Xóchitl Gálvez y David Monreal
El INE tiene ya varios meses metido en asuntos muy cuestionables, los cuales tienen ya peligrosamente muy vulnerada su credibilidad.
Un árbitro electoral que sea impreciso, indeciso y omiso no será el que otorgue a los desconfiados electores mexicanos la certeza de que en los comicios de junio próximo —que habrán de celebrarse en el Estado de México y Nayarit en 2017 y en las federales de 2018 y que llevan como joya de la corona la disputa por la presidencia de la república— la limpieza y la imparcialidad sean las características de esa serie de procesos electorales.
Y ya casi en esa tesitura de ser un organismo desconfiable para la sociedad se encuentra el INE, por haber cometido fallas muy sensibles tanto de procedimiento como de oficio y cuidado políticos.
En los prolegómenos de las elecciones de 2012, el Tribunal Electoral del DF anuló la candidatura de Xóchitl Gálvez para contender la delegación Miguel Hidalgo.
El argumento para sacar a Xóchitl de la jugada fue que el domicilio que exhibía su credencial de elector no era de la Delegación Miguel Hidalgo. Pero el Trife refutó el argumento del organismo local.
El portal Sopitas.com reseño así el acontecimiento:
“El Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF) determinó que el domicilio fuera del DF registrado en la credencial de elector de Gálvez no es impedimento para que ella participe como candidata en la capital del país el siete de junio próximo.
En sesión esta tarde, el TEPJF ordenó al Instituto Electoral del Distrito Federal (IEDF) registrar a la panista como candidata, desechando el fallo que estableció rechazar la postulación de Gálvez debido a que no comprobó su residencia en la delegación Miguel Hidalgo.
El argumento del TEPJF, aprobado por unanimidad, señaló que no se le puede quitar a doña Xóchitl su derecho a ser votada a un cargo de elección popular, porque su credencial de elector esté domiciliada en Hidalgo y no en el Distrito Federal.
Según el tribunal, la credencial de elector da al titular el derecho a votar en el padrón donde está registrado, pero no limita el derecho a ser votado cuando se tenga una residencia distinta del domicilio ubicado en la credencial.”
En conclusión, la hidalguense, simpática por chistoreta y majaderona, participó como candidata y ganó la elección.
Sus desbarres con el ya famoso Periscope que puso en manos del inefable Citi Manager de la Miguel Hidalgo, Arne, son ya otra historia que parec ser cosa juzgada.
Ahora el asunto es qué va a suceder con la impuganación interpuesta por David Monreal Ávila porque le anularon su registro como candidato a gobernador de Zacatecas a raíz de no haber cumplido con la entrega del informe de sus gastos de precampaña.
López Obrador, faltaba más, ha tomado cartas en el asunto y amenaza con retirar a todos sus candidatos que participarían en los comicios del 5 de junio venidero.
Ante ese escenario en el Trife deberán ser sumamente cuidadosos de sus decisiones ya que la del INE tomada en contra de David Monreal está a punto de crear un grave colapso al proceso en marcha.
Si López Obrador retira a los candidatos de Morena en los estados en los habrá elecciones en junio, la credibilidad del proceso será afectada de manera por demás sensible.
Se han gastado ya millones de pesos en las campañas y las precampañas.
Y puede resultar que los comicios de junio próximo carezcan de credibilidad. Si de por sí esas elecciones a escala nacional han tenido escaso impacto, casi igual que el mínimo entusiasmo por la elección de miembros a la asamblea constituyente de la CDMX, con la escisión de Morena y la judicialización del proceso a la vista, la verdad es que la incipiente y todavía muy manoseada democracia mexicana sufriría un retroceso más en su ya larga historia de desencuentros.
