[gdlr_text_align class=”right” ][gdlr_heading tag=”h5″ size=”26px” font_weight=”bold” color=”#ffffff” background=”#FA5858″ icon=” icon-quote-left” ]
Se está cabildeando intensamente sobre la legislación acerca del criterio de la donación de órganos.
[/gdlr_heading][/gdlr_text_align]
En el IMSS
Mikel Arriola es un funcionario mexicano que sabe aplicar muy bien las reglas de Stanford que dicen: trabaja sobre modelos. Mejora lo que tienes hasta donde te sea posible; tira lastres. Aunque te duela o sea difícil, quítate de encima lo que te estorbe o le estorbe a la institución que diriges, y cuida siempre el costo de la innovación.
Arriola, por los resultados que presentó en su informe de sus primeros cien días al frente del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), dio la impresión de que tiene en el cargo mucho más tiempo que el breve lapso del que dio cuenta.
En el IMSS ya funcionan los quirófanos los fines de semana, con todo lo que ello implica como beneficio para la salud de los derechohabientes.
Los estudiantes de nivel superior tendrán acceso a la seguridad social.
Se está cabildeando intensamente, con un ojo puesto al gato y otro al garabato de Mikel, sobre la legislación acerca del criterio de la donación de órganos que se discute en la Cámara de Diputados.
Es muy probable que los legisladores revisen los términos actuales, donde sólo con el consentimiento del donante o de uno de sus familiares, se puede realizar esa acción por demás humanitaria. El propósito es que cuando no haya ninguna decisión explícita del donante sobre el asunto, los órganos podrían ser utilizados considerando que el criterio debe ser que el aprovechamiento en beneficio de otras vidas se cumpla con todo su sentido humanitario.
Retraso de la jubilación de médicos cinco años a partir de una negociación vía un bono o incentivos que fluctúan entre los 600 mil y los 800 mil pesos.
Arriola dio continuidad al espléndido trabajo de saneamiento financiero que realizó mientras estuvo al frente del IMSS el eficiente José Antonio González.
Es decir, aplicó la primera regla de Stanford y trabajó sobre el modelo exitoso de José Antonio González y a partir de ello ha dado oportunidad a la institución de mejorar su cara social, que es algo que hace tiempo estaba haciendo falta a una institución de tanta importancia para México.
El IMSS nace oficialmente el 19 de enero de 1943 e inició operaciones el 1 de enero de 1944. Forma parte de la Asociación Internacional de la Seguridad Social, de la Organización Iberoamericana de Seguridad Social y de la Conferencia Interamericana de Seguridad Social, la cual preside actualmente. Su sindicato, el Nacional de Trabajadores del Seguro Social, se crea en respuesta a las aspiraciones de la clase trabajadora nacional respecto de los derechos laborales y ciudadanos y la primera sección sindical nace en Puebla.
El IMSS fue fundado por el presidente Manuel Ávila Camacho en 1943 y es una institución del gobierno federal, autónoma y tripartita (Estado, patrones y trabajadores),
El IMSS está considerado como la institución de seguridad social más grande de América Latina. Y bajo la dirección de un mexicano joven, preparado y, sobre todo, visionario, está rindiendo frutos que hace muchos esperaban sus afiliados.
Arriola, repetimos, por los resultados que ofrece en apenas cien días de estar como director, da la impresión de que dirige esa institución desde hace varios años.
El director del IMSS es maratonista, jugador estrella de la pelota vasca y un innovador de sistemas nato. La aplicación de la telemedicina es uno de sus retos. Lo mismo que reordenar el gasto de la institución en relación con padecimientos como diabetes, cáncer cervicouterino y los muy preocupantes niveles de obesidad que aquejan a miles de mexicanos.
El gasto del IMSS para atender esas enfermedades, que se pueden prevenir, le representa casi dos terceras partes de su presupuesto.
Y Arriola piensa innovar el sistema preventivo de manera frontal.
Un dato: para ser asesor de la Bill & Melinda Gates Foundation en materia de vacunas, como lo fue Arriola, hay que pasar controles de calidad profesional de los más rigurosos que existen en el mundo. Y Arriola las pasó sobradamente.
