William Shakespeare fue poeta, dramaturgo y actor inglés, conocido como el Bardo de Avon, es considerado el escritor más importante en lengua inglesa y uno de los célebres de la literatura universal, nació en abril de 1564 en Stratford-upon-Avon, Reino Unido y fallece el 23 de abril de 1616, Reino Unido.
Lady Macbeth, cuyo nombre verdadero es Gruach o Grouch fue nieta del Rey Kenneth III por lo que concernía al linaje del trono de Escocia, pero Kenneth III fue muerto por Malcolm II para arrebatarle el trono real. En estas condiciones Lady Macbeth no sólo proviene de una dinastía real, sino que debió ser una princesa por ser hija de Biote que debió suceder en el trono a Kenneth III. Por su parte Macbeth correspondía a la dinastía que se contendió el trono con la familia a la que pertenecía Gruach, ambos provenían de Malcom I. Los dos hijos de Malcom II Duffes padre de Kenneth III, el abuelo de Gruach. Kennet II por su parte es padre de Malcom II Macbeth es hijo de Finlaech, gobernador de Moreb (Moray and Ross), al norte de Escocia o “moarmer” se ignora el nombre de la madre de Macbeth pero es probable que se tratase de una hija del rey Malcom II.
Macbeth cuyo significado es “hijo de la vida”, es nombre y no apellido; él rubricaba en sus épocas colegiales como “Macbeth más Finlaech” (Macbeth, hijo de Finlaech) la línea al trono, al parecer, es más directa por parte de su madre que de su padre, pues es viable que ella fuera hija de Kenneth II. De ahí, la posibilidad de parentesco entre Macbeth y Duncan sea del tío y sobrino o el de primos, siendo Macbeth el mayor de los dos. Se observa, la querella por el poder, es también entre familias del mismo árbol genealógico.
Para intuir los apreciaciones de “culpa” y estado de “culpabilidad” es necesario citar lo que Paul Ricouer certifica “el hombre lleva marcada institucionalmente la posibilidad del mal moral”, dicho de otro modo, todo ser humano es susceptible de perpetrar una falta, sin distinción de clases, sexo, cultura, religión, etcétera. ¿Falta moral?, la humanidad al ser una especie que ostenta emociones, pasiones, razón lleva en sí mismo el riesgo del gozo o de la no satisfacción de los deseos que los componentes antes mencionados le originen.
Cualquier ser humano es “Frágil”, tiene la peripecia de cometer un mal que le afecta a él, a los demás o ambas situaciones, es decir, Macbeth está frágil y también lady Macbeth, no sólo porque se le presenta la ocasión del mal, sino por ella también tiene derecho al trono por línea directa. Las brujas no hicieron más que recordárselo, la fragilidad de Macbeth y la estirpe real de Lady Macbeth componen a su vez, la oportunidad, el punto de menor firmeza por donde el mal puede penetrar: “Lo hermoso es feo y lo feo es hermoso. Revuelen entre la niebla y el aire turbio”.
La naturaleza de Gruach es el brío de su lengua son los factores que involucraron a Lady Macbeth en el asesinato de Duncan. Si no fuera un llamado de conciencia difícil sería interpretar el sentido del monólogo de lady Macbeth, al menos para la trayectoria que se ha propuesto el personaje, lady Macbeth no apela a las fuerzas claras, generadoras de vida, al contrario recurre a aquella misma es un símbolo de vida, por ser mujer. “Lady Macbeth”: “¡Arrancadme mi sexo y llenadme del todo, de pies a cabeza,/ con la más espantosa crueldad! ¡Qué se adense mi sangre, que/ se bloqueen todas las puertas al remordimiento!/ ¡Que no vengan a mí contritos sentimientos naturales a perturbar/ mi propósito cruel o a poner tregua a su realización! ¡Venid hasta/ mis pechos de mujer y transformad mi leche en hiel, espíritus de muerte/ que por doquiera estáis —esencias invisibles— acecho/ de que Naturaleza se destruya!”.
Tanto Macbeth como su esposa libran una lucha interna, un conflicto. Los dos personajes radican en opuestos, Macbeth no decide por sí mismo lo que ha de hacer, pues vive su realidad de forma intelectual o imaginada; mientras que lady Macbeth vive su conflicto y toma una decisión, pues es un personaje práctico; son caracteres complementarios, uno reemplaza la carencia del otro: Macbeth le falta temple para decidir. Lady Macbeth ha contemplado o superado con antelación, el valor. Escena VII del acto I. “Macbeth”: “Si todo terminara una vez hecho, sería conveniente acabar pronto ¡Si pudiera el crimen frenar sus consecuencias y al desaparecer asegurar el éxito, de modo que este golpe, a un tiempo fuese todo y fin de todo… aquí, sólo aquí, sobre esta orilla y páramo del Tiempo se arriesgaría la vida por venir”.
Observamos un ser inferior, culpable por no amar lo suficiente a su mujer, culminando con una afirmación de cobardía absoluta. A lo que responde lady Macbeth. “Lady Macbeth”: “Desde hoy ésa será la cuenta que haga de tu amor. ¿Te asusta el que tus actos y tu valentía lleguen a ser quizás igual que tu deseo? ¿Quieres, acaso, poseer lo que ornamento crees de la vida y vivir ante ti como un cobarde, dejando que a ‘quisiera’ suceda ‘no me atrevo’ como hace el pobre gato del refrán”.
Estas palabras de lady Macbeth sentencian a Macbeth herido. Mientras que la reina pierde su sueño y el don de la palabra, porque el momento de culpabilidad se ha adueñado de ella, implica que ha perdido la potestad de su propio ser, no hay un arrepentimiento, está ubicada a rectificar sus acciones.
Lady Macbeth es presa del remordimiento, es consecuencia, está paralizada por la culpa. Para terminar este breve esbozo de Macbeth, una de las obras emblemáticas de William Shakespeare, destaca la falta de dominio, inutilizamos aquello que nos caracteriza, en este caso, la palabra y el sueño, la cabida de reposar porque no hay que temer. Lady Macbeth se autocastiga despojándose de su propia personalidad. Purga un estéril sufrimiento.
