y Taller.

En estos escritos se puede ver a un Solana frontal que expresa sus posturas sin ningún empacho; son textos en los que a decir de Huerta-Nava en su introducción: “Están presentes, por supuesto, algunos de los debates y confrontaciones con los jóvenes de su generación y de la inmediata anterior. Solana nunca dudó en expresar sus ideas políticas y estéticas sin el menor pudor, y su postura vital queda expresada en el artículo “Juventud de piedra”, en un momento en el que cada uno de los miembros de su generación publicó un texto en este tenor”.

El maestro Felipe Garrido al referirse a Palabra en movimiento durante su presentación en la FIL de Minería 2016 destacó que es un libro realizado: “… con extraordinaria lucidez”.

Enfatizó que hasta la fecha, “asombran los certeros juicios de Solana sobre escritores que eran sus contemporáneos, como José Revueltas, Juan de la Cabada, Efraín Huerta y Octavio Paz. Sus valoraciones continúan vigentes. Y muy disfrutables son las noticias que nos da sobre el mundo literario de sus días. Especialmente gustosa es su crónica sobre la comida en que se reunió con los editores de las revistas Taller Poético y Barandal –Efraín Huerta, Alberto Quintero Álvarez y Octavio Paz– para ponerlos de acuerdo y fundar Taller, una publicación abierta a todas las formas de la escritura creativa, que dio nombre a esa generación”.

Garrido subrayó que Solana fue un destacado cronista taurino, heredero de la enorme fama de su padre, también llamado Rafael y conocido como Verduguillo, que era toda una institución en el orbe taurino de México y el mundo. “Alguna vez, hacia 1939 –dice en su prólogo Raquel Huerta Nava que se lo contó Claudio R. Delgado; aquí están los dos–, Rafael Solana criticó duramente la actuación de un novillero, y que el muchacho, humillado por la reseña, le escribió una carta antes de suicidarse. De acuerdo con estos dos estudiosos de la obra de Solana, a partir de ese momento el escritor jamás volvió a emitir una crítica tan dura contra nadie. Dejó la sátira para sus obras teatrales, sus novelas y sus cuentos”.

Al referirse al libro La trompeta y otros cuentos antologado por Claudio R. Delgado, Felipe Garrido afirmó “que son absolutamente deliciosos y que tienen la virtud de poner de buen humor a quien los lee”.

Agregó que “Delgado nos ofrece, con un prólogo tan emotivo como acertado, ocho de los cuentos de Solana: La trompeta, recogido en La música por dentro, libro premiado en 1943 como la mejor creación de ese año en México por un jurado formado por Alfonso Reyes, Julio Jiménez Rueda, Octavio G. Barreda, Carmen Toscano y Alí Chumacero, y en el cual aparecieron también los dos cuentos siguientes, “El concertó” y “La décima”. El cuarto es “El director”, publicado en 1944, en Los santos inocentes, y convertido por Solana, en 1957, en una comedia teatral, A su imagen y semejanza. El cuarto es “La capilla dorada”, publicado originalmente en El Hijo Pródigo, en 1945. Le siguen “El crimen de tres bandas”, de 1945, y “Cirugía de guerra”, que apareció en 1947, en Trata de muertos. El último es “El oficleido”, que no es una palabra inventada por Solana, es un instrumento musical, publicado en 1960, en El oficleido y otros cuentos”.

Felipe Garrido después de resaltar la importancia de las dos nuevas publicaciones sobre Solana, enfatizó que “como lo prueban estas dos antologías, estamos ante un escritor que merece nuestra atención. Su amplia obra debe ser conocida y revalorada. Quienes comiencen a conocerla al través de las páginas de estos dos libros, y quienes retornen en ellas a textos que ya conocen vivirán una experiencia extraordinaria. Por ello, la publicación de estos dos volúmenes por parte de la Universidad Veracruzana, al cumplirse cien años del nacimiento de Rafael Solana, es tan atractiva, útil y oportuna. No se pierdan la oportunidad de leerlos”, remató el autor de Conjuros.(C.G.).