POR LOS CAMINOS DEL SUR

 

Después de que jueces de Guerrero consideraron que la actuación de Nestora Salgado García estuvo amparada en el derecho de los pueblos indígenas a crear sus procesos normativos, comenzó a incrementarse entre ciertos grupos de izquierda, como impulsada por los vientos, una demanda para liberar a todos los presos políticos en la entidad, en tanto que la parte gubernamental pretende reflexionar los importancia de preservar los derechos humanos en ambas partes.

Pero también se despertaron suspicacias sobre las razones que también pudieron haber influido para decretar la liberación de Salgado García entre las que figura su distanciamiento de la actividad que venía realizando baja una supuesta causa social.

Nueve miembros de la Policía Comunitaria de la Coordinadora Regional de Autoridades Comunitarias (Crac) continúan presos por los delitos de secuestro, privación ilegal de la libertad, robo, portación de arma de fuego sin licencia y exclusiva del Ejército, y terrorismo.

En la versión de sus abogados se trata de procesos endebles y con una grave violación al marco legal de los pueblos indígenas ya que todos los delitos contra los comunitarios, arraigados en diversas causas penales, tienen relación con su función de autoridad comunitaria avalada por la Ley 701, el convenio 169 de Organización Internacional del Trabajo (OIT) y el artículo segundo constitucional.

Y es que el viernes 18 de marzo, con la liberación de la comandante de Salgado García, por parte de los jueces de Tlapa, Ayutla y Huamuxtitlán, se concedió que los pueblos indígenas tienen el derecho de constituir sus propios sistemas normativos.

Y a partir de ello se pretende la liberación de Bernardino García Francisco, Eleuterio García Carmen, Abad Francisco Ambrosio, Ángel García García, Benito Morales Justo, Florentino García Castro, policías comunitarios que fueron detenidos en Ayutla, el 21 de agosto de 2013.

También de Arturo Campos Herrera, el gestor de la apertura de la casa de justicia de El Paraíso, detenido en noviembre de 2013. Además de Samuel Ramírez Gálvez, un policía comunitario de Zitlaltepec, Metlatónoc, aprehendido por portación de arma exclusiva del Ejército.

Los seis comunitarios de Ayutla y Campos Herrera enfrentan dos causas penales por secuestro: la 59/2015 (radicada en juzgado de Ayutla) y la 196/2014 (radicada en un juzgado de Tlapa).

La primera causa penal tiene que ver con el supuesto secuestro de Katia Espino Bolaños y Gil Apreza Salmerón. A ambos, los detuvo la Policía Comunitaria: Apreza Salmerón hirió al policía comunitario Etelberto Cabañas, cuando intentaron detenerlo por disturbios. A Espino Bolaños, porque era empleada de un bar del que es dueño Apreza Salmerón, donde supuestamente vendían droga.

La segunda causa penal está sustentada en el presunto secuestro de 43 personas. Los supuestos secuestrados son los que el sistema de la CRAC tenía detenidos en la casa de justicia de El Paraíso.

El 21 de agosto de 2013, en hechos simultáneos, el Ejército y la Marina aprehendieron a Salgado García en Olinalá e irrumpieron en El Paraíso y liberaron a todos los presos de la Crac, de los cuales al menos seis estaban por delitos graves. Detuvieron a unos 30 comunitarios; liberaron a la mayoría pero siguen encarcelados esos seis.

Vidulfo Rosales Sierra, abogado del Centro de Derechos Humanos de La Montaña, Tlachinollan, lleva la defensa de ocho. A Gonzalo Molina González, lo defiende el abogado Hegel Mariano Ramírez. Los delitos que enfrenta el promotor de la Crac en Tixtla son terrorismo, lesiones, privación de la libertad personal y robo agravado, de acuerdo con la causa penal 157/ 2013.

Otros delitos y causas contra el promotor comunitario son portación de arma sin licencia (causa 67/2013, Chilpancingo); comparte el de secuestro (196/2014, Tlapa); por portación de arma exclusiva del Ejército y portar arma sin licencia, y delitos cometidos contra funcionarios públicos (59/2013).

Entrevistado al respecto, Héctor Astudillo Flores, gobernador de guerrero consideró que “la historia de Nestora debe enmarcarse en una historia de derechos humanos hacia un lado y hacia el otro. Lo explico mejor: ni quienes somos responsables de conducir poderes podemos cometer excesos que no sea el respetar los derechos humanos, pero tampoco ninguna Policía Comunitaria, ni nadie, tiene el derecho de no respetar los derechos humanos. Me parece que esta es la lección más importante de este caso”.

Al hacérsele referencia a la decisión jurisdiccional de su liberación, comentó que prefería no opinar. “Mi respeto hacia esa determinación”, se limitó a decir. Insistió en que ni las intuiciones ni organizaciones sociales deben separarse del respeto de los derechos humanos. “Nadie puede hacerse justicia por su propia mano”.

Nicolás Chávez Adame, líder de la APPG aseguró que el gobierno estatal participó en la liberación de la comandante Nestora Salgado, para “buscar algunas acciones que puedan favorecer al Estado mexicano” y ocultar los problemas.

Se quiere tapar el problema de pobreza y de corrupción que se encuentran en los tres niveles de gobierno entonces, le urge al gobierno federal reivindicarse con el pueblo.

Consideró que esto es una estrategia del gobierno de enviar un mensaje de que existe “voluntad política que eso no debe creer el movimiento social, porque lo que vieron es algo que ya no podían contener en los penales de alta seguridad de México, pero con la libertad de Nestora Salgado, la Crac ahora tiene que hacer una reivindicación de la lucha armada” insistió el dirigente.

Cuando Nestora Salgado García anuncia que viajará a Estados Unidos a atender su estado de salud y emocional y luego se trasladará a Sudamérica para denunciar la situación de presos políticos en México, para grupos como la APPG, queda claro de que fue el gobierno quien decidió su excarcelación.

En opinión de la dirigencia de la APPG, Nestora tiene poco que hacer en Sudamérica; en cambio podría aglutinar a diferentes agrupaciones que demandan justicia. En Guerrero, se viven los más altos índices de violencia, secuestro, tortura y desaparición forzada que en los últimos años no se habían visto según el dirigente.