“Proteger a los hijos de la gente que nos protege, y el arte como terapia para cicatrizar las heridas realizadas a los niños, hijos de héroes desconocidos que murieron a causa de la guerra contra el narcotráfico, o en el cumplimiento de sus funciones policiales”; así me respondió el artista Emiliano Gironella Parra ante la pregunta de su primera motivación para la realización del libro Artempatía.

Emiliano Gironella Parra (Ciudad de México, 1972), hijo de los artistas Alberto Gironella y Carmen Parra, en los últimos años ha enfocado su quehacer artístico en la violencia en México, principalmente en sus conexiones con las drogas y los efectos terribles del narcotráfico. Y uno de esos resultados es Artempatía, el que busca ser una denuncia, que tenga eco en la sociedad, “hacer una reconstrucción del tejido social a través del arte”, arte y dolor fundidos, empatados.

Pablo J. Rico (Zaragoza, España, 1955; reside actualmente en la Ciudad de México), a lo largo del libro acompaña con su voz las diversas pinturas, esculturas y objetos de esta guerra contra el narcotráfico: “Es tan extenso y profundo el espectáculo de la violencia en nuestra realidad cotidiana, se ha llegado a extremos tan insostenibles y dramáticos, que una sonrisa puede ser tan terapéutica como demoledora para este estado de cosas. En todo caso, el humor y la ironía pueden ser un instrumento decisivo en manos de un artista inteligente e intuitivo como Emiliano Gironella…”.

Artempatía (se presentó el pasado 11 de marzo en compañía del Comisionado Nacional de Seguridad, Lic. Renato Sales Heredia, El Comisionado General de la Policía Federal, Mtro. Enrique Francisco Galindo Ceballos y la Directora General de Culturas Populares de la Secretaría de Cultura, Lic. Alejandra Frausto Guerrero) es un trabajo a valorar por el enorme significado de las huellas de los niños y a admirar el arte plástico de Emiliano Gironella.