POR LOS CAMINOS DEL SUR

 

 

Acapulco.- Una expresión popular de la costa de Guerrero señala “por mangas o por tangas, el resultado siempre es el mismo”. De nueva cuenta se cierne la amenaza de paralizar el sistema educativo estatal a consecuencia de un nuevo repunte en las extorsiones y por los brotes de enfermedades debido a los bruscos cambios climáticos que se observan en el territorio estatal.

Ello sin contar las posibilidades de una reactivación de las movilizaciones magisteriales en respuesta los despidos de que pueden ser objeto ante la negativa a presentar a las evaluaciones programadas por la federación.

Terminado el periodo vacacional de invierno, cundió la versión de que varias escuelas estaban siendo objeto de extorsiones para parte de elementos del crimen organizado y, según otras, por brigadas de policías ministeriales.

Al iniciarse el segundo mes del año, fueron los integrantes de los organismos empresariales quienes en Chilpancingo y Acapulco hicieron declaraciones conjuntas en torno al tema de la inseguridad y se centraron en la demanda de que los presidentes municipales firmaran el acuerdo para poner en vigor el mando único policiaco.

José Luis González de la Vega Otero, titular de la Secretaría de Educación en Guerrero (SEG), reconoció que al reanudarse el calendario escolar, al menos 35 escuelas de las regiones de la Tierra Caliente y Centro han suspendido clases por la inseguridad, e indicó que informaron a las fuerzas de Seguridad federal para atender cada uno de los casos.

Según las denuncias hechas por los docentes, grupos de la delincuencia organizada han solicitado dinero como pago de cuota o extorsión a los profesores.

En municipios ubicados en la región Tierra Caliente como Arcelia, Coyuca, San Miguel Totolapan, Tlapehuala; y en la región Centro, como Chilapa, Tixtla, Zitlala y Quechultenango, grupos criminales sostienen una lucha por el control de la plaza para el trasiego y venta de enervantes, de acuerdo con autoridades policiacas.

El titular de la SEG aseguró que habrá nuevos operativos y reforzamiento de fuerzas de Seguridad federal en las localidades con mayor incidencia delictiva y en donde no hay clases. En Acapulco, externó, son 104 escuelas que reciben seguridad en las colonias del Centro de la ciudad.
Sin embargo, a pesar de los anuncios optimistas, tres escuelas del puerto de Acapulco cerraron sus puertas en febrero luego de que hombres armados incursionaran en los planteles para les exigirles la nómina de su personal, sus directivos recibieron amenazas en caso de cumplir.

Se estima que 5 mil alumnos de las escuelas Centro de Bachillerato Tecnológico Industrial 14, el Centro de Estudios Tecnológico 41 y el Centro de Capacitación para el Trabajo 41 se quedaron sin clases.

Algunos maestros dijeron que se ha hecho frecuente que hombres armados lleguen a los centros escolares a bordo de varios vehículos e ingresen a los planteles para amenazar a los directores de que entregaran la nómina de los mentores y en algunas escuelas decidieron suspender clases por tiempo indefinido y hasta nuevo aviso.

Un caso concreto en Acapulco es, la escuela Manuel M. Acosta, que cerró durante la última semana de febrero, aunque fue reabierta luego de que militares comenzaron a darle vigilancia.

González de la Vega Otero comentó que “El tema de la inseguridad nos está presionando mucho, es un tema que preocupa. Es un gremio (el docente) que, lamentablemente, sí la delincuencia lo ha tomado por donde hay recursos y la verdad pues se ganan el día a día con mucho trabajo”, consideró.

Desde hace dos años, las escuelas en Acapulco han adelantado su salida en el periodo vacacional de diciembre, debido a los intentos de extorsión.

También está el caso del CBTIS 14, el Cetis 41, el Cecati 41 y el Cecyteg 01 plantel Mozimba en la zona Poniente de la ciudad las cuales suspendieron clases por temor a sufrir un atentado por parte de la delincuencia ya que en los últimos días han sufrido amenazas y extorsión.

Un maestro del Cetis 41, comentó que un viernes, en horario de clases, un grupo de hombres armados a bordo de un vehículo con vidrios polarizados arribó al lugar y amenazó a los directores “que de no pagar una cuota se atuvieran a las consecuencias”.

En el caso del CBTIS 14, del Cetis 41 y del Cecati 41, que están ubicados en el kilómetro 6 1/2 de la carretera a Pie de la Cuesta, se avisó vía correo electrónico a los cerca de dos mil estudiantes que no habría clases, sólo el Centro de Estudios Múltiples (CAM) Adolfo López Mateos, ubicado en la misma zona, mantuvo actividades pero con ciertas reservas de seguridad, debido a que la suspensión en las escuelas de más arriba les causó temor.

Apenas al inicio de marzo, Javier Saldaña Almazán, rector de la Universidad Autónoma de Guerrero (UAGro), y cuatro de sus funcionarios de primer nivel fueron extorsionados y amenazados por la delincuencia, por el que ya presentaron la segunda denuncia por una situación similar ante la Fiscalía General del Estado (FGE).

El rector detalló que la última que recibió fue el 25 de febrero vía telefónica. Se trata, dijo, de un mismo número telefónico que él y sus funcionarios recibieron las amenazas.

“En la última semana han estado llamando personas de un mismo (teléfono) Nextel a funcionarios de la administración de la UAG, con la finalidad de intimidarlos y amenazarlos. Cuando menos a cuatro funcionarios de la UAG les han llamado”.

El responsable de la UAG aseguró que son varias las llamadas que recibió en cuestión de días. “A mí me han llamado, me amenazan, y a los funcionarios como es el caso del encargado de Investigación de la UAG, preguntándole por el presupuesto. Al llamar se identifican como funcionarios federales, que quieren saber del tema de presupuesto de la universidad, y posteriormente les cuelgan”. Incluso afirmó que la última amenaza la recibió cuando coincidentemente se encontraba junto al fiscal Xavier Olea Peláez.

Entonces, siguió diciendo, “me dijeron que ya me conocían, y que tenía que cooperar, que no me siguiera pasando y que si no estaba yo sentenciado a muerte. Me mandaron el mensaje ratificándome eso”.

También en San Miguel Totolapan y Zirándaro se estudia con miedo y mucho estrés, debido a los altos índices de criminalidad de la zona, y que no ha sido posible erradicar pese al operativo relanzado el año pasado, explicó el delegado de los Colegios de Bachilleres (Cobach) en Tierra Caliente, Ulises Portillo Vargas.

La deserción escolar se ha disparado un 20 por ciento en las últimas fechas, y urge se implemente una estrategia para detener el éxodo de alumnos. Los problemas de deserción por inseguridad se ubican en el plantel del Cobach de Villa Hidalgo (o el Cubo), comunidad totolapense, donde se han dado acontecimientos violentos como la quema de viviendas, secuestros, asesinatos y desplazamientos, además de Zirándaro, que vive una situación similar.

La violencia ha llegado a tal límite en la región calentana que se han realizado marchas para pedirle ayuda a Dios en un acto de desesperación, ante la ineficacia de las autoridades militares y policiacas, como la del sábado pasado.

Para variar, en el colegio particular infantil “Kids Center” se registraron 47 casos de posible influenza entre niños y maestros por lo que fue necesario parar las actividades en dicho centro escolar.

Eger Gerardo Gálvez Pineda, titular de salud municipal dijo que la directiva escolar solicitó el apoyo ante los cuadros gripales que mantenían niños y maestros y que se harán los análisis médicos necesarios para precisar las afectaciones.