Grace Elizalde es la primera niña a la que la Suprema Corte de Justicia en México le permitió recibir un tratamiento legal a base a Cannabis Medicinal en México. A sus ocho años, la pequeña enfrenta el Síndrome de Lennox-Gastaut, un padecimiento epiléptico que gobierna su vida.

La lucha de Grace no es nada más contra la enfermedad que la mantiene en un hilo; también, ha hecho suyo el reclamo por el uso libre de la marihuana medicinal, y a través de distintas trincheras, inició actividades de presión para que los diputados y los senadores mexicanos legislen ya sobre el tema y no hasta septiembre, como pretenden.

Pero además, la pretensión de este grupo no es nada más que se permita la comercialización de la cannabis, sino incluso, que la ley incluya la producción nacional e incluso el autocultivo de la yerba.

A través de la asociación civil que la familia de esta pequeña creó hace apenas unas semanas, y que lleva por nombre “Por Grace, A.C.”, se presentó la petición que se subió a la plataforma Chance, en la que se solicita la regulación que garantice el acceso rápido, seguro y constante de los pacientes, a la mota medicinal: https://www.change.org/p/dip-jes%C3%BAs-zambrano-grijalva-presidente-de-la-c%C3%A1mara-de-diputados-marihuana-medicinal-en-este-periodo-de-sesiones

Para muchas familias es urgente contar con los beneficios del cannabis medicinal, por eso es tan importante que se legisle en este periodo de sesiones y no hasta septiembre, de ahí la carta que sustenta la petición a Chance, la cual fue dirigida a los presidentes de las cámaras de diputados y de senadores, Jesús Zambrano Grijalva y Roberto Gil Zuarth, respectivamente.

Los impulsores de la medida reconocen la voluntad y el interés para impulsar el debate respecto a la marihuana, una vez que un juez de distrito otorgó la suspensión definitiva a los padres de Grace Elizalde Benavides para que puedan importar legalmente Cannabidiol como tratamiento médico de su epilepsia refractaria, aunado al hecho de que la SCJN reconoció el derecho de cuatro adultos de la organización SMART a autoproveerse de marihuana con fines “lúdicos”. 

Y es que la posibilidad recién abierta por Cofepris de importar sólo un derivado de cannabis mediante proceso caro, tortuoso y burocrático no es solución para la inmensa mayoría de quienes la necesitan. 

En virtud de que estamos hablando de medicamentos que no están en el cuadro básico del sector salud, la importación podría complicarse y haber escasez. En Chile se permite el autocultivo con fines medicinales y, por ejemplo, los padres de familia preparan el aceite que le dan a sus hijos con epilepsia. Producir la medicina en México, sea en flor o procesando sus derivados, facilitaría su distribución, abarataría los costos y se garantizaría su acceso a quienes lo necesitan”, explican en la misiva.

En el caso de la regulación medicinal existe el apremio del derecho humano a la salud y la calidad de vida de miles de familias que tienen pacientes que se beneficiarían con su uso; “De ahí la insistencia en demandar que no se vaya su resolución hasta septiembre, si bien nos va, a un escenario incierto por las resonancias que pudieran generar las elecciones de este año.

En otros países, la cannabis y sus derivados son usados para tratar con éxito enfermedades como epilepsia, cáncer, glaucoma, fibromialgia, alzheimer, leucemia, diabetes, entre otros, así como en terapias eficaces, por ejemplo, contra el dolor y desórdenes alimenticios.