Con datos de los sistemas sociales que tienen desplegados los gobiernos, y estadística del mercado de trabajo, así como encuestas directas de la percepción de las personas sobre bienestar, la Universidad de Columbia para la Organización de las Naciones Unidas, ha publicado el resultado del World Happiness Report 2016, donde el país más feliz del planeta es Dinamarca y el más miserable, también del mundo, es Burundi.
En este primer volumen de la nutrida encuesta que combina conceptos estadísticos y opiniones subjetivas, México fue desbancado del lugar 14 que ostentó el año y pasado y bajó al lugar número 21 de la lista de 157 naciones donde fueron aplicadas los estudios.
Un descenso entendible cuando tres de los aspectos primordiales que contribuyen a garantizar el bienestar y la felicidad de las personas, marcados en esta cuarta edición del Informe Mundial sobre la Felicidad, son: abatir la pobreza, reducir la desigualdad social y proteger el planeta. En los tres puntos: México está, definitiva y evidentemente, reprobado.
La felicidad de los mexicanos fue medida en 7,187 unidades; la movilidad en la lista fue evidente, empezando por el puntero, Dinamarca, que superó al anterior triunfador, Suiza, seguido en el tercer sitio por Islandia.
A lo largo de sus primeras cuatro ediciones, el Informe Mundial de la Felicidad ha cumplido con algún propósito, cuando detona cómo los gobiernos han ido decidiendo atender mejor este tipo de indicaciones, subjetivos, que reflejan el bienestar y la felicidad de las personas, aunque no es una regla ni “obligación” constitucional.
Sin embargo, hay quienes se han tomado muy en serio ese papel, instruyendo para que en el diseño de sus políticas públicas, sean atendidos los aspectos marcados por los encuestados como factores que impiden la felicidad total.
Bután, nación impulsora de la celebración del Día Internacional de la Felicidad, al grado de darle una mayor importancia a la “Felicidad Nacional Bruta” que al Producto Interno Bruto; Ecuador, Escocia, los Emiratos Árabes y Venezuela, han establecido áreas especialmente diseñadas para alcanzar el propósito de la felicidad de sus gobernados.
En México, el estado de Jalisco ha pretendido llevar a cabo acciones similares donde las metas no sólo se miden en lo numérico sino también en la percepción subjetiva de los ciudadanos, y a ésta afecta sin lugar a duda, temas tan elementales como la pobreza y la injusticia social, asociadas a su vez con la seguridad, la economía, la salud, la educación y el medio ambiente, por citar algunos valores.
Así las cosas, es difícil que en el futuro inmediato y a mediano plazo de la nación azteca, lograr índices de felicidad en sus ciudadanos sea un objetivo muy difícil de cumplir.
LOS DIEZ MÁS FELICES
Por encima de México, que ocupa el lugar 21, también están naciones como Estados Unidos, Costa Rica, Puerto Rico y Brasil.
En contra parte, los países más miserables del mundo, según la encuesta de la Universidad de Columbia, en Nueva York, son los africanos Benín, Togo y Burundí (éste ocupa el último sitio) y los asiáticos Afganistán y Siria.
En tanto, las expresiones de inconformidad y rechazo a la lista se han dejado saber en las redes sociales, hay quienes consideran que países que deberían estar mejor posicionados y otros que opinan que, evidentemente, algunos recibieron una manita de apoyo debido al gran contraste e injusticia social, económica y política, que prevalecen en sus naciones, lo que hace imposible que sus habitantes sean, verdaderamente, felices.
