El ciberbullying contra Gabriela Nava, la estudiante de la Fest Aclatán que denunció a un hombre que grabó bajo su falda y que resultó ser un trabajador de la propia escuela, no para; al contrario, conforme su lucha se incrementa, también lo hace el acoso en distintos ámbitosLa joven adolece, lamentablemente, una persecución en redes sociales, a todas luces un delito que nadie quiere agarrar por los cuernos, pese a que las amenazas rayan en la perversión y atentan, al menos en la palabra contra su integridad y su vida.

Abandonar a Gabriela en este intento que hace por enfrentar la corrupción, la omisión, la indiferencia y el abandono institucional hacia casos como el de ella, tan frecuentes y recurrentes en instituciones educativas de casi cualquier nivel académico, también es un crimen.

La última amenaza que recibió en el muro de su página de Facebook, no puede pasar desapercibida para la sociedad y menos para las instituciones responsables de velar por la seguridad y el bienestar de las personas. De ahí que se transcriba íntegra:

“Hola maldita perra, ya estamos hartos de ti, dijiste que sólo te interesaban los $12,000.00 que pediste, no seas cabrona, ahora por eso se te acabaron las oportunidades, en los próximos días mentalizate, o quizá semanas dependiendo de tu seguridad una camioneta te levantará, te llevarán a una casa de seguridad y te atarán, te despojarán de tu puta ropa y te violarán con botellas, palos de escoba, y llorarás una y otra vez te cortaremos los pezones con tijeras y haremos que te los tragues todo por haber rechazado el dinero, por fa no nos busques, nosotros llegaremos a ti… por cierto ya te enteraste de lo que le pasó a Marianita?????? Todo por perrassss las violaremos próximamente cuando vayan a Acatlán… ATT JUSTICIA CIEGA”

gabriella

El ultimátum fue firmado por el “creativo” usuario que se firma como “Helma Kanon Prieto” y que, evidentemente, ya cambió su estatus, pero dejó ahí la marca que pretende.

Inconcebibles las frases utilizadas por la persona que pretende, por un lado, evidenciar un aspecto negativo y corruptible de Gabriela Nava, y por otro, intimidar a la joven con frases como “… te cortaremos los pezones con tijeras y haremos que te los tragues”. Quien escribió eso no sólo es un ser enfermo de la cabeza y del espíritu, también es un delincuente y las autoridades correspondientes tienen la obligación de intervenir.

La impunidad que acompaña invariablemente a este tipo de casos ha encontrado en la joven estudiante de la carrera de ciencias de la comunicación, a una dedicada y valiente opositora, que, contrario a lo que pudiera pensarse ante el vergonzoso bullying cibernético, principalmente, que ha enfrentado, no ceja en su empeño por defender su dignidad y su libertad, y desde hace unos días abandera una intensa campaña en contra de la violencia sexual que promueve a través de la página “Grupo de Acción por los Derechos Humanos y la Justicia Social” y el hashtag #NoTeCalles.

El caso de Gabriela ha sido un ejemplo a seguir y repetir por algunas jóvenes que, temerosas de la exposición social y de la amenaza de sus hostigadores, habían preferido mantenerse en silencio. Se acabó. 

Gabriela y el grupo en cuestión ofrecen acompañamiento, asesoría, y, sobre todo, que serán escuchadas y protegidas en esa difícil decisión de denunciar. #NoTeCalles.

Carlos Ángel Arrieta Llanas