Quedó claro, al recibir un doctorado honoris causa de la Universidad Autónoma Metropolitana, que el poeta Enrique González Rojo está interesado en una reforma educativa, pero no en la que está llevando adelante el gobierno. Le criticó a la propuesta que haya comenzado por una evaluación entre comillas de los docentes “sospechosa y hasta militarizada”, que esta evaluación tenga un carácter laboral y de castigo, materializado en el despido de profesores. Denunció, lo que también se ha hecho en estas páginas, “la eliminación, en los programas de estudio, de materias tan esenciales, como la Filosofía, la Historia, la Ética, y las Humanidades en general”. No menos importante fue su señalamiento de la privatización: “Siento que el tentador proyecto para los empresarios de apoderarse de la educación anda rondando, sin atreverse a decir su nombre, en las cavilaciones de la oficialidad”.

            Propuso una reforma educativa “que advierta y haga suyos los grandes problemas nacionales”. Un espíritu crítico que denuncie “a qué intereses se encuentra enajenada” la actual reforma educativa.

            Un prolongado aplauso rubricó sus palabras, cuando el filósofo y catedrático dijo “no es el momento de callar y cruzarse de brazos, sino la hora urgente de sembrar, difundir y defender una concepción democrática del quehacer magisterial.

            El doctorado honoris causa se lo entregó Salvador Vega y León, rector de la Universidad Autónoma Metropolitana, en el auditorio de la rectoría general Pedro Ramírez Vázquez.

Brigada para leer en libertad

Esta asociación civil festejó seis años de vida con un tianguis de libros en Paseo de la Reforma y varias actividades culturales. Los 14 brigadistas, encabezados por Paloma Saiz, han editado una treintena de títulos y repartido, con tirajes masivos, nada menos que medio millón de ejemplares que regalan, se entiende que gratuitamente, a los asistentes durante los tianguis de libros que organizan.

            ¿Quién es Paloma Saiz? Es una promotora de la lectura, egresada de la Facultad de Filosofía y Letras de la UNAM, que ha desarrollado diversos programas como Para leer de Boleto en el Metro, coordinó la Feria Internacional del Libro del Zócalo o Remate de Libros hasta que renunció por diferencias con Elena Cepeda, quien en ese entonces era la Secretaria de Cultura del DF.

            ¿Quiénes donan libros a la Brigada para leer en libertad?: autoridades delegacionales, escritores, artistas, expositores, trabajadores de la cultura, periodistas. Si no recuerdo mal, en diversos tianguis repartieron la biblioteca de Paco Ignacio Taibo I.

¿Finalidad? Promover la lectura y divulgar la historia de nuestro país.

Comentario: Labor admirable y más que generosa.

Ah, los libros están en línea con el nombre de la brigada como dirección electrónica. (Sara Rosalía)