La Secretaría de Gobernación está haciendo la tarea. De manera destacada, el sitio web oficial de esta dependencia federal fortalece su convocatoria al debate nacional sobre la marihuana, ofreciendo un compendio informativo sobre la planta, sus alcances legales y los relacionados a temas como el social, de la salud, el jurídico y su contexto en el orden internacional, entre otros.
La oficina de Bucareli convoca a la participación social no sólo en los diálogos que se sostendrán desde el Legislativo en los debates a realizar, también incentiva el sentir ciudadano a través de foros en línea donde plantea cinco preguntas básicas: ¿Crees que existe un vínculo entre el consumo de marihuana y el delito?, ¿Cuál es el modelo regulatorio ideal?, ¿En qué circunstancias se debe o no permitir el consumo de la marihuana?, ¿Es el consumo de marihuana el preámbulo para el consumo de otras sustancias adictivas?, y ¿Cuál es tu opinión sobre el Debate Nacional?
En años recientes, en distintas partes del mundo, sociedad y gobierno se han preguntado hasta dónde el uso de la marihuana debe ser restringido o regulado de manera más flexible.
Lo que sí es claro y comparto, es que no existe una tendencia clara sobre el tema; lo mismo hay naciones que se pronuncian flexibles al caso y otros, donde es casi pecado hasta hablar de la mota.
Los foros han desatado las mayores discusiones entre usuarios activos de la red, desde profesionistas hasta quienes no ostentan alguna carrera terminada, pero que están al pendiente de los temas de actualidad y que no dudan en compartir su opinión.
Académicos y estudiantes de escuelas como la Universidad Nacional Autónoma de México, el Instituto Tecnológico de Monterrey, la Universidad Antropológica de Guadalajara, el Tecnológico de Saltillo, el Fest Acatlán, la Universidad La Salle, la Universidad Autónoma de Yucatán, entre otros muchos, analizan, valoran y exponen interesantes argumentos sobre el tema; unos en contra, otros a favor y otros enojados por todo y contra todo, pero a final de cuentas se cumple con el propósito fundamental: debatir.
La Segob por su parte hace la tarea. Recopila la información y la difunde desde la perspectiva gubernamental.
Aclara de entrada que en el país, el consumo de la marihuana está administrativamente prohibido y se sanciona con una multa. Y que si bien la posesión está prohibida penalmente, la posesión para consumo no se sanciona en caso de que la persona no tenga en su posesión más de cinco gramos.
Remarca que independientemente de ello, se inicia una averiguación previa en el Ministerio Público hasta determinar el tipo de posesión y que en caso de que la cantidad sea menor a cinco gramos, y no esté en los lugares que se señalan, como escuelas o cárceles, el MP hará un reporte a la autoridad sanitaria para que se le brinde orientación médica o de prevención al consumidor.
El debate sobre el tema de la marihuana es casi un reclamo social, para bien o para mal, pero que se discuta, dado su repercusión y altos niveles de comercialización y consumo: en México, Entre 2009 y 2013 fueron detenidas 140 mil 860 personas por consumo de drogas y se iniciaron 53 mil 769 averiguaciones en el sistema federal por la misma causa.
El asunto cobró fuerza luego de que el 4 de noviembre del 2015, la Primera Sala de la Suprema Corte de Justicia de la Nación realizó un fallo en el cual se aprobó un amparo que permite el consumo, siembra, posesión y transporte de cannabis con fines recreativos y lúdicos únicamente a cuatro personas.
Fuera de ello, la comercialización y el suministro siguen siendo un delito ante la ley. De ahí que naciera el reclamo y la petición del debate. El gobierno de la República a través de la Segob inició con la convocatoria de los citados debates, los cuales deberán llevarse en el primer semestre del 2016.
La convocatoria está dirigida a personas especialistas, investigadoras, académicas, profesionales de la medicina, derecho, psicología, integrantes de organizaciones de la sociedad civil y otras personas con calificación técnica. En estos encuentros se recopilará de manera integral y fundamentada los argumentos a favor y en contra sobre los usos de la marihuana, con el fin de sentar las bases para la creación de políticas públicas específica.
