Feminismo inteligente y eficaz
En días pasados, se conmemoró el Día Internacional de la Mujer y para sumarme a esto quiero compartir un par de reflexiones. Una de naturaleza histórica y otra más bien contemporánea, pero ambas unidas por la condición de mujer de sus protagonistas.
En Chiapas, la figura femenina por excelencia es Rosario Castellanos. Rosario conoció y vivió la realidad de Chiapas desde el antiguo Balún Canán, desde Comitán, la tierra en la que creció y se inspiró.
En aquel tiempo, mediados del siglo pasado, decía ella: “la vida es difícil, es poco atractiva, pero a la contingencia de vivir se le enfrenta escribiendo”, y su rito de iniciación es, con toda seguridad, una novela autobiográfica, que da cuenta de las venturas y desventuras de una joven provinciana que llega a estudiar a la Facultad de Filosofía y Letras de la UNAM, en la enorme capital del país.
Sus sorpresas y vivencias comienzan ahí, dentro de la misma universidad, cuando en su primer día al presentarse para iniciar sus trámites de ingreso se encontró con la visión masculina en varias de sus múltiples expresiones. Ella, originalmente no nota esa situación asfixiante, porque su formación de niña y adolescente era conservadora, pero con el paso de los meses va observando, aprendiendo y tomando conciencia de la realidad de su condición de mujer en el mundo de entonces.
Rosario Castellanos nunca había velado (probablemente nunca veló) las armas del feminismo radical y no quiero decir con esto que considero a alguien como tal ni tampoco que critico o condeno a quien pudiera asumirse como tal, pues es claro que ante la realidad predominantemente masculina de entonces, y de ahora, la toma de postura a favor de una realidad distinta no sólo es pertinente sino urgentemente necesaria. En su obra, aun en su madurez, no hay una rebelión en contra de lo establecido en la cultura de los varones. Rosario describe las circunstancias de la dependencia femenina, pero sin rasgar ninguna vestidura, hasta que evoluciona en un feminismo inteligente y eficaz debido a su ironía y sutileza.
Lourdes Galaz hace una reflexión que ha molestado a muchos partidarios del feminismo: “¿Feminista nata?… No, Rosario Castellanos fue educada en el seno de una familia tradicional. Nos explica que con los conocimientos que dan los años y la experiencia ha superado los atavismos ancestrales: Rosario luchó, desde su trinchera, por la superación de las mujeres en todos los aspectos…”
La novela de Rosario, dijo alguna vez Carlos Monsiváis, fue una protesta literaria en contra de la situación de la mujer en México, pero no necesariamente un discurso feminista generalizado: “en Rosario Castellanos se extingue la literatura femenina y se inicia la literatura de la mujer mexicana…”
Rosario veía una realidad de injusticia y desigualdad, una realidad de colonialismo presente en las banquetas, en el mercados, en las casas y en las haciendas, una realidad que hoy, ya en la segunda década del siglo XXI, prevalece en nuestro estado, y es aquí donde concateno mi segunda reflexión.
En el Reporte sobre la sanidad e higiene para mujeres y niñas de las Naciones Unidas, se señala que un simple baño puede cambiar la vida de una mujer; ¿por qué? El acceso a un baño y una buena higiene es un derecho humano. Todos merecen privacidad, dignidad y los beneficios de salud que otorga un baño limpio. Esto es más cierto para las mujeres en situación de pobreza, que muchas veces son más vulnerables a los efectos de la falta de infraestructura sanitaria, especialmente en las niñas que llegan a la pubertad se hace más importante un espacio seguro, digno y limpio.
Esto puede ser crucial para evitar que falten a la escuela, con ello caiga su desempeño académico y terminen abandonando sus estudios, y todos sabemos lo vulnerable que puede ser una niña sin educación.
Mi propuesta es muy simple: pensemos en talentos como Rosario Castellanos, en su genio y su aportación a la cultura chiapaneca y nacional y, motivados por ella, pensemos en transformar la realidad de todas las niñas que hoy estudian en 3 mil 282 escuelas que no tienen un baños.
Empecemos ya.
@zoerobledo
Senador por Chiapas
