(Segunda y última parte)

 

El gobierno de don Porfirio cuida al gringo. Teme que algo le pase al viejecito que busca petróleo. Para él, era Tio [sic] Sam un bicho de cuidado. Aún no descubría México el secreto. Habían de pasar muchos años, correr mucha sangre, para que aprendiera a reírse de él.

Xavier Icaza

 

¡Retomemos a Panchito Chapopote. Retablo tropical o relación de un extraordinario sucedido en la heroica Veracruz, publicado en 1928 por Editorial Cvltvra, y escrito en 1926 por Xavier Icaza, autor estridentista de Jalapa! En ese entonces gobernó Veracruz, por poco tiempo, el general anticallista Heriberto Jara quien cobijó a los artistas de vanguardia, estuvo a favor de la nacionalización petrolera, y posteriormente trabajó con el presidente Lázaro Cárdenas.

¿Novela corta o pieza de teatro? Esta pregunta se la han hecho los estudiosos buscando clasificar una obra que se distingue por su aspecto fragmentario y se acompaña de ilustraciones, grabados con maderas originales, de Ramón Alva de la Canal. El texto se puede encontrar en línea.

Panchito chapopote mezcla diversos géneros literarios como la narración, la didascalia, los sones, el albur, la metaficción (los diálogos del autor con los personajes develan el carácter artificioso del texto: “el autor: Muérete ya, Panchito. Ya no te necesito. Con tu boda y tu plagio, tu razón de ser ha terminado”). El inicio de la novela presenta al negro Panchito, ya rico, bebiendo en una cantina de la que parte con una prostituta mulata. Estando con ella inicia un flashback en el que cuenta su historia. Termina la rememoración y el narrador sigue con la vida del protagonista. El lugar de la acción es principalmente Tepetate, un pueblo pequeño y fiestero de la Huasteca veracruzana. La historia que cuenta se sitúa entre 1910 y 1926.

La tierra de Panchito es aceitosa y no sirve para la agricultura, de ahí el sobrenombre de “Chapopote”. A Tepetate, llegan unos empresarios extranjeros, yanquis y británicos, para comprar esa “mala tierra”. Tienen la protección de Porfirio Díaz. Enterado del hecho, el secretario municipal intenta comprársela a Panchito casi por nada. El yanqui con gran nobleza lo impide. Panchito, ya rico, se marcha del pueblo, aunque años después, por el peso de su soledad, regresa a Tepetate: su fortuna convence a su futura suegra y logra así casarse con la mujer de la que siempre ha estado enamorado. Poco después, nuestro héroe fallece, dejando a una viuda rica lista para casarse con otro. Y la novela sigue con las escaramuzas revolucionarias, donde “el pueblo” se vuelve ya un protagonista colectivo e indiferente: “el pueblo. ¿Hablaban de mí? No me molesten. Déjenme descansar. Yo lo que tengo, amigo, es un profundo deseo de dormir”. La novela cierra con el triunfo de la Revolución: “Marcha triunfal. Las instituciones se han salvado” y la vida sigue igual.

A diferencia de otros vanguardistas, Xavier Icaza tenía una posición política nacionalista. Entre las novedades de la literatura mexicana cabe mencionar la aparición de la presencia afromexicana; el asunto de la homosexualidad representado por Porfiriata, rumbero que vende cachitos de lotería; la presencia de los extranjeros atraídos por el petróleo, la indolencia jubilosa del pueblo. Una novela divertida en su lectura y algo atroz en la realidad que plasma. El texto se puede encontrar en línea.

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