Cual asesino silencioso el mosquito sicario se ha ido introduciendo en los caminos de México, cruzando la frontera al sureste del país, alcanzado ya a las entidades del centro y el norte de la geografía mexicana. Hasta ahora, sólo se salvan Tlaxcala y el Distrito Federal.
En su corte semanal, el área de Epidemiología de la Secretaría de Salud en México ha confirmado 201 casos de zika, de los cuales 48 corresponden a mujeres embarazadas, con el temor del impacto en la salud de los productos gestantes.
El reporte epidemiológico marca un incremento de 18 casos en relación a la semana pasada que registró una relación de 183 casos.
El comportamiento del insecto aedes aegypti sigue fuera de control y pareciera que las autoridades sanitarias prefieren cursar con un bajo perfil antes que emitir las alertas sanitarias del tamaño que se ocupan frente a la fuerte entrada del periodo primaveral, ese que se caracteriza por las altas temperaturas, el inicio de las precipitaciones pluviales, y el consabido incremento de la proliferación del vector.
En una semana, el número de embarazadas aumentó en seis casos. Este sector poblacional es uno de los de mayor riesgo por la picadura del mosquito sicario, dado el daño colateral que ha llegado a provocar en los nonatos, como la microcefalia y otros padecimientos neurológicos.
Como sucede con el dengue y la chikungunya, enfermedades transmisibles por el mismo vector, es decir por el mosco aedes aegypti, la proliferación del mosquito está vinculada a aspectos como la pobreza.
El informe de la dirección de Epidemiología, reporta que la mitad de los casos registrados se concentra en el estado de Chiapas, con 102 contagios, de los cuales 33 son mujeres embarazadas; le siguen Oaxaca, con79 casos (13 de ellos en mujeres gestantes) y Guerrero con 7.
Con menores casos, y con un comportamiento epidemiológico asociado a la movilidad del mosquito transmisor, están Nuevo León con 4 enfermos; Veracruz con dos y Jalisco con 2; y, con un caso, las entidades de Michoacán, Nayarit, Sinaloa, Tabasco, y Yucatán, respectivamente.
A diferencia de Colombia, Brasil y Venezuela, donde mujeres embarazadas que se contagiaron de la enfermedad presentaron problemas en sus productos, en México no se ha reportado ningún problema en los dos bebés ya nacidos de mujeres contagiadas con zika.
Las autoridades sanitarias anticipan un incremento en el número de casos ante la inminente por el inicio de la temporada de lluvias y el aumento de la temperatura, toda vez que el mosquito Aedes Aegypti gusta de las zonas climas tropicales.
