El objetivo de la empresa texana Gulf Oil Corporation —pionera en gasolineras del mundo— es operar a largo plazo el 25 % del mercado mexicano a través de 2 mil estaciones de servicio ya existentes, aseguró el director general de la empresa en nuestro país, Sergio de la Vega.
Al presentar su esquema de negocios en México, de la Vega explicó que en el primer año de operación la empresa espera tener 100 gasolineras de las que 24 estaciones, se abrirían entre junio y julio de este año.
Dijo que no se plantean construir nuevas estaciones de servicio sino usar la infraestructura existente a través de asociaciones con franquiciatarios de Pemex a los que se les ofrecerían mejores rendimientos para que modifiquen su estructura de comercialización e incluso a finales de este mes, ya presentarían el modelo de franquicia.
El director en México de la empresa texana aclaró que el combustible podría ser importado de Estados Unidos primordialmente y Canadá —donde les resulte más barato— y utilizarían como estrategia la venta de litros completos y ofrecer al cliente el uso de autoservicio o el servicio tradicional.
Así, Gulf Oil Corporation— empresa fundada en 1901, que estableció sus primeras estaciones de servicio en 1911 e incorporó las tiendas de conveniencia a los negocios —será la primera firma que rompe el monopolio de Pemex. Un negocio que sigue siendo redondo, tan solo cifras de el diario El Economista informan que el año pasado se vendieron en el país 1 millón 178 mil barriles diarios de combustibles —gasolina y diesel— y el 49% de la demanda fue cubierta con importaciones
La situación ha hecho que en ciudades como Tijuana, gasolineros busquen alianzas para replantear el negocio de la venta de combustible, como asegura Alejandro Borja, presidente de la Asociación de Propietarios de Estaciones de Gasolina. Reconoció que empresas extranjeras ya han establecido pláticas con grupos independientes para venderles gasolina de procedencia extranjera.
Todavía en junio de 2014, el entonces titular de Pemex Emilio Lozoya Austin anunciaba que se relanzaría la marca de gasolineras ”para enfrentar el futuro mercado de la libre competencia” e incluso planteó que habría una nueva imagen, se lanzarían nuevos productos, capacitación y planeación del crecimiento de la franquicia. Todo eso quedó en el aire. Hoy ¿quién defenderá la franquicia, los productos y a los franquiciatarios de Pemex?
