Siglo XXI, editores, tiene un antecedente, el escándalo en torno a Los hijos de Sánchez de Oscar Lewis. El antropólogo estadounidense ya había publicado aquí, también bajo el sello de la editorial estatal Fondo de Cultura Económica, su obra Antropología de la pobreza. Emir Rodríguez Monegal se ocupó de fijar las fechas. Primero, una entrevista con Lewis de Elena Poniatowska para nuestra revista Siempre, el 19 de julio de 1963. Luego, la Sociedad Mexicana de Geografía y Estadística, acusa a la obra de ser “obscena y denigrante” para México. Esta palabra de “denigrante” era empleada en todos los casos de censura, especialmente a las películas, extranjeras o mexicanas, que no eran autorizadas por la Secretaría de Gobernación. De inmediato, numerosos intelectuales y académicos se apresuraron a protestar. Tal fue el caso del gran Juan Rulfo, la escritora y maestra universitaria Rosario Castellanos, el filósofo Emilio Uranga, el novelista Carlos Fuentes, el maestro Víctor Flores Olea. Rodríguez Monegal destaca el texto de Fernando Benítez, que apareció en el suplemento del Siempre, el 10 de marzo de 1965. Sin embargo, al ser presentado el caso en la Procuraduría, se exoneró tanto a Oscar Lewis, como al Fondo de Cultura. Parecía haberse tranquilizado la tormenta, pero no es así.
El propio Fondo cede los derechos de Los hijos de Sánchez a Joaquín Mortiz, y el 9 de noviembre de 1965 es removido de su cargo Arnaldo Orfila Reynal, quien había dirigido la editorial desde 1948 y había estado vinculado a esta empresa desde antes, como director de la sucursal en Argentina.
La solidaridad de personajes de la cultura se concreta en aportaciones voluntarias hasta reunir un capital, se habla de unos tres millones de pesos, que permite la creación de una nueva editorial: Siglo XXI que se inicia el 9 de marzo de 1966. Una editorial para la cual Elena Poniatowska presta su propia casa de la calle de Gabriel Mancera y que funcionará como sede hasta la compra de del terreno en Cerro del Agua que ocupa hasta la fecha. La orientación de la nueva empresa es clara, se trata de publicar obras con temas de ciencias sociales y humanidades. Comienzan a aparecer libros de enorme relevancia. Las obras completas de Alejo Carpentier, América Latina en su literatura o en la música o en las artes plásticas. Los estudios de Bajtín, Marcelino Cereijido, Manuel Castells y muchos otros, siempre con un sentido latinoamericanista. Ahí se publicó Zona sagrada, de Fuentes; Posdata, de Octavio Paz y José Trigo, de Fernando del Paso.
El equipo de Orfila lo integran Martí Soler, como gerente editorial; Concepción Zea, “Coco”, como gerente de administración, Rodrigo Asturias, como gerente de ventas. Al retirarse Orfila, Martí Soler queda al frente de la editorial por dos años hasta que, en 1990, es nombrado director Jaime Labastida. Con motivo de su medio siglo de vida, se ha precisado que su actual catálogo incluye alrededor de 5 mil títulos, de los cuales 3 mil están vigentes. Entre los autores que el propio Labastida menciona están Claude Lévi-Strauss, Michel Foucault y Roland Barthes. Muchos se refieren a las Obras completas de Alejo Carpentier y todos a los libros de Eduardo Galeano que siempre han ocupado un lugar especial en Siglo XXI, editores. (Sara Rosalía)
