Caro le ha salido a los michoacanos confiar en el regreso del PRD a la gubernatura. La opinión pública, los medios de comunicación y hasta su propio equipo de trabajo, señalaban a Leonel Godoy Rangel, como la persona más intolerante al frente de una administración estatal en la historia del estado donde nació el Generalísimo Morelos; sin embargo Godoy ha sido desbancado por Silvano Aureoles Conejo, que ha dejado en claro, que en la entidad “nomás sus pistolas truenan”.
Aureoles, el emparentado incómodo de la exgopbernadora Amalia García, no se ha dado cuenta que sus berrinches y decisiones de autoritarismo y lujos han colapsado nuevamente el desarrollo, la estabilidad, la paz y la tranquilidad social de una población de por sí lastimada por muchos años a manos del crimen organizado.
El terracalentano –casi de Guerrero- agarra parejo. Sin conciencia, lo mismo le da golpear estudiantes, indígenas y ahora hasta mujeres; justifica siempre el uso excesivo de la fuerza pública y ahora hasta argumenta con debilidades la violación clara a las garantías constitucionales de las personas.
Ni qué hablar del alcalde de Múgica, Salvador Ruíz Ruíz que se convirtió en un instrumento verdugo para sus propios habitantes y títeres de intereses ajenos a las necesidades de los pueblos michoacanos. Una de las marchas alusivas al tema, ya cobraron como un daño colateral la vida de un joven.
Y es que independientemente de que una persona haya cometido un delito, siempre, por ley, tiene derecho a un debido proceso, no al berrinche de un por demás reprobado político que durante su carrera ha sido cuestionado en cada paso que da; en cada cubículo que pisa.
La detención de 19 mujeres de la región de Tierra Caliente en Michoacán se suma a lo acontecido con comerciantes –féminas todas- del estado de Veracruz, en la que la orden desde la cúpula gubernamental respectiva, era detenerlas en operativos sin precedentes. Eso no lo hacen, Duarte y Aureoles, con los delincuentes.
Las 19 mujeres michoacanas se manifestaban afuera de la presidencia de Múgica para mostrar su inconformidad por el cambio de sede de la Ciudad Mujer, un complejo de atención a mujeres principalmente víctimas de la delincuencia organizada.
En ese complejo, según el proyecto, las mujeres iban a gozar de servicios de salud, psicológicos y de desarrollo social para esa zona de las más lastimadas por la violencia del crimen organizado, que dicho sea de paso creció y se empoderó en los gobiernos de Lázaro Cárdenas Batel y Leonel Godoy Rangel, ambos emanados del PRD.
¡Pero no!, ha dicho Silvano, quien tomó la decisión de cambiarlo a la región de Huetamo de donde es originario, con el pretexto de que el predio donado para la construcción de Ciudad Mujer en el municipio antes llamado Nueva Italia, no contaba con los requerimientos necesarios para hacer realidad ese sueño del que las habitantes de la zona de Tierra Caliente se habían enamorado.
Ese argumento del también exdiputado federal no es válido. Predios sí hay disponibles y con las características requeridas; lo que no hay es conciencia, ni voluntad.
Al menos seis ranchos “asegurados” a los líderes del grupo criminal “Los Caballeros Templarios”, incluso con infraestructura de servicios, pudieron haber sido enajenados para ese ambicioso proyecto.
Lo cierto es que solo hay de dos: estas propiedades de criminales abatidos o detenidos solo se aseguraron mediáticamente por parte de la Procuraduría Estatal o “alguien” goza de ellos y no los quieren molestar. ¿Quién será?…
Por cierto, no se vale que se le mienta a la ciudadanía con el embustero pretexto de que se agota el tiempo para entregar el proyecto terminado a la Sedatu y que por eso no les alcanza el tiempo para regularizar los predios en Nueva Italia.
Múgica además es un vértice territorial de fácil acceso y estratégico para atender a la mayor parte de comunidades de la región de Tierra Caliente; Huetamo, definitivamente no.
Entonces, con este mensaje que ha mandado el gobernador de Michoacán con sus intolerantes actitudes, es de rencor hacia todo; de arrogancia en todo; de autoritarismo absoluto y una prueba más de que su único interés es abusar del poder que la mayor minoría de michoacanos le otorgó a través del voto.
Por lo pronto ya distintos sectores sociales, políticos y empresariales, han condenado la intolerancia, el berrinche y la necedad, de quién prometió en su toma de protesta el pasado primero de octubre, que se iba a privilegiar la atención de las comunidades atacadas por la delincuencia y soltada de la mano de la justicia, como hasta ahorita permanecen, sin que nadie volteé a verlos, ignorados por “El Nuevo Comienzo”.
Que no les sorprenda el resurgimiento de un levantamiento social como el que desterró en gran parte al grupo criminal “Los Caballeros Templarios”, pero ahora en contra de un gobierno que también les ha empezado a hacer daño. Al tiempo…
